Nueva York ’12 – Capítulo IV: Empire State, Time Square y Grand Central Terminal (día 3)

Cuanto más largo es un viaje, menos riesgo hay de que un imprevisto estropee los planes que has preparado. Por ejemplo, nuestro tercer día en Nueva York no pudo empezar peor: una línea de Metro estaba en obras, la otra sufría una demora de más de media hora, cogimos un autobús y nos dejó bastante lejos de donde pensábamos… En una escapada de fin de semana esto habría sido la muerte, pero en este caso nos resignamos y nos lo tomamos como gajes de la aventura.

Y es que ningún problema podía quitarnos la sonrisa, ya que estábamos muy ilusionados con la primera “captura” del día: The Empire State Building, el rascacielos por antonomasia. Y lo mejor de todo es que eso era solo el principio, ya que nos esperaba un día cargado de emociones en el que visitaríamos lo mejor de Times Square y muchas cosas más. ¿Quieres acompañarnos en este paseo por el centro de Manhattan?

Nueva York

Antes de nada, unos cuantos datos. El Empire State fue inaugurado en 1931, y durante más de 40 años fue el edificio más alto del mundo. Tiene 102 pisos, llegando a una altura de 381 metros. Sin embargo, si se cuenta el pináculo que lo corona, la altura total del edificio es de 443 metros. Hay dos miradores. en la planta 86 y en la 102. Se calcula que pesa unas 370.000 toneladas. ¡Poca cosa!

Más allá de los números, es el favorito de los estadounidenses según muchas encuestas. Además, puede presumir de ser uno de los iconos de la cultura occidental gracias a su aparición en películas como King Kong o Independence Day. Y… ¿Por qué no? Aquí va la famosa escena de 1933 en la que un primate gigante escala por el edificio.

Nueva York

No hace falta decir que es parada obligada si se está en Nueva York. Abre desde las ocho de la mañana hasta las dos de la noche, y aunque es bastante caro (unos 25$ por persona) está incluido en bastantes tarjetas turísticas (como nuestra amada  New York Pass). Pese a que cuenta con buenos accesos y con unos ascensores rapidísimos, conviene evitar las horas más típicas. Si madrugáis un poquito no tendréis que esperar (como nosotros), pero a media tarde la cola puede ser de tres horas fácilmente.

Llegar es muy sencillo, basta con tomar el metro hasta la Penn Station (líneas 1, 2, 3, A, C y E) o hasta la Avenue of the Americas Station (líneas B, D, F, N, Q y R), ambas en la calle 34. El acceso nos resultó de lo más familiar, pues como el resto de los mortales lo hemos visto en infinidad de películas, series e, incluso, videojuegos. Aunque lo más llamativo son las vistas desde los miradores, también os recomendamos visitar su vestíbulo principal: una de las grandes obras de art déco de Nueva York. El Empire State en sí mismo es una de las principales manifestaciones de este movimiento artístico.

Nueva York Nueva York

¿Y qué decir de los botones? Su clásico atuendo es otra de las señas de identidad del edificio. De hecho, en todas las tiendas (veréis varias a lo largo de la visita) se venden ositos de peluche con esa vestimenta.

Nueva York

Aunque el edificio recibe a cuatro millones de turistas al año, también dispone de más de 200.000 metros cuadrados para oficinas. Por tanto, ojito con querer “investigar” por vuestra cuenta, porque todo está lleno de controles de seguridad. Los caminos que se pueden recorrer (hacia los miradores, hacia las tiendas o hacia algún otro sitio) están perfectamente marcados.

Nueva York

Nosotros empezamos, como no podía ser de otra manera, con la subida al piso 86. Para ello se utilizan dos ascensores: uno de alta velocidad hasta el piso 80 (tarda menos de un minuto, por lo que va realmente rápido) y otro hasta el 86. Entre medias, se muestran varias imágenes del Empire State a lo largo de la Historia.

Cuando nos quisimos dar cuenta, habíamos subido ochenta pisos casi sin pestañear. Fijaos en el contador de los pisos:

El caso es que, en cuanto pudimos, salimos al mirador… y nos quedamos con la boca abierta. La imagen no era nueva, ya que en muchas películas salen vistas aéreas de NY. Sin embargo, verlo en vivo y en directo es otra cosa. ¡Qué maravilla! A veces la belleza no es una montaña nevada o la desembocadura de un río, sino que puede esconderse en millones de toneladas de hormigón. Y es que ese interminable bosque de rascacielos, propio de una película del futuro, nos sorprendió enormemente por su belleza. Este si es uno de esos lugares en los que es difícil calcular el tiempo. Se puede ver en cinco minutos, pero nosotros estuvimos casi una hora mirando a un lado y a otro.

Nueva York Nueva York Nueva York

Siempre decimos que nos encanta subir a sitios altos (pese a que a Edu no le gustan demasiado las alturas) para disfrutar de lo alto de las ciudades. En este caso, no hace falta decir que estábamos en nuestra salsa. El único pero que le sacamos a la visita es que hacía muchísimo frío, pero también hay que tener en cuenta que estábamos en octubre y a primera hora del día.

Nueva York

Conviene subir acompañados de un planito o con un mínimo conocimiento de Nueva York, pues así se disfrutará mucho más en el techo de la ciudad. Mirad, por ejemplo, cómo cazamos a la Estatua de la Libertad:

A veces, en sitios tan altos, lo que más te llama la atención es mirar a las calles de alrededor y ver cómo las personas y los coches se han convertido en diminutas hormiguitas. Una sensación muy extraña, la verdad.

Aunque hay otro mirador en el piso 102, decidimos no subir. Había que pagarlo aparte y habíamos leído en muchos sitios que no merecía la pena: mismas vistas, solo que más pequeño y siempre a través de un cristal. Por eso mismo nos lo ahorramos y tomamos el ascensor de vuelta a la superficie.

Lo que no dejamos pasar fue la visita al New York Skyride, en el interior del Empire State. Es una mezcla entre cine y simulador virtual, ya que consiste en una pequeña atracción en la que se hace un recorrido virtual en una nave por todo Nueva York. Solo fuimos a verlo porque estaba incluido en la New York Pass, si hay que pagar no merece la pena en absoluto: cuesta más de 40$ por persona y es poquilla cosa. Una curiosidad típica de las tarjetas turísticas, pero poquito más.

Entre unas cosas y otras, salimos a media mañana del Empire State y ya picaba el gusanillo. En una esquina vimos un puesto que vendía perritos calientes a 1$, por lo que el precio fue la excusa perfecta para hacernos con un par de hot dogs y engañar el hambre hasta la hora de comer.

Cuando se hace una visita tan impresionante a primera hora, a veces es difícil continuar la ruta: todo parece poca cosa en comparación con lo primero. Ese no fue el caso, ya que en Nueva York hay mucho, muy bueno y muy variado.

Nueva York

La siguiente parada fue en The Morgan Library & Museum, una institución que demuestra que en Nueva York no todo es frivolidad y luces de neón. Aunque funciona como biblioteca y como centro de investigación, también recibe miles de visitas al año por su parte museística. Vale 15$ por persona y no está en ninguna tarjeta descuento, pero aun así merece la pena.

En la antigua residencia de J. P. Morgan, uno de los banqueros y coleccionistas estadounidenses más destacados de finales del siglo XIX y principios del XX, se expone su biblioteca y algunas estancias de esas que todos querríamos tener en algún momento. También hay cabida para libros antiguos de valor incalculable, como tres biblias de Gutenberg, papiros del antiguo Egipto, composiciones de Mozart, manuscritos de Lord Byron, dibujos de Rubens… Vamos, bastante completito.

Nueva York Nueva York Nueva York

Nueva York

La Morgan Library solo fue un pequeño paréntesis cultural, ya que ese día nos íbamos a dar un auténtico atracón de capitalismo y tópicos. De hecho, era lo siguiente que íbamos a hacer, pero de camino pasamos por la Biblioteca Pública de Nueva York o la  New York Public Library (NYPL), la segunda biblioteca más grande de EEUU.

Aun así, nuestros pasos se dirigían inexorablemente hasta el auténtico epicentro de Nueva York, de Estados Unidos, de América y quizá del mundo: Times Square. Aunque suele hablarse de ella como una plaza, en teoría es una intersección: el cruce entre Broadway con la Séptima Avenida. Sin embargo, en la práctica es una zona, que además del cruce está limitada por la calle 47 al norte y por la 42 al sur. En ese enorme área es posible encontrar de todo: restaurantes, museos, tiendas… y, por encima de todo, gente. Time Square es, sin lugar a dudas, el punto más caliente de Nueva York: ese sitio en el que puede pasar de todo. Dicen que si estás allí más de quince minutos te encontrarás con alguien conocido, ya sea alguien cercano a ti o simplemente a algún famoso. Y es que el ambiente de Times Square atrae a millones de personas cada día.

Nueva York

Antes de entrar en el epicentro de Times Square, optamos por ver algunos museos de los alrededores (porque a la tarde suele haber más animación). Como norma general hay que decir que los museos de Times Square son bastante caros (solo con ellos ya se puede justificar la compra de una New York Pass), pero también imprescindibles. Además, tienen un horario muy amplio, por lo que son opciones muy interesantes para última hora de la tarde o para días en los que los museos convencionales están cerrados.

Nueva York

Empezamos por el Museo de Cera de Madame Tussauds, quizá el museo más famoso del mundo de este tipo. Abre todos los días desde las 10:00 a las 20:00, salvo viernes y el sábado que cierran dos horas más tardes. Cuesta 36$ por persona, así que interesa hacerse con una tarjeta descuento o comprar los tickets en su propia web (con un descuento del 20%).

¿Qué podemos decir de este museo? ¡Pues que nos encantó! Y no solo por el impresionante realismo de las figuras (que también), sino porque está montado a lo grande: a lo largo de varias plantas hay enormes salas temáticas (presidentes de EEUU, deportistas, cantantes…), llenas de objetos con los que puedes interactuar: desde un atril para discursos hasta un plató de televisión. Vamos, que le da mil vueltas al Museo de Cera de Madrid.

Nueva York Nueva York

Es bastante grande, pues la lista de celebridades recreadas en cera es interminable: Angelina Jolie, Brad Pitt, Woody Allen, Alicia Keys, Madonna, Abraham Lincoln, Benjamin Franklin, Brack Obama, Bill Clinton, Gandhi, Nelson Mandela, Pablo Picasso, Carmelo Anthony, Mohammed Alí… Como veis  hay desde actores hasta políticos actuales, pasando por pintores, deportistas o personajes históricos.

Nueva York Nueva York Nueva York

Evidentemente, este no es un museo del que nadie vaya a salir convertido en un pozo de cultura. Sin embargo, seguimos recomendando enormemente la visita, pues al menos nosotros pasamos un par de horas muy divertidas. Es genial ir reconociendo gente, posar al lado de los famosos de cera y, en ocasiones, meterse en el papel con algo de atrezzo. A veces hay que esperar un poquillo (había algo de cola para fotos concretas), pero como son salas muy amplias es un recorrido de lo más cómodo.

Nueva York Nueva York Nueva York

Salimos del Museo de Cera con ganas de seguir viendo cosas, pero también con un hambre que nos hacía rugir las tripas. Por suerte teníamos al lado un McDonald’s, así que en cuestión de minutos ya estábamos llenando nuestro organismo de varias veces la cantidad de sal diaria recomendada. Entre hamburguesas, patatas, bebida y cookies la comida salió por 16$. Quizá sea veneno, pero es barato.

