Norte de Alicante ’10 – Capítulo IV: Denia (varios días)

Aunque Benidoleig fue nuestro campamento base, durante nuestra estancia en el norte de Alicante también nos movimos mucho por Denia. Por eso, este capítulo está compuesto por varias visitas a esta localidad costera. Lo primero que vamos a enseñaros es un recorrido por su casco histórico, para después tratar otras cuestiones que también nos parecieron interesantes.

Al margen de pequeñas visitas para ir a la playa o comprar cosas, el día en que nos animamos a recorrer Denia decidimos aparcar lo más céntricamente posible, y no fue tarea fácil: pocas plazas, mucha zona azul y atascos. El caso es que, no sabemos como, al final conseguimos aparcar en una calle cerca del Ayuntamiento, lo cual fue todo un logro.

Alicante 23Nuestro itinerario comenzó a los pies de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, ubicada en la Plaza de la Constitución (muy cerquita de la cual habíamos dejado el coche). Tiene una bonita torre-campanario y luce muy buen aspecto, ya que no es muy antigua (fue construida durante el siglo XVIII) y encima ha sido reformada en varias ocasiones. Estaba abierta al público, pero como íbamos con la familia, que no es muy aficionada a pasar a ese tipo de sitios, empezamos un recorrido que nos llevaría a varios lugares realmente interesantes.

La primera parada de este itinerario estaba a unos pocos metros: estamos hablando del Museo Etnológico de Denia. Entrar a visitar esta pequeña institución es gratis, y durante la visita se puede hacer una aproximación a la vida en Denia de las clases altas (primera planta) y populares (segunda planta). Se hace un especial repaso al cultivo y la elaboración de la pasa, que fue uno de los motores económicos de la zona. No es el museo más interesante del mundo, la verdad, pero ya que es gratis merece la pena pasar y contemplar Denia desde una perspectiva bien distinta a la del sol y playa.

Alicante 24 Alicante 25 Alicante 26

Alicante 27Aunque había algunas cosas interesantes muy cerca que visitar, decidimos irnos bastante lejos a ver el Museo del Juguete. Hicimos esto únicamente por horarios, puesto que si subíamos ahora al castillo no nos daría tiempo a ver el resto. La caminata fue larga, aunque de camino nos dio tiempo a ver alguna cosilla como la Iglesia de San Antonio, que está en una bonita plaza invadida por las sillas de un par de bares. El calor era sofocante, así que aprovechamos que pasamos por un Mercadona para comprar unos cuantos litros de Aquarius y Coca-Cola.

El punto de mira estaba fijado en el Museo del Juguete de Denia. Teníamos muchas ganas de visitarlo y finalmente nos dejó un poco fríos. Del enorme edificio que lo alberga sólo ocupa la planta alta (la de abajo estaba reservada para una exposición temporal de pintura) y la colección está tan dedicada a los años centrales del siglo XX que más que un museo parece el trastero de una familia burguesa. Aunque nos decepcionó bastante sigue siendo una visita recomendable (y gratuita) al menos para recordar que hubo un tiempo en el que no hacía falta tanto para que un niño se divirtiese.

Alicante 28 Alicante 29

Seguramente el museo nos supo a poco porque esperábamos mucho de él, habíamos tenido que atravesar la ciudad para llegar a él y encima teníamos que volver al mismo punto del que habíamos salido. En cualquier caso, aunque nos quedamos un poco chof nos quedaba lo más destacado de todo: el castillo. Desde que fuimos a Denia lo habíamos visto, pues casi desde cualquier punto es visible la colina sobre la que se asienta.

Alicante 30Para entrar hay que subir por una serie de calles que parten desde el Ayuntamiento, que, dicho sea de paso, es muy bonito. El edificio tiene su origen en la Edad Media, pero lo que queda en pie es en líneas generales de una reforma de fines del siglo XIX. Su arcada inferior nos recordó a las casas consistoriales que vimos en el País Vasco dos años atrás.

Alicante 31Tras una pequeña subida franqueamos el Portal de la Vila, único acceso al Castillo. Es un enclave turístico de primer orden, y quizá por eso nos tocó pasar por caja: 3€ por las entradas generales y 2€ por las de estudiante (nosotros dos llevábamos el carnet de la universidad). El horario de apertura es amplio y variado, especialmente en verano: ese día abría hasta las 00:30. Queda pendiente hacer una visita por la noche otro  año. Nada más llegar nos avisaron de que empezaba una visita guiada gratuita en unos pocos minutos, por lo que decidimos unirnos a ella.

Antes de hacerlo subimos a ver la Torre del Consell, que estaba a punto de cerrar (algunas partes del castillo tienen horario restringido). Era una visita obligada por dos motivos: el primero, porque albergaba una interesante exposición temporal (titulada “Cronica de l’expulsió dels moriscos. Dénia, 1609 Any 2009”); el segundo, por las impresionantes vistas que hay desde lo alto. Sólo hemos puesto una foto, pero la panorámica es maravillosa tanto si se mira hacia el mar como si se contempla el interior.

Alicante 32 Alicante 33 Alicante 34

Alicante 35Al bajar la visita guiada acababa de empezar, por lo que nos unimos a ella. Tras unas breves explicaciones comenzamos a recorrer el camino empedrado del siglo XIV que lleva a los principales puntos de interés del castillo. Hay que decir que el guía no nos gustó en absoluto: aburrido, mecánico y con un sinfín de imprecisiones históricas.

Aunque es un recinto defensivo con infinitas posibilidades, no está aprovechado bien. Es el típico sitio que ha sido visitado “de toda la vida” y que por tanto tiene algunas partes en mal estado, en otras han plantado árboles, algunas no se visitan… Sin embargo, eso no impide que haya enclaves destacables, como la Punta del Diamant (un bastión defensivo del siglo XVII) o la Torre de la Pólvora (la cual, como su propio nombre indica, fue utilizada para almacenar explosivos).

Alicante 36 Alicante 37

Como es frecuente en este tipo de edificaciones, la parte alta es la de mayor interés. En el caso del Castillo de Denia, para acceder a ella hay que atravesar el Portal del Baluart. Puede parecer una puerta más, pero es más que notable desde una perspectiva histórica, artística e incluso pedagógica: debido a remodelaciones de distintas épocas se han acumulado en el mismo acceso arcos de tres estilos arquitectónicos distintos. Quizá para alguien al que no le gusten estos temas no le llame la atención, pero para nosotros fue un auténtico hallazgo y le estuvimos haciendo fotos de todo tipo para luego emplearlas en nuestras clases (si, ya empezamos a pensar como profesores).

Alicante 38 Alicante 39

La zona superior es conocida como la Explanada del Gobernador, debido a que fue remodelada entre los siglos XVI y XVII por el Duque de Lerma. Hasta ahora no lo hemos dicho, pero esa importante figura de la Historia de España (fue valido de Felipe III durante más de veinte años) era además Marqués de Denia, por lo que es uno de los polos de influencia en la configuración del castillo y de la propia ciudad. De hecho, el Palacio del Gobernador fue elaborado a su gusto, aunque fue destruido durante la Guerra de Sucesión. Sin embargo, no todo se perdió y en una de sus recuperadas estancias se ha ubicado el Museo Arqueológico de Denia. La entrada está incluida con la del castillo, y aunque no es el mejor gabinete del mundo cuenta con piezas muy interesantes en su colección. Hay que recordar que Denia es un enclave con especial riqueza de vestigios arqueológicos, pues desde el poblado ibérico de Diniu hasta la ciudad romana que da origen al actual entramado urbano, Dianium o Diannium, nunca ha dejado de estar ocupado.

Alicante 40 Alicante 41 Alicante 42

Alicante 43El punto y final a nuestra visita al castillo lo puso un interesante mirador que hay justo enfrente del Museo Arqueológico. En él nos hicimos fotos de todo tipo, y aunque luego estuvimos dando una vuelta por lo que nos quedaba por ver de la zona alta ya fuimos poniendo rumbo hacia la salida. Si se pasa por Denia, además de la playa… ¡Visitad el castillo!

Con eso pusimos fin al recorrido por el casco urbano dianense que hicimos a los tres o cuatro días de nuestra llegada. Sin embargo, como ya hemos dicho al principio como nuestro alojamiento estaba muy cerca de Denia fuimos muchas veces allí y aun quedan cosas que contar.

Alicante 44En primer lugar… ¿Dónde comer en Denia? Mala pregunta, la verdad. Para nuestro gusto es el punto flojo de la ciudad en comparación con otras: hay mucha oferta, pero a precio alta y con una calidad bastante mediocre (enfocada para guiris). Quizá el sitio que más nos gustó fue el El Ancla, en el paseo marítimo, donde comimos unas cuantas paellas.

Otra cosa destacable de Denia es la gran cantidad de estatuas e inscripciones que hay diseminada por su casco urbano. Casi en cada plaza hay un monumento conmemorando algo, y casi todos los hacen de una manera divertida. Los que más nos gustaron fueron la estatua de El Capitán Jones (que con un Playmobil pirata conmemora el 30 aniversario del rodaje de la película) y la estatua a Umberto Masetti (el doble campeón del mundo de motociclismo de los años 50).

Alicante 45 Alicante 46

También es llamativo el Puerto de Denia. Como ya hemos contado en otros diarios de viaje las zonas portuarias nos gustan especialmente, pues a pesar de que a Eri le dé un poco de miedo pasar cerca de las cañas de pescar el trasiego de barcos y las lonjas son sitios que casi siempre son dignos de ver. Este no es el puerto más bonito que hayamos visto, pero aun así se puede dar un paseo por él. Por cierto, hay un pequeño mercado en el que venden algunas de las capturas que acaban de llegar, y aunque no dudamos de su frescura o su sabor los precios eran prohibitivos.

Alicante 47 Alicante 48

El ayuntamiento de Denia, como es lógico, se esfuerza por que la ciudad esté lo más viva posible para contentar a las hordas de turistas que casi todo el año tienen tomada la ciudad. Por eso, es frecuente que haya mercadillos, actos culturales, eventos deportivos… Asistimos a varios, aunque quizá el más extraño e inquietante fue el II Espectáculo Ecuestre de Denia. Fuimos porque los caballos le encantan a las hermanas de Edu, pero los seis nos aburrimos como auténticas ostras al ver jinetes trotando uno tras otro. Tampoco es que esperásemos ver caballos haciendo saltos mortales, pero como nuestro último contacto con el mundo hípico fue una visita al hipódromo Costa del Sol esto nos pareció algo menos emocionante.

Alicante 49 Alicante 50

Y para el final del artículo hemos dejado lo que quizá sea más interesante: las playas de Denia. Hay infinidad de opciones a cada cual mejor, pues la ciudad tiene más de 20 kilómetros de costa, pero nosotros vamos a escribir sobre las tres zonas por las que nos movimos. Básicamente se puede hacer una división entre las playas del norte (de arena) y las del sur (rocosas).

La primera que queremos enseñar es la Playa de Les Marines, la que quizá sea la principal de la ciudad. Es enorme y cuenta con arena fina, agua limpia, socorristas, grifo para limpiarse los pies al salir (aunque no duchas, cosa que no vimos en ninguna playa alicantina) y cosas para hacer deporte como porterías o redes de volley. Sin embargo, no tiene bandera azul, lo cual quizá se deba a que a veces estaba un poco sucia (un día nos encontramos un mojón que un niño había plantado en la playa y que sus padres no habían recogido). Eso sí, fue una playa que nos encantó por los enormes paseos que podíamos dar por ella, accediendo a otras playas (como Playa les Bovetes y Playa els Molins, al norte, o Playa Punta del Raset, al sur).

Alicante 51 Alicante 52

Al sur, aunque pegada al casco urbano, esta la Playa de la Marineta Cassiana, que sí tiene bandera azul. Está adaptada para minusválidos y cuenta con todas las comodidades propias de esta calificación, aunque es más pequeñita que la Playa de Les Marines. Por aquí también nos dejamos caer varios días, y lo que más nos gustó fue lo limpia y tranquila que estaba el agua (salvo un par de veces que hubo invasión de medusas).

Alicante 53 Alicante 54

Por último, al sur y bastante lejos del casco urbano está la zona de Calas Rocosas de las Rotas. Son un montón de pequeñas playas de roca que también visitamos bastante por ser idóneas para hacer esnórquel (bucear a ras de agua, sin bombona). Hay que decir que son playas bastante irregulares: tan pronto te las encuentras con el agua calmada y transparente como al día siguiente están sucias o con oleaje. Lo bueno es que avanzando a la siguiente las condiciones cambian totalmente, por lo que hubo días en los que primero echábamos un ojo antes de elegir nuestro destino definitivo.

Alicante 55 Alicante 56

Alicante 57Con este capítulo esperamos haber transmitido lo mucho que disfrutamos con Denia. Para cerrar queremos poner una foto muy típica de la ciudad, pues casi desde cualquier lugar se aprecia la pequeña colina en la que está ubicado el castillo. Cuando pensamos en Denia esta es la imagen que devuelve nuestra mente… Precioso, ¿verdad?

Capítulo IIIVolver a Norte de Alicante ’10Capítulo V

Un pensamiento en “Norte de Alicante ’10 – Capítulo IV: Denia (varios días)

  1. Pingback: Norte de Alicante ’10 – Capítulo V: Calpe (día 7) | Edu & Eri Viajes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *