Tarifa ’06 – Capítulo II: La ciudad del viento

La visita a Tarifa no iba a poder ser completa, ya que ese mismo día también queríamos ir a visitar Gibraltar, por lo que tuvimos que seleccionar un poco los objetivos. Lo que era imprescindible, y de hecho decidimos empezar por ahí, era la Playa de Bolonia, pues al lado de su impresionante duna de más de treinta metros de alto (formada por el constante viento que azota la zona) está el conjunto arqueológico de Baelo Claudia, uno de los yacimientos que mejor atestiguan la presencia de los primeros colonizadores de la Península Ibérica.

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En Baelo Claudia podemos ver restos de época fenicio-púnica, aunque sus principales vestigios son de época romana. Entre los siglos I y II d. C. la ciudad alcanzó su máximo apogeo, hasta que un maremoto la arrasó y comenzó la decadencia. Aún así se pueden visitar diferentes zonas propias de una ciudad romana como el foro, la curia, varios templos o las termas. También hay una impresionante factoría de salazón y de garum (la salsa con la que los romanos aderezaban el pescado). La visita que nosotros hicimos seguramente sea muy distinta de la que se hace ahora, pues han construido un centro de interpretación enorme y han cambiado la zona de acceso.

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Tarifa 05Después de eso cogimos el coche y fuimos ya al núcleo urbano de Tarifa, para ir a ver la llamada Punta de Tarifa o Punta Marroquí. Este pequeño espigón es el punto más al sur de Europa, y además sirve de línea divisoria entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico. A pesar de que el viento hace el paseo un poco incómodo es una visita de lo más curiosa, imprescindible si se está por la zona.

Tarifa 06Concluimos la visita con un paseo por el casco urbano En esa época aún estábamos empezando la carrera de Historia, por lo que una de las cosas que más nos llamó la atención fue una estatua de Sancho IV el Bravo que conmemoraba el séptimo centenario de la toma de Tarifa. Al margen de eso es una ciudad preciosa en la que da igual el recorrido, pues prácticamente en cada calle hay una sorpresa que nos hará ver que la visita ha merecido la pena. Dicho sea de paso, los padres de Eri aprovecharon que estaban en Tarifa para comprar lotería de navidad.

Sentimos que no sea una crónica con mucha fotos, pero cuando fuimos a Tarifa aún no teníamos en mente tener una web como esta. Prometemos volver para hacer un diario de viaje mucho más detallado.

Capítulo IVolver a Tarifa ’06

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