Nueva York Nueva York

Nueva York

Una vez comimos, fuimos a ver el Ripley’s Believe It or Not!, un museo-franquicia que cuenta con sedes en Asia, Europa, Oceanía y, por supuesto, América. Es difícil de describir, pues se trata de una especie de barracón de feria enorme en el que se muestran cosas extrañas: animales con dos cabezas, instrumentos medievales de tortura, efectos ópticos…

Sobre el papel puede parecer interesante, pero en realidad es una auténtica basura. Perdonad que seamos así de claros, pero el Ripley’s no es recomendable en absoluto ni para niños ni para adultos. Su sentido del mal gusto es infinito, y muy morboso hay que ser para disfrutar de animales con malformaciones o con gente haciéndose daño en su propio cuerpo. Uf, uf, uf… No estamos acostumbrados a ser tan críticos, pero es que nos pareció una pérdida de tiempo con un sentido del gusto propio del siglo XIX.

Nueva York Nueva York

Dejemos de lado el mal rollo y sigamos con el relato. Una vez visitamos el Madame Tusseauds y el Ripley’s, nos encaminamos al epicentro de Times Square: el lugar de máxima agitación, ese que sale en todas las postales. Antes de ir a Nueva York, habíamos leído que es imposible capturar en una fotografía la esencia del lugar, que cualquier instantánea es mediocre en comparación con lo que se experimenta estando allí. Nos parecía exagerado, pero bastaron dos segundos para comprobar sobre el terreno que la afirmación era cierta. No os podéis imaginar el ambiente que hay siempre allí, ya sea por el día o por la noche. Quizá sean las luces, quizá la gente o quizá haber visto ese sitio en mil películas, pero el caso es que estando allí sientes que estás en el futuro.

Nueva York Nueva York

Nueva York

Es de justicia reconocer que Times Square no siempre fue un enclave turístico de primer nivel. Hasta los años 90 era una zona relativamente peligrosa de la ciudad, con muchos problemas de droga y de inseguridad para el viajero. Fue Rudolph Giuliani, el alcalde más célebre de Nueva York (en el cargo durante los atentados del 11S), el que apostó por poner en valor la zona y cambiar la ciudad para siempre.

Nueva York

Y empecemos a hablar de aspectos concretos. Lo primero que os queremos enseñar es un restaurante, el Bubba Gump Shrimp Co. Seguramente los más cinéfilos relacionen en seguida ese nombre con la mítica película Forrest Gump, porque esta cadena es un auténtico homenaje a la película: solo se sirven cosas con gambas, suena la BSO de la peli, se venden souvenirs

Nueva York

Solo era una curiosidad, quizás irrelevante si no habéis visto la película (deberíais verla, ya que es uno de los grandes papeles de Tom Hanks). Lo que no hay que dejar pasar, en ningún caso, es el enorme Toys R Us que hay en Time Square. Es la tienda de juguetes más grande del planeta, el auténtico buque insignia de una compañía presente en decenas de países.

Da igual que se sea grande o pequeño, es una visita obligada. ¿Os imagináis entrar en una juguetería con una noria de varios metros en la parte central? Pues eso es solo el principio, porque en el Toys R Us de Times Square encontraréis mucho más.

Nueva York

Es difícil por donde empezar: el Tyrannosaurus Rex de Jurassic Park a tamaño real (incluyendo movimiento y sonido), un Superman gigante en el techo o una enorme casa de muñecas de Barbie son solo las tres imágenes que hemos seleccionado, pero hay mucho más: desde superhéroes de Marvel a tamaño real hechos en Lego hasta estatuas de caballeros Jedi luchando sobre las estanterías. Es una tienda, pero bien podría ser un museo del entertainment de los siglos XX y XXI.

Nueva York Nueva York Nueva York

Como se puede ver en este vídeo, a veces era difícil saber hacia qué lado dirigir la mirada. Este Toys R Us es un tópico en sí mismo, pues justo así era como imaginábamos unos grandes almacenes en EEUU:

Nueva York

Por supuesto, no hay que olvidar que es una enorme tienda de juguetes, y solo por eso ya merece la pena la visita. Nosotros nos compramos un set de Lego para construir la escena en la que Gandalf llega a la Comarca, un bolso de Pacman y una camiseta de Yoshi (todo por alrededor de 40$). ¡Es imposible entrar allí y no salir con algo!

Nueva York

Cerquita del Toys R Us está el Discovery Times Square, un espacio enorme en el que periódicamente se hacen exposiciones muy ambiciosas. Con el New York Pass podíamos visitar una de ellas, y nos decidimos por Spy: The Exhibit. The Secret World of Espionage. No hace falta traducción para justificar lo interesante que parecía.

Lo mejor de todo es que no solo lo parecía, sino que lo fue. A través de archivos desclasificados del gobierno, objetos reales de espionaje y sucesos históricos se muestra la labor de los agentes de la CIA (y de otros servicios secretos) a lo largo del mundo. El impresionante recorrido está lleno de sorpresas, nos gustó muchísimo. Como os podéis imaginar, salimos con ganas de hacer un maratón de películas de James Bond. La pena es que era una exposición temporal.

Nueva York Nueva York

Y volviendo a las compras, en Nueva York hay varias Disney Store, una de ellas en la zona que os estamos enseñando. Pese a que en ellas el kilo de magia Disney tiene un precio tirando a prohibitivo, merece la pena entrar y darse una vuelta entre peluches, disfraces y todo tipo de objetos relacionados con joyas de nuestra infancia como El Rey León o Aladdin. Aquí no compramos nada, nos pareció demasiado caro.

Nueva York Nueva York

Nueva York

También en la misma zona está Grand Slam, una tienda que os recomendamos totalmente por sus bajos precios. Tienen un amplio surtido deportivo (fundamentalmente camisetas de la NBA y de la MLB), aunque también zapatillas Converse con los mejores precios que vimos en Nueva York. También hay imanes de nevera “de los bonitos” a 3$. Merece la pena pasarse.

Nueva York

Otra tienda imprescindible es el M&M’s World, más de 2000 metros cuadrados distribuidos en varias plantas. En ellas, las riquísimas bolitas de chocolate cubiertas de azúcar de colores son las auténticas protagonistas. Se pueden comprar de muchas maneras: al peso, en bonitas cajitas, con frases grabadas en cada M & M…

Hay que decir que el olor a chocolate es un poco agobiante, llegando a ser un poco desagradable hasta que llevas un par de minutos en la tienda. Aun así, es un sitio de lo más curioso de ver. Además del chocolate, también hay souvenirs de todo tipo relacionados con la marca: camisetas, ropa interior, utensilios de cocina y cualquier cosa que se os ocurra. También hay que destacar la decoración, pues hay un M&M enorme caracterizado como la Estatua de la Libertad y muchas más cosas que os dejarán con la boca abierta.

Nueva York Nueva York

¿A que parece cualquier cosa antes que una chocolatería? Si es que estos americanos lo hacen todo a lo grande.

Cerramos nuestro particular recorrido por las tiendas de los alrededores de Times Square con una que está en el Rockefeller Center: la Nintendo World Store, casi mil metros cuadrados en los que comprar todo lo relacionado con las videoconsolas de Nintendo. Lamentablemente fue una visita poco productivo, ya que estaban celebrando un evento para presentar la Wii U y la planta de arriba estaba cerrad. Ya hablaremos de la tienda en capítulos posteriores, pues volvimos a ella tres o cuatro veces. ¡Frikismo nintendero en estado puro!

Nueva York Nueva York

Nueva York

Con la tontería se nos había hecho de noche, pero eso es muy típico en Nueva York: te pones a ver tiendas y cuando te das cuenta se te ha ido un puñado de horas. Aun así, eso no fue un problema, ya que en realidad lo que queríamos era ver Times Square a pleno rendimiento: con sus luces de neón a tope y lleno de gente.

¿Y qué nos encontramos? Pues ni más ni menos que esto…

Nueva York

Lo hemos dicho antes, pero repetimos la idea: que nos os engañen las fotos ni los vídeos que podáis ver sobre Times Square. Para entender por qué este sitio es un auténtico símbolo de la cultura occidental hay que ir allí, coger un buen sitio y observarlo durante unos minutos. Solo entonces se puede comprender, como hicimos nosotros esa noche, la auténtica magnitud del lugar. Estuvimos fácilmente una hora dando vueltas por la plaza, mezclándonos entre gente llegada de todo el mundo. Es importante moverse por los distintos rincones de la plaza, pues cada uno tiene su encanto: este te recuerda a una peli, en aquel hay un improvisado espectáculo callejero, en el otro las luces de neón hacen que parezca de día…

Nueva York Nueva York Nueva York

Aun así, el mundo no se acaba en Times Square, y también queríamos ver un par de cositas antes de irnos a casa. Para la primera tomamos el autobús 42 hasta el extremo este de Manhattan, donde está la Sede de la Organización de las Naciones Unidas.

Nueva York

Pese a estar en Nueva York, jurídicamente está considerado territorio internacional. En cualquier caso, no esperéis demasiado: es el típico edificio que impresiona mucho desde el aire o desde el mar, pero a sus pies resulta poca cosa… y más de noche. Aun así es la típica construcción con la que conectan de vez en cuando en los telediarios de todas las cadenas, por lo que nos hizo ilusión verla. Lo más destacado es la Torre de la Secretaría, pero la sede de la ONU tiene más edificios. Si vais por el día los veréis, pero no fue nuestro caso 😛

Por último, cerramos el día en la Grand Central Terminal (a veces se le llama Grand Central Station por la oficina postal que está al lado), la estación de trenes con más andenes del mundo. Por sus vías transitan al día más de 125.000 pasajeros, pero lo mejor de todo es que medio millón de turistas la visitan a diario. ¿A qué se debe este interés viajero? Hay dos motivos. El primero, porque se trata de una joya arquitectónica, una de esas estaciones que siempre merece la pena ver.

Nueva York Nueva York

Sin embargo, la mayoría de la gente va allí porque la estación ha salido en infinidad de películas: desde Men in Black hasta Los Vengadores, pasando por Soy Leyenda, Superman o incluso Madagascar (pese a ser de animación). También ha servido de escenario en capítulos de series como Gossip Girl. Recorrer sus pasillos, escaleras y andenes nos hizo sentir como actores de Hollywood. Como curiosidad, los fans de la manzanita encontrarán una improvisada tienda Apple en uno de sus extremos.

Nueva York Nueva York Nueva York

¿No os da la sensación de haber estado allí un millón de veces?

La Grand Central Terminal supuso el final del día, pues desde ella cogimos el Metro que nos llevó hasta nuestra casita en Brooklyn. Allí nos dimos una duchita, cenamos y nos fuimos a dormir cansados a más no poder. Había sido un día larguísimo, pero la sensación de felicidad era enorme. ¡Nueva York nos estaba encantando!

Capítulo IIIVolver a Nueva York ’12Capítulo V

5 pensamientos en “Nueva York ’12 – Capítulo IV: Empire State, Time Square y Grand Central Terminal (día 3)

  1. Pingback: Nueva York ’12 – Capítulo III: El sur de Manhattan y un paseo en barco (día 2) | www.eduyeriviajes.com

  2. Pingback: Nueva York ’12 – Capítulo V: Intrepid Museum, Madison Square, Chinatown, Little Italy, TriBeCa y SoHo (día 4) | www.eduyeriviajes.com

  3. Vaya pedazo de día!!! Tantos lugares míticos que no sabría ni por donde empezar xDDD

    Las vistas del Empire State deben ser espectaculares, mira que hemos visto veces ese edificio, incluso hace poco en GTA IV me tiré desde todo lo alto para hacer el loco, pero estar allí debe ser una experiencia única.

    En cuanto a Museo de Cera de Madame Tussauds, estuvo en Londres y nos encantó, seguramente repitamos cuando vayamos por NY 😀

    • Es lo mejor de Nueva York: que no das abasto XD Hay tanto, tan bueno, tan imprescindible… Nosotros al Tussauds de Londres no pudimos ir, así que en NY nos sacamos la espinita.

      Muchas gracias por pasarte por aquí! 🙂

      PD: El GTA y sus “cosillas” XDD

  4. Pingback: Oeste de Francia ’13 – Capítulo VIII: Le Mont-Saint-Michel y Avranches (día 7) | www.eduyeriviajes.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *