Visitar Alba de Tormes: entre Santa Teresa y la Casa de Alba

En el este de la provincia de Salamanca, a dos horas y media de Madrid, se encuentra la localidad de Alba de Tormes. El municipio, a orillas del literario río Tormes, ve pasar sus días entre los recuerdos que Santa Teresa dejó a su paso y la grandeza que antaño tuvo la Casa de Alba, cuyo origen está en estas tierras. Si todo esto lo aderezamos con la austeridad propia de la vida castellana, encontramos uno de esos rincones con tanto encanto que a menudo nos regala el centro de la Península Ibérica.

Una excursión a Alba de Tormes da mucho de sí, ya que pese a ser un lugar chiquitito tiene muchas cosas que ofrecer. En este artículo os enseñamos como fue nuestra experiencia pasando media tarde allí, recorriendo sus empinadas calles y visitando sus edificios más destacadados.

alba-de-tormes-01LA PLAZA MAYOR DE ALBA DE TORMES

El punto de partida de nuestra visita fue la Plaza Mayor. Siempre intentamos empezar por ahí en pueblos como este, ya que suelen captar a las mil maravillas la esencia del lugar. Y Alba de Tormes no es una excepción, ya que solo con poner un pie en su Plaza Mayor nos dimos cuenta del carácter señorial del pueblo, de su exquisito trato hacia el turismo (cuesta encontrar pueblos tan preparados para recibir visitantes) y de lo mucho que podríamos disfrutar recorriendo sus calles.

alba-de-tormes-02Y eso pese a que la plaza tampoco es que tenga muchos edificios destacados. Fundamentalmente son imprescindibles el Ayuntamiento y la Iglesia de San Juan Apóstol, disputando la típica batalla entre poder civil y eclesiástico que tanto se ve en los pueblos castellanos. Nos llamó la atención encontrarnos algunas palmeras, no solo aquí sino en otras partes del casco urbano.

alba-de-tormes-03Sin embargo, si por algo se caracteriza Alba de Tormes es por sus actores secundarios. Aunque es un enclave con muchísimo patrimonio, su principal punto fuerte es el conjunto, ya que las casas (tanto antiguas como modernas) de todo el pueblo han respetado la estética tradicional.

alba-de-tormes-04EL EPICENTRO DE LA VIDA TERESIANA

Tal y como hemos dicho en la introducción, Alba de Tormes es una localidad estrechamente ligada a la figura de Santa Teresa. La religiosa abulense fundó aquí un convento de carmelitas en 1571, en el cual falleció solo once años después. Es, por tanto, un lugar de peregrinación obligado para los que sienten devoción por esta mística, no solo porque aquí pasó sus últimos días sino porque además se conservan dos de sus reliquias más destacadas: el corazón y el brazo.

alba-de-tormes-05Así, en la Plaza de Santa Teresa, el punto de partida obligado es el Convento de Madres Carmelitas de la Anunciación. La visita a la Iglesia de la Anunciación es gratuita, aunque lo más habitual es adquirir una entrada para ver el Museo Carmelitano (de reciente apertura) y algunas estancias interiores del convento, como el Sepulcro de Santa Teresa. Cuesta 3€/persona y os aseguramos que merece la pena.

alba-de-tormes-06La iglesia en sí… bueno, no está mal. Arquitectónicamente no es la más maravillosa que hayamos visto, pero desde luego su retablo es una pasada. Conviene destacar el componente de azar que hay en todo esto: nosotros tuvimos la suerte de hacer la visita solos, prácticamente en silencio. Sin embargo, poco después apareció un autobús lleno de ruidosas señoras y la iglesia parecía un circo más que un lugar para meditar.

alba-de-tormes-07Como decimos, previo paso por caja, se puede acceder a estancias premium. Quizá la más destacada es la celda en la que Santa Teresa pasó sus últimos días, profusamente decorada y un auténtico centro de peregrinación. Por lo visto, lo único original de toda la estancia es la dirección hacia donde miraba la cama, pero igualmente está considerado uno de los grandes lugares teresianos.

alba-de-tormes-08El museo nos sorprendió gratamente. Nos interesaba más ver la celda de Santa Teresa y el sepulcro en el que están las reliquias, pero ya que entraba en el ticket nos dimos un paseo por sus salas. La colección de pintura es excepcional, igual que las salas con artes decorativas. De verdad, muy recomendable.

alba-de-tormes-09Y bueno, no vamos a negar que la imagen resulta complicadilla de ver, pero sería un crimen estar por allí y no examinar en detalle las reliquias de Santa Teresa. Desde la iglesia se ven en la lejanía, enmarcadas en el retablo, pero es posible ir por detrás y verlas a pocos centímetros.

alba-de-tormes-10 A la salida del museo, seguimos explorando la Plaza de Santa Teresa. En este caso, entrando a la Iglesia de San Juan de la Cruz, el primer templo del planeta con esta advocación.

alba-de-tormes-12Su planta es de cruz latina. Si bien el retablo no es gran cosa, destaca por los frescos que tiene en las pechinas de la cúpula. Y sí, queda muy mono decir eso, pero seguramente nos entenderemos mejor si hablamos de “los triangulitos que están justo en los lados de la cúpula”.

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Podríamos haber estado más tiempo en la Plaza de Santa Teresa, ya que nos quedaron algunas cosillas por ver, pero la tarde avanzaba y no queríamos dejarnos en el tintero otras zonas de la ciudad.

A ORILLAS DEL RÍO TORMES

Sin ir más lejos, queríamos bajar a la zona del río Tormes. De camino pasamos frente a la Parroquia de San Pedro Apostol, uno de esos edificios a los que tener una carretera al lado no les sienta nada bien. Intentamos entrar, pero lamentablemente estaba cerrado.

alba-de-tormes-14Bajamos a esa zona porque nos habían dicho que el río Tormes está espectacular a su paso por la localidad. ¡Y qué gran verdad! Este afluente del Duero atraviesa Ávila, Salamanca y Zamora, a lo largo de 300 kilómetros en los que se muestra de muy diferentes maneras. En el caso de Alba de Tormes, sus aguas son tranquilas y cristalinas.

alba-de-tormes-15Es recomendable especialmente acercarse al río Tormes cuando esté atardeciendo, ya que los colores son muy intensos. Si tenéis la suerte de que el cielo está despejado, se reflejará el skyline de Alba de Tormes en el agua, dejando escenas de esas que son difíciles de olvidar. Seguramente es la zona que más nos gustó del pueblo.

alba-de-tormes-16Por cierto, nos os perdáis (ya sea bajando o subiendo) la estatua que hay de Santa Teresa justo detrás de su convento. Ahora que se están celebrando los 500 años de su nacimiento, una fotito allí  nunca está de más. ¡Siempre está bien parecer cultivados!

alba-de-tormes-17EL ORIGEN DE LA CASA DE ALBA

La devoción a Santa Teresa en Alba de Tormes solo es comparable al papel protagonista que la Casa de Alba tuvo en el desarrollo de la villa. Aunque hoy por hoy este linaje está presente en toda España, el punto de partida está en este pequeño pueblo salmantino. Fernando Álvarez de Toledo, el Gran Duque de Alba, ese que ganaba batallas con la misma facilidad que la España de Xavi e Iniesta ganaba Eurocopas, hizo de su pequeño castillo uno de los grandes palacios del sur de Europa.

Diversas vicisitudes han hecho que hasta nuestros días solo haya llegado la Torre del Homenaje del Castillo de los Duques de Alba, pero es un motivo más que suficiente para subir a lo alto del pueblo y disfrutar de sus vistas y de sus interiores.

alba-de-tormes-18Aquí está, dicho sea de paso, la Oficina de Turismo de Alba de Tormes, en donde nos informaron a las mil maravillas sobre Salamanca capital, excursiones por los alrededores y, por supuesto, sobre la historia del edificio. Entrar cuesta 2.5€ por persona, lo cual da acceso a un pequeño museo, a la sala de pinturas y a un mirador. Os aseguramos que merece la pena.

alba-de-tormes-19Empezando por las alturas, desde la Torre del Homenaje hay una panorámica fantástica de Alba de Tormes y de todo su entorno. ¡Una maravilla! El atardecer estaba dando sus últimos coletazos, por lo que la imagen era impresionante.

alba-de-tormes-20Tenemos cientos de fotos, todas ellas nos hacen ponernos tiernos. No sabemos qué tienen los atardeceres, pero desde luego hay algo especial en ellos.

alba-de-tormes-21Más allá de la panorámica, el interior está dividido en dos partes. De camino a lo alto y en la planta baja hay una especie de museo histórico-arqueológico-artístico sobre los orígenes de la Casa de Alba, con los pocos elementos que se encontraron tras los años en los que la torre estuvo abandonada. Sin embargo, el elemento diferenciador son las pinturas murales de la Batalla de Mühlberg, una de las grandes victorias del tercer Duque de Alba.

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Hablamos de las pinturas, primero porque son impresionantes y segundo porque se pueden fotografiar. Decimos esto ya que lo más llamativo de la sala es su impresionante acústica, pero de ella no tenemos muestra. Uno de los lugares más especiales (sonoramente hablando) que hemos visitado.

alba-de-tormes-23ALBA DE TORMES POR LA NOCHE

Y, para terminar, dimos un pequeño paseo nocturno por la zona que nos quedaba por ver de Alba de Tormes. Eso nos permitió descubrir edificios como la Iglesia Convento de la Madre de Dios, el Monasterio Benedictino de Santa María de las Dueñas o la Iglesia de Santiago. Como véis, el patrimonio religioso de Alba de Tormes es espectacularmente amplio y diverso.

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En definitiva, es una localidad que bien merece la pena visitar. Ahora está muy de moda por todo lo relacionado con Santa Teresa, por lo que está en pleno esplendor: edificios arreglados, amplios horarios de apertura y un montón de actividades culturales. Una gran excursión para hacer si se está visitando Salamanca.

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