Manzanares el Real y Soto del Real ’11 – Capítulo II: Un castillo de ensueño y mucho más

Madrid ofrece muchas cosas. Siendo madrileños no seremos muy objetivos, pero el caso es que estamos encantados con la capital, con los pueblos de los alrededores, con la sierra, con los parques temáticos… Tampoco hay que olvidarse de las fiestas o de los eventos. Por ejemplo, este fin de semana se celebra el Maratón de Madrid, uno de esos clásicos que hay que correr al menos una vez en la vida y al que nunca faltamos como público. ¿Os parecen pocos atractivos como para visitar la capital? Pues por si todo eso os sabe a poco aquí va la excursión que hicimos a Manzanares el Real y Soto, una de las más bonitas que se pueden hacer.

El día no empezó demasiado pronto, ya que la noche anterior estuvimos jugando con los amigos al Trivial hasta tarde y no nos apetecía madrugar demasiado. Sin embargo, queríamos ver Manzanares el Real sin prisa y más o menos a las 12:00 salimos de casa.

Manzanares 01Dado que unos meses atrás (cogiendo folletos para ir a La Pedriza) nos habían tratado a las mil maravillas decidimos empezar por la Oficina de Turismo, ubicada en la Avenida de Madrid. Allí nos dieron un plano, dípticos sobre distintos monumentos del pueblo y una carpetita con información sobre la zona, que sería realmente útil a la tarde.

Manzanares 02Aprovechando que habíamos dejado el coche allí decidimos ir a pie al objetivo principal del día: el Castillo de los Mendoza (también conocido como Castillo de Manzanares). Hay un aparcamiento justo en la entrada, pero el paseíto hasta él nos permitió gozar de la impresionante perspectiva que se ve en la foto de la izquierda.

Manzanares 03La página web de Manzanares el Real no es especialmente buena, y hasta que llegamos allí no supimos a ciencia cierta cuales eran los horarios y las tarifas (podéis ver esos datos en la Información práctica). En cualquier caso, nos hicimos con las entradas y nos dispusimos a recorrer uno de los lugares más significativos de la Comunidad de Madrid.

Manzanares 04La figura del castillo impresiona, eso es innegable. Además, para hacer las cosas más solemnes la taquilla está justo en el lado opuesto a la entrada, por lo que mientras se bordea este brutal edificio la sensación de grandeza se incrementa por momento. Para colmo hacía un día espléndido, por lo que la primera impresión fue magnífica.

Pero antes de entrar, un poquito de Historia. El Castillo de los Mendoza es un palacio-fortaleza, uno de los más reconocidos de España. Sobre su fecha de origen hay muchas dudas, pero se suele ubicar a fines del siglo XV. Fue una obra auspiciada por Diego Hurtado de Mendoza, que quería dotar a su familia de una residencia acorde a su estatus. Es de estilo gótico, aunque en transición al plateresco, y parte o la totalidad de los materiales que se emplearon en su construcción fueron extraídos del Castillo Viejo (que ese mismo día veríamos, pero más adelante). Desde fuera, al margen de su impresionante silueta y de su rotunda puerta de acceso, lo más destacable son las troneras con forma de cruz del Santo Sepulcro de Jerusalén. Por cierto, su buen estado se debe a que ha sido restaurado ampliamente durante el siglo XX, ya que pasó casi 200 años abandonado y en un estado cercano a la ruina. Por tanto, lo que hoy se ve no es necesariamente igual a como fue en tiempos.

Manzanares 05 Manzanares 06 Manzanares 07 Manzanares 08

Nada más entrar nos encontraremos con un Centro de Interpretación que ocupa las primeras salas visitables del castillo. Su discurso expositivo, renovado por completo en 2007, es sencillamente impecable: a través de paneles didácticos, recursos audiovisuales y réplicas de objetos históricos se explica la evolución del castillo, de la familia Mendoza y de todo el entorno. Es una de las exposiciones que más nos han gustado hasta la fecha, y el broche de oro lo pone un vídeo más que interesante. De verdad, merece la pena desplazarse hasta aquí sólo por estas pocas estancias.

Manzanares 09 Manzanares 10 Manzanares 11

Manzanares 12La exposición nos gustó tanto que estuvo a punto de ocasionarnos el famoso Síndrome de Stendhal. Bromas aparte, lo mejor de todo es que eso sólo era el principio, pues tras unos pocos pasos fuimos a parar a un hermoso patio porticado. Está en muy buen estado, aunque reconstruido por completo en el siglo XX siguiendo el método de la anastilosis. Este método reconstruye las partes en peor estado copiando las que siguen en pie, con el problema de que al final es difícil distinguir unas de otras… ¿Es correcto hacer eso? Ahí queda lanzado el debate.

Sea como fuere, alrededor del patio se configura una galería porticada en dos pisos a imagen y semejanza de un claustro, incluyendo preciosos capiteles con motivos vegetales y antropomorfos. También hay expuestos algunos escudos nobiliarios en piedra, relacionados evidentemente con la familia Mendoza. Por cierto, aunque el castillo está gestionado por la Comunidad de Madrid sólo es en préstamo, pues sigue perteneciendo a la familia.

Manzanares 13 Manzanares 14

Desde el patio la exposición accede a una serie de impresionantes salas palaciegas, cuyo mobiliario fue renovado a la vez que el discurso expositivo del Centro de Interpretación. La Sala Santillana (foto de abajo a la izquierda) y la Sala del Infantado son sin duda las dos más mpresionantes, aunque no hay que menospreciar al Estrado de Damas (foto de abajo a la derecha, ubicado en el Salón del Ochavo), la Alcoba y el Oratorio. En definitiva, infinidad de estancias mediante las cuales se puede conocer a la perfección como era la vida en un palacio-fortaleza de estas características.

Manzanares 15 Manzanares 16

Mención aparte merece la Galería de Guas, que recibe ese nombre porque está atribuida al arquitecto Juan Guas (autor, por ejemplo, de la Iglