Los tres grandes fallos de la exposición de Dalí en el Museo Reina Sofía

Antes de ir a un sitio (sea un viaje o un evento cualquiera) siempre nos documentamos bien. Manejar mucha información siempre es positivo, pues sabemos el lugar al que vamos se ajusta a nuestros intereses y eso hace que solamos acertar en nuestros planes. Por ese motivo, no es muy frecuente que escribamos críticas negativas en la web. Lamentablemente, siempre hay excepciones.

En este caso vamos a hablar de “Dalí. Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas“, la que ha sido catalogada en diversos medios como la exposición del año. Teníamos muchas ganas de ir a ver esta muestra en el Museo Reina Sofía, pues nos interesa enormemente la vida y la obra de Salvador Dalí. Sin embargo, no podemos negar que nos llevamos una gran decepción. ¿Por qué? Pues básicamente por tres grandes fallos que nos impidieron disfrutar de la obra todo lo que hubiéramos podido desear.

dali-reina-sofia

ALGUNOS DATOS SOBRE LA MUESTRA DE DALÍ

“Dalí. Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas” ha sido calificada como irrepetible, única y la exposición del año, entre otras muchas cosas. Es una muestra que reúne más de 200 obras, algunas nunca vistas en España, a través de las cuales se hace un completo repaso a la producción de Salvador Dalí.

Tras haber cosechado un brutal éxito en el Centro Pompidou de París, donde estuvo expuesta entre el 21 de noviembre de 2012 y el 25 de marzo de 2013, está arrasando ahora en Madrid. La sede es el Museo Reina Sofía, donde se puede visitar desde el 27 de abril y hasta el 2 de septiembre.

Las instituciones más prestigiosas han estado involucradas en esta exposición. Además del Pompidou y del Reina Sofía, ,también participan la Fundació Gala-Salvador Dalí de Figueres y The Dalí Museum of Saint Petersburg. Una combinación ganadora que ha permitido contar con cuatros como Autorretrato con Cuello Rafaelesco, Geopoliticus Child Watching the Birth of the New Man o La Persistencia de la Memoria. Una combinación que, en principio, no podía fallar.

dali-reina-sofia

LOS TRES GRANDES FALLOS DE LA EXPOSICIÓN DE DALÍ

El problema está en que la exposición adolece de tres grandes fallos que hacen que la muestra no esté a la altura de las expectativas. Tres errores imperdonables que no son gran cosa por separado, pero en conjunto consiguen empañar la visita y hacer que no se disfrute de semejante dream team de obras dalinianas. ¿Y cuales son esos problemas?

Fallo 1: LA GRAN MASIFICACIÓN: entendemos que una exposición como ésta atrae a mucho público, pero es incomprensible que no haya una mínima dosificación. En la propia web del museo advierten de que “dada la afluencia de público a esta exposición, se recomienda comprar la entrada de manera anticipada”. Pues bien, cuando se compra un tícket, te lo dan para una sesión concreta (por ejemplo, los nuestros eran a las 17:00 y no podíamos acceder hasta ese momento).

Esa venta de entradas por franjas horarias parecía que serviría como filtro, pero nada más lejos de la realidad. Todas las salas estaban literalmente abarrotadas de gente, hasta el punto de que las obras top eran inaccesibles. Y eso que nosotros no tenemos problema en meter un poco de codo y abrirnos paso, pero no queremos ni imaginar lo difícil que tiene que hacer esta visita en silla de ruedas o empujando el carrito de un bebé.

En definitiva, el Museo Reina Sofía debería limitar mucho más el número de personas que acceden a cada sesión.

dali-reina-sofia

Fallo 2: LA POCA EDUCACIÓN DEL PERSONAL DE SALA: algo que es inherente no solo a esta exposición, sino al Museo Reina Sofía en general. Los trabajadores de un museo deberían ser educadores, no perros guardianes. Parecía que su única ambición era mandar callar (con muy malos modos) y hablar entre ellos de la supuesta mala actitud que tiene la gente que visita el Reina Sofía.

El punto cumbre de ese mal carácter vino cuando Eri sacó el móvil para twitear que estábamos allí, y se nos acercó una de las trabajadoras del museo gritando “NO FOTOS, ¿EH? NO FOTOS”. Ahí ya no pudimos aguantar más y le dijimos que nos hablase con más educación, y que estábamos hartos de que nos gritase gente como ella.

Y es que peor imagen no se puede dar. El personal de sala nos había regalado previamente momentos surrealistas, como por ejemplo una mujer que se puso a gritar “¡¡¡QUE SE CALLEN YA!!!” a un grupo de americanos que comentaba una obra. En un momento en el que tanto se habla de la marca España, sería bueno valorar el daño que hace poner a gente de ese calibre a representar al Museo Reina Sofía.

Fallo 3: LA FALTA DE DISCURSO: hace tiempo que los museos dejaron ser un almacén en el que se guardan objetos singulares. La museología del siglo XXI apuesta por el conjunto, por ofrecer al visitante un discurso que le permita aprender y crecer intelectualmente a partir del tema propuesto. Pues no encontramos nada de eso.

En realidad sí que lo hay, aunque realmente gris. Cada sala cuenta con un pequeño párrafo en el que se introduce el nexo común entre las obras que allí se exponen. El problema está en que el recorrido lógico no va en orden, pues pasas de la sala 10 a la 8 y de la 8 a la 11 (por poner un pequeño ejemplo). A esa sensación de desorientación contribuye de nuevo el personal de sala, que se afana todo lo que puede en que continúes caminando, como si te persiguiera la estampida que acabó con la vida de Mufasa en el Rey León. ¡Pardiez!

Si eres un experto en Dalí, no hay problema. Sin embargo, para el gran público los cuadros quedan descontextualizados, lo cual es una pena. Nos queda la duda de si esto está buscado a propósito, para forzarte a pasar por caja y comprarte la guía.

DATOS PRÁCTICOS SOBRE LA EXPOSICIÓN DE DALÍ

  • Lugar: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Edificio Sabatini: calle Santa Isabel, 52. Edificio Nouvel: Ronda de Atocha (hace esquina Plaza del Emperador Carlos V).
  • Horario: abajo está una tabla con las horas de apertura. En caso de ser un día festivo, el horario sería el mismo que un lunes.
Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Domingo
10 a 21 Cerrado 10 a 21 10 a 21 10 a 23 10 a 21 10 a 19
  • Tarifa: Dalí + Exposiciones temporales, 8€. Dalí + Exposiciones temporales + Colección permanente, 10€. Desde las 19:00 hasta el cierre la exposición es gratuita.

dali-reina-sofia

29 pensamientos en “Los tres grandes fallos de la exposición de Dalí en el Museo Reina Sofía

  1. Pero los dos primeros fallos no son fallos de la exposición realmente. El tercero sí que es un fallo
    Lo lamentable es que los empleados del museo sean tan maleducados. Una pena para el turismo

    • Estamos de acuerdo: realmente no son fallos achacables a la exposición, sino al propio museo. Sin embargo, hacen un flaco favor a Madrid como destino turístico 🙁

    • Realmente merece la pena ir, pues la obras de Dalí que hay allí son únicas y muchas no han estado nunca en España. Eso sí, id con muuucha paciencia y sabiendo que algún pisotón os lleváis 😛 Un abrazo! 🙂

  2. Vaya una lástima :S sabe mal cuando vas con expectativas y de repente la mala organización y el trato de fastidian la velada, de algo que te hubiera encantado…

    Alucino con lo de la masificación :S precisamente por lo que cuentas de los tiquets con horario!! Yo he vuelto de londres y vi mucha organización en ese sentido.
    EN la Warner de Harry Potter ni te imaginas la de gente que había!! y autocares escolares etc…íbamos con hora, igual que tu, pensé: ya verás…ni caminar podremos!!! Nada mas lejos de la realidad…todo bien montado, bien calculado…No cuesta nada…

    • Pues si. Es como si te ponen el mejor vino del mundo en un vaso lleno de caca, la experiencia no es la misma 😛

      El problema con estas cosas es cuando se compara. Como bien dices, cuando se planifica y se montan bien las cosas, la afluencia de gente no es un problema.

      En fins… Un abrazo gordo! 🙂

  3. Lo de la mala educación de los de seguridad es corriente en todos los sitios. Se creen los reyes del mambo y te tratan como si fueras (más o menos) basura. Mala suerte que tuvistéis con esto y lo demás. Otra vez será.
    Buen post
    Saludos

    • Pues si, ocurre mucho más de lo que desearíamos. ¿Y sabes qué? Sobretodo nos ha pasado en España. En museos que hemos visitado en EEUU o Rusia (por poner dos ejemplos), el personal de sala no estaba formado por seguridad, sino por educadores. La gente era más feliz y no había descontrol ninguno. 😛

      Un abrazo Gildo! ^^

  4. Uff… A mi me hacía gracia acercarme a ver la exposición pero después de lo que he leído en vuestro post se me han quitado. Sin ninguna duda lo peor es la masificación. Si ponen un filtro por horas, deberían restringir algo más el tema, porque ir para no poder disfrutar del arte, pues como que no… En segundo lugar, la mala educación y la maldita manía de nuestros museos por no dejar hacer fotos (aunque sean sin flash) me da muchísima rabia y es algo que no entiendo… porque bien usado les permitiría atraer a más gente. Y lo de la falta de discurso es tristemente habitual 🙁

    Un abrazo

    • En realidad, nuestra intención no es echar atrás a la gente, sino todo lo contrario: que vayan, pero que sepan los inconvenientes. Quizá con las expectativas un poco más bajas, la visita sea más convincente.

      Y si, nosotros tampoco entendemos lo de no hacer fotos sin flash… En fin, así nos va.

      Un abrazo! ^^

  5. Que pena, se te quitan las ganas de ir, peroooooo el maestro DALI no tiene excusas, mirándolo, vuestra experiencia fue surrealista, mola, la próxima mejor podíamos ir al museo del jamón, juaas, juas juas.
    un abrazo

  6. Una pena lo que contais….
    Si os gusta Dali teneis que veniros por aquí a hacer la Ruta Dali (eso si no vengais ahora que esta a tope de gente) pero en septiembre u octubre una escapada por aquí de 3 días o da tiempo para ver los principal y tomarnos una cervecita.-
    Saludos

    • Llevamos tiempo pensando en hacer la Ruta Dali, pero desde luego será en temporada baja. Si nos animamos el próximo otoño o invierno, os daremos la tabarra para tomarnos algo! 😀 Un abrazote!

  7. Verdaderamente por lo que contáis dan ganas de no visitar esta exposición pero como bien decís creo que es una oportunidad única para los amantes de la obra del genio de Figueres. Yo voy a ir de todos modos aunque me gane un “te lo dije” a la vuelta. Un abrazo!

    • Alicia, no te ganarás el “te lo dije” 😛 De hecho, lo que tratamos con este post es que la gente vaya, pero que sepa a lo que va. Lo mismo tienes suerte, vas en una sesión que no esté tan petada de gente y vuelves encantada. Ojalá! 😀

      Besotes gordos!

  8. No hay excusa para la mala educación de profesionales que trabajan de cara al público…Siempre nos ha llamado la atención la organización de exposiciones y nuestra sensación es que el Reina Sofía, siendo además un museo más “difícil” que otros, presta poca atención a contextualizaciones, organización de salas, etc… ¿Por qué? Seguiremos investigándolo … 🙂

    • Exactamente, no hay ninguna excusa. Alguien que trabaja de cara al público debe ser amable, estar preparado y tener un mínimo de ganas. ¿Por qué? Porque su puesto se lo requiere. Es como si un médico dice que no se quiere lavar las manos antes de operar XD

  9. Muy buen artículo!!! De vez en cuando merece la pena que alguien cante las verdades, aún cuando estas no sean placenteras… espero que lo arreglen porque de otro modo no merece la pena visitar la exposición para nada. No puedo imaginar qué mala imagen se llevarían los turistas americanos que estaban en el museo con eso de que el personal les gritase, ni que fueran unos gamberros de instituto… una pena, la verdad.

  10. Es una pena, la verdad. ¿Qué les costará dosificar un poco más las visitas? Ah claro, que pierden dinero… :S
    Aún así sigo teniendo ganas de ir. Ya os contaré qué me encuentro!!

    • Pues si es una cuestión de dinero, que miren el largo plazo: si la gente que va allí tiene experiencias desagradables, no volverá nunca. Nosotros desde luego le tenemos bastante asquito al Reina Sofía, no es la primera vez que nos pasa.

      Cuando vayas cuéntanos ^^ Ojalá tengas suerte y no haya tantísima gente. 🙂

  11. Es una pena que teniendo hora os encontrarais con tal atasco de gente, la verdad es que tendrían que poner un aforo limitado, quién quiera verla que se espabile para sacar la entrada como hicisteis vosotros. Lo del personal maleducado creo que es muy común en museos, castillos y demás, siempre hay alguien que te acaba de fastidiar el día aún así seguro que lo disfrutasteis, Dalí es uno de los genios que nunca defrauda. Un abrazo!!! 😉

    • Es más común de lo que desearíamos, pero lo del Reina Sofía pasa de castaño oscuro. Por suerte, lo que tú dices: Dalí es Dalí, y mucho se tiene que torcer la cosa para no disfrutar de él. Un abrazo! 🙂

  12. Hola chicos, nosotros que somos muy de museos hemos visto, creo, casi de todo. Las grandes exposiciones son eso, grandes, lo que significa cantidades ingentes de personas, a menudo desorientadas, deamulando por las salas. Nos ha ocurrido en Amsterdam, Londres, París, Roma, NYC, Shanghai…. y por supuesto en Madrid. El Museo Thyssen, por ejemplo, tiene implantado hace mucho el acceso mediante franjas horarias, aun así, las salas están abarrotadas. Una buena forma de limitarlo es mediante aperturas prolongadas en horario nocturno, aunque no siempre es viable.
    Fundamental resulta la organización de la propia exposición. Es algo que nunca logro entender, de la sala 1 a la 4 para luevo volver a la 2…, y lamentablemente es algo cada vez más frecuente. No soy historiador del arte, aunque si historiador, y aun así nunca le encuentro explicación a esa forma de definir el sentido de las visitas.
    En cuanto al comportamiento del personal, lo propio es ponerlo en conocimiento del museo. Ya somos mayorcitos como para que nos chillen, ¿no?
    De cualquier forma, espero visitarla, aunque nos armaremos de paciencia, eso si.
    Saludos!

    • Buenas! 🙂

      Nosotros tampoco le encontramos el sentido al desorden entre las salas. Es algo que hemos visto con mucha frecuencia y que quizá sea muy modernito, pero tiene utilidad cero.

      Lo del Reina Sofía y su personal borde debe ser más que sabido por los responsables del museo, pues lleva años siendo así. Han apostado por vigilantes-jurado en vez de por educadores, y así funciona el tema.

      Disfrutad de la exposición y cuidado con los empujones! Un abrazo! 🙂

  13. yo he de decir que he ido dos días, hoy jueves 18 de julio y la otra vez la semana pasada, al horario de las 7, que es gratuíto, y no ha habido esa gran masificación ni la mala educación, salvo en la sala de la película de Disney con Dalí, que ahí si habia gente mandando callar, pero por lo demás muy bien. A mi me ha encantado, aunque recomiendo el horario graqtuito y estar una hora antes, ya que se forma colas gigantes

    • Hola Chema! Nos alegramos de que haya gente que haya podido disfrutar de la visita. Quizá solo tuvimos mala suerte, aunque lo cierto es que ya nos ha pasado otras veces en el Reina Sofía. En cualquier caso, ojalá conozcamos a más personas con la suerte de pasarlo bien en esta expo. Un saludo! 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *