Saint-Jean-Pied-de-Port ’09 – Capítulo II: Una ciudad que hace honor a su nombre

Las ciudades y pueblos fronterizos siempre tienen un “no se qué” que las hace especiales: a veces es su arquitectura, ligeramente diferente a lo que estás acostumbrado a ver; a veces son las cosas que se pueden comprar, que están al otro lado de la frontera; también puede ser por las hordas de turistas, nunca se sabe… Saint-Jean-Pied-de-Port tiene un poco de todo eso, junto con el encanto de un montón de edificios históricos y la influencia del Camino de Santiago.

Desde Navarra -la única zona para acceder directamente al pueblo desde España- el camino es toda una tortura, pues hay que transitar por una de esas estrechas carreteras de doble sentido que atraviesan las montañas, y que para colmo es siempre cuesta abajo. Por eso, nada más llegar, se agradece que haya un buen número de aparcamientos en los alrededores del casco histórico, pues si encima hubiera que callejear acabaríamos hartos del coche. Nosotros encontramos hueco en el primer aparcamiento, y desde ahí se podía disfrutar de estas magníficas vistas que venían a anunciar que íbamos a conocer un pueblo precioso.

Saint Jean Pied de Port 01 Saint Jean Pied de Port 02

Saint Jean Pied de Port 03Lo dicho, visitar el pueblo es muy sencillo, pues nada más llegar hay un montón de aparcamientos y, además, todo está muy bien señalizado. Tras un par de minutos andando llegamos a la Oficina de Turismo (en la Place du General de Gaulle), que como hemos dicho en la información práctica tiene un horario un poco raro.

Ahí nos dieron un plano en castellano, aunque con un montón de faltas de ortografía que hacían pensar que el folleto no estaba escrito por alguien que dominase completamente el idioma. De todos modos, todo un detalle que una localidad tan pequeñita ofrezca su mapa en castellano, así que no es cuestión de quejarse.

Saint Jean Pied de Port 04Según nos dijeron en la Oficina de Turismo, desde ahí salía una ruta por la ciudad que duraba una hora (nosotros estuvimos más de el doble) y en la que se veía todo, así que decidimos seguir el itinerario propuesto. Así, lo primero que hicimos fue cruzar la Porte de Navarre o Puerta de Navarra, una preciosa puerta de piedra del siglo XIII. Ésta daba entrada en la Edad Media a uno de los barrios comerciales de Saint-Jean-Pied-de-Port (el comercio era la principal actividad del pueblo), algo que no ha dejado de hacer dado que nada más cruzarla hay todo tipo de tiendas de souvenirs.

Si se anda un poquito se va a parar a la Iglesia de Notre-Dame-du-Bout-du-Pont, una colosal iglesia que resume la Historia del pueblo. El edificio tiene su base en un templo construido para conmemorar la victoria sobre los musulmanes de Sancho VII de Navarra (el Fuerte) en las Navas de Tolosa, el pórtico tiene unas columnas que representan lo mejor del gótico radiante y luego ha sido reformada en épocas sucesivas. Cuando nosotros fuimos había una gran actividad, dado que era Jueves Santo y acababan de celebrar una misa. Eso, unido al buen día que hacía, también hizo aflorar a peregrinos y turistas como si fuéramos setas.

Saint Jean Pied de Port 05 Saint Jean Pied de Port 06

Desde la misma puerta de la iglesia parte la Rue de la Citadelle, la vía principal de San Juan Pie de Puerto. Está constantemente poblada por gente muy diversa, desde peregrinos venidos de todo el mundo hasta lugareños que viven en la misma calle. Hay también un buen número de albergues, puesto que esta calle forma parte del Camino de Santiago. Aunque hay edificios importantes, como la Maison Arcanzola, lo bonito es simplemente pasear y dejarse atrapar por su particular ambiente.

Saint Jean Pied de Port 07 Saint Jean Pied de Port 08

Saint Jean Pied de Port 09Sin embargo, hay un edificio que sobresale por encima del resto: la Prision dite “des Evêques” (Cárcel de los obispos), un edificio que al igual que la iglesia que vimos antes resume muy bien el pasado de este bonito pueblo. Resulta que es un edificio que fue residencia episcopal (durante el Gran Cisma de Occidente) pero que más tarde fue empleado como cárcel, y por eso el nombre tiene un poco de cada cosa. Vamos, que nunca hubo ahí obispos que lo pasaran mal. En cualquier caso, una genial construcción que data de 1584 y que en la actualidad es un Museo, aunque cuando fuimos estaba cerrado y no lo pudimos visitar.

Saint Jean Pied de Port 10Casi al final de la calle está el edificio del cual toma el nombre: la Citadelle o Ciudadela. Es una construcción colosal que domina la parte más alta de la localidad, y que se fue fraguando poco a poco desde el siglo XV. En la actualidad se trata de un auténtico pulmón verde para el pueblo, pues no solo está lleno de árboles sino que además hay un montón de caminos por los que ir a pasear y hacer un poco de deporte (cuando nosotros fuimos había decenas de personas dando una vuelta por ahí).

Nosotros pasamos un buen rato subiendo por las escaleras, entrando por unas puertas y saliendo por otras, yendo de un lado a otro… Vamos, que disfrutamos como dos niños pequeños. Una de las partes más emblemáticas de la Ciudadela es la Puerta del Rey, que da acceso a la zona central de la fortaleza y que tiene un toque a realeza que no se puede aguantar.

Saint Jean Pied de Port 11 Saint Jean Pied de Port 12

Saint Jean Pied de Port 13Una vez se cruza dicha puerta hay un mirador desde el que no solo se tiene una buena panorámica de la ciudad sino también del entorno, con un paisaje típicamente vasco con todo verde y caserones dispersos. Como se puede ver en la imagen el cielo se estaba nublando, pero a pesar de eso hacía buena temperatura y el paseo por la Ciudadela resultó de lo más agradable.

Por cierto, por muy bélico que parezca todo el edificio dejó de ser una construcción categorizada como militar en 1920, y desde entonces alberga una escuela. La cantidad de escalones que tienen que subir los chavales a diario nos recordó cuando visitamos Sighisoara en 2007, pues la escuela del pueblo también estaba en la parte más alta. En cualquier caso, merece la pena subir unos cuantos escalones para disfrutar de uno de esos edificios en los que las piedras hablan.

Saint Jean Pied de Port 14 Saint Jean Pied de Port 15

Desde aquí la ruta que estábamos haciendo, después de bordear toda la Ciudadela, proponía volver a la Eglise Notre-Dame du-Bout-du-Pont bajando por un caminito y volver a subir toda la Rue de la Citadelle, pero nosotros estábamos hartos de andar después de haber dado la vuelta y decidimos bajar por donde habíamos subido para ir a parar al final de dicha calle y no tener que volver a subir la empinada cuesta.

Saint Jean Pied de Port 16Al final de la calle está la Porte Saint-Jacques o Puerta de Santiago, un portal similar al que habíamos cruzado hace un rato. Sin embargo, esta puerta destaca por ser la que tienen que cruzar los peregrinos que están llevando a cabo el Camino de Santiago, por lo que aunque no está tan trasegada como la de Navarra tiene un toque mucho más espiritual.

Ahora el siguiente objetivo era el Barrio de España. Para llegar aquí se puede bajar la Rue de la Citadelle o bien hacer lo que hicimos nosotros: cruzar la Puerta de Santiago, bordear las murallas del pueblo y volver a cruzar la Puerta de Navarra, solo que esta vez andar hacia la derecha cruzando la Porte Notre-Dame o Puerta de Nuestra Señora. El barrio en sí es muy animado, tiene cafeterías, una tienda de chocolate, algunas más de recuerdos… Merece la pena pasear por aquí, es mucho más tranquilo que la parte alta de la ciudad.

Saint Jean Pied de Port 17 Saint Jean Pied de Port 18

El broche de oro del barrio de nuestro país es la Porte d’Espagne o Puerta de España, la última imagen que se llevan los peregrinos cuando abandonan la ciudad rumbo a Roncesvalles. Hoy en día los adoquines que rodean a la puerta y a las murallas no están en muy buen estado, quizá por el constante ir y venir de los coches. En cualquier caso, es un lugar para pararse un segundo y tratar de pensar en todos los anhelos y miedos que han debido sentir miles de peregrinos a lo largo de la Historia al pasar por este sitio.

 Saint Jean Pied de Port 19 Saint Jean Pied de Port 20

Nosotros también cruzamos la puerta, aunque no para hacer el Camino de Santiago (ya llegará el momento) sino para ir a ver el Pont d’Eyheraberry o Puente de Eyheraberry, también conocido como Pont Romain o Puente Romano. Bajo este potaje de nombres se esconde el lugar con más encanto de todo el pueblo, a pesar de estar extramuros: un puente romano que parece sacado de un cuento de hadas. Es un lugar romántico, tranquilo, sencillo… ¡Cualquier adjetivo se queda corto! Además ofrece posibilidades de ocio muy distintas: había gente pescando, gente tumbada en una pequeña playa fluvial, un frontón justo al lado… Vamos, el lugar al que iríamos todas las tardes si viviésemos en Saint-Jean-Pied-de-Port.

Saint Jean Pied de Port 21 Saint Jean Pied de Port 22

Saint Jean Pied de Port 23Lo único malo que tiene el lugar es que si se ha seguido una ruta como la nuestra es lo único que queda por ver de esta maravillosa localidad. Desde ahí volvimos al punto de partida, la Oficina de Turismo, enfrente de la cual (antes se nos olvidó decirlo) está el Hôtel de la Ville o la Casa Consistorial, como se prefiera.

Saint Jean Pied de Port 24Eso sí, cuando ya estábamos con carita de pena porque no nos quedaba nada por ver pensamos… ¡Anda! ¡Si estamos en Francia! Cuando estuvimos en París, una de las cosas que más nos gustaron fueron los crepes. ¿Por qué no repetir? Después de no mucho buscar encontramos un bar, Chez Edouard, en el que poder saciar tal antojo. La verdad es que el sitio no es para nada recomendable (el dueño es un borde, el crepe no es nada del otro mundo y además es un poco caro), pero después de toda la tarde andando necesitábamos sentarnos y el sitio más inhóspito nos parecía un restaurante digno de la guía Michelín.

Una vez merendamos nos miramos y nos prometimos volver a este fantástico pueblo al otro lado de la frontera, al pie del puerto, que desde ese día queremos compartir con aquellos que leéis nuestra pequeña web: si tenéis ocasión visitadlo, pues no os defraudará en absoluto.

Capítulo I  – Volver a Saint-Jean-Pied-de-Port ’09

2 pensamientos en “Saint-Jean-Pied-de-Port ’09 – Capítulo II: Una ciudad que hace honor a su nombre

  1. Pingback: Guía de Saint-Lary | www.eduyeriviajes.com

  2. Pingback: El Puerto de Izpegi, el encuentro entre las dos Navarras | www.eduyeriviajes.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *