Qué ver en un día en Milán

Milán tiene mucho que ver. Empezamos así, de manera directa, porque nos parece muy injusta esa fama que tiene la ciudad, como si solo tuviera la Catedral y poquito más. Vale, quizá no sea un destino para estar diez días, pero tiene muchísimas opciones para una jornada completa. En este post os vamos a enseñar todo lo que se puede ver y hacer en un día en Milán, dividido en tres grupos: las cosas imprescindibles, las que son de interés y aquellas que nosotros no pudimos ver pero que igualmente merece la pena.

Los cuatro imprescindibles de Milán

Obviamente, el punto de partida en un punto como este siempre va a ser la Catedral o Duomo de Milán. Es un templo gótico espectacular: por fuera, por dentro y en la azotea. La visita lleva fácilmente una hora. A nosotros nos gustó tanto que hicimos un post hablando únicamente de la Catedral.

Muy cerquita está la Galleria Vittorio Emanuele II, también imprescindible. Es una galería comercial diseñada en el siglo XIX, en la cual se integran las principales tiendas de la ciudad. Milán es sinónimo de moda, por lo que merece la pena pasear por aquí y ver las últimas tendencias. En la Galleria no se puede dejar de ver el escudo de los Savoia: si se da un giro completo sobre su toro, con el pie derecho y con los ojos cerrados, se conseguirá buena suerte.

Y aunque mucha gente no lo sabe, La Última Cena, una de las obras de arte más conocidas del mundo, está en Milán. Se encuentra en un pequeño templo, la Iglesia de Santa María della Grazie, y es muy importante reservar entradas, ya que en el día es prácticamente imposible conseguirlas.

Y por último, es imprescindible visitar el Castillo Sforzesco, una fortaleza del siglo XIV que hoy en día tiene un buen puñado de museos. Es súper bonita, tiene parques alrededor, el ambiente es increíble… lo dicho, imprescindible.

Un Milán para cada tipo de viajero

A partir de aquí, cada viajero tendrá que elegir, ya que es imposible verlo todo en un día. En materia de Museos, Milán tiene muchas posibilidades:

  • Pinacoteca Ambrosiana: una de las galerías de arte más importantes del norte de Italia.
  • Museo arqueológico: imprescindible para amantes del Imperio Romano.
  • Pinacoteca di Brera: Rafael, Caravaggio y otros muchos artistas. Visita casi imprescindible.
  • Galería de Arte Moderno: nosotros hace tiempo que pasamos de este tipo de museos, ya que no nos gusta demasiado el arte moderno, pero tiene muy buena fama.

También conviene pensar en ver alguno de los muchos parques de Milán. Aunque a priori pudiera parecer una ciudad gris, está llena de zonas verdes.

Y ojito con esas pequeñas cosas que hacen grande a las ciudades. Milán tiene un fondo de armario amplísimo en cuanto a patrimonio se refiere: desde su preciosa Estación Central hasta la medieval Piazza Mercanti, pasando por pequeñas iglesias con mucho encanto como la de San Lorenzo Maggiore o la de San Bernardino alle Ossa (decorada con huesos humanos).

Y lo que no vimos…

Y no queremos cerrar el post sin hablar de dos lugares de interés que, lamentablemente, no tuvimos tiempo de visitar. Uno fue el Teatro alla Scala, uno de los teatros operísticos más famosos del planeta. El otro, el Estadio de San Siro / Giuseppe Meazza, la casa del Milan y del Inter. Si algún día volvemos a Milán, no nos los perderemos.

Volver a Milán y el Lago Como ’15

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