Marrakech y Essaouira ’09 – Capítulo V: Hasta la próxima, Marruecos

Que rabia… ¡El viaje casi había terminado y se nos había pasado rapidísimo! Nos levantamos, desayunamos con Simón y nos fuimos al aeropuerto. La despedida fue dura, pues habíamos hecho buenas migas con él y nos dio mucha pena decirle adiós. Nos puso en un papel la dirección de su casa, así que le escribiremos enviándole las fotos que nos hicimos juntos.

Para el final hubo un momento tenso, ya que casi perdemos el avión. Habíamos calculado mal la hora de salida, y entre que llovía, que teníamos que cambiar los dírhams que nos habían sobrado y que teníamos que rellenar el mismo papel que a la llegada al país íbamos muy justos. Después de todo no hubo problema, ya que el vuelo salió con retraso, pero podía haber sido una cagada de las gordas y más en Nochebuena. Por cierto, el mal tiempo seguía en España y el vuelo fue bastante movida: turbulencias, viento, aterrizaje duro…

Marrakech 123Aun así, la experiencia en Marruecos mereció la pena, y en este último capítulo queremos hacer balance de todo lo que hemos vivido. Por encima de todo, ha sido un viaje en el que hemos aprendido mucho sobre muchas cosas y en el cual hemos crecido como personas. Para muchos españoles Marruecos, a pesar de ser un país que está separado por 15 kilómetros del nuestro, es un mundo totalmente desconocido. Este viaje nos ha dado la posibilidad de conocer otra realidad cercana a nosotros y con la cual estamos emparentados históricamente.

Marrakech 124En esta primera (habrá muchas más) incursión en Marruecos hemos conocido dos de sus ciudades más importantes: Marrakech y Essaouira. La primera no es la capital, pero lo fue durante mucho tiempo y es de facto la principal urbe del país. Por su parte, Essaouira es un destino obligado para cualquier persona que ame el mar, la cultura y la libertad.

Marrakech 125No solo hemos visitado grandes palacios y preciosos jardines. Una de las cosas que te enseña Marruecos es que es igual de importante desde el punto de vista cultural la visita a un monumento que escuchar la llamada a la oración. Lo mismo se puede decir de la gente, pues conocer la figura de personas de renombre, como el rey Mohamed VI, es interesante, pero lo es aún más poder charlar con una persona que te ve por la calle y que solo busca ofrecer lo poco que tiene a cambio de una sonrisa. No  hay que generalizar, pero todo el mundo fue agradable con nosotros.

Marrakech 126Vale que Marruecos está a dos horas de avión, pero para nosotros ha sido como irnos a la Conchinchina. Por cuestiones obvias (somos estudiantes, estamos pagando una casa, vivimos con nuestros padres) no tenemos mucho dinero para viajar, y poder poner los pies en África, aunque sea aquí al lado, ha sido todo un hito para nosotros.

Marrakech 127Además, en este viaje hemos podido hacer muchas de las cosas que nos gustan, pues además de recorrer de arriba a abajo tanto Marrakech como Essaouira hemos conocido a un montón de gente, hemos probado a fondo la gastronomía del país, nos han pasado un montón de anécdotas que recordaremos toda la vida…

Marrakech 128En cierto sentido, Marruecos nos ha recordado a Rumanía. El atraso desde el punto de vista económico es evidente, pero el país no da la sensación de declive sino todo lo contrario: se podría asemejar a España en los años 70. Es decir, que aunque van unos peldaños por detrás se ven un dinamismo y unas ganas de avanzar que les hará crecer y recuperar el terreno perdido. Evidentemente hay muchas cosas que hay que cambiar, pero Marruecos da muestras claras de progreso y, ojalá sea así, con el tiempo la calidad de vida de la gente mejorará notablemente.

Marrakech 129Para terminar, queremos hacer una recopilación de las mejores frases que hemos escuchado tanto en los zocos como en los puestos de comida: “cuerpo Danone”, “compra aquí que somos mejor que el Mercadona y más baratos que el Día”, “esto es el Corte Inglés de Marruecos”, “come aquí que está el Karlos Arguiñano negro”, “¡qué pasa, neng!”, “¿por qué no he tenido la buena suerte de encontrarme contigo antes?”, “esto es cojonudo”, “¿sois de Madrid? ¡Hala Madrid”… La lista es interminable, y las carcajadas también. Aún sonreímos recordando esos momentos.

Marrakech 130De todas formas, por encima de todas las frases destaca el refrán bereber por excelencia: “la prisa mata y la pachorra remata”, o, como dicen ellos, “prisa mata pachorra remata”. Hablando de bereberes, Simón, el chico que trabajaba en el riad, era de origen bereber. Conocerle ha sido toda una suerte, pues es una persona que recordaremos toda la vida y de la cual hemos aprendido cosas tan importantes como que teniendo poco se puede ser infinitamente feliz. Esperamos no perder el contacto con él y algún día enseñarle nuestro país.

Es la primera vez que hacemos una especie de epílogo con reflexiones sobre el viaje, y para acompañarlas y que no os resulte todo esto un muermo hemos puesto algunas imágenes que no habíamos incluido en el diario de viaje. Con todo esto solo esperamos una cosa: animaros a conocer Marruecos, es un país que está al lado y del cual se pueden aprender muchas cosas. ¡Qué ganas tenemos de volver!

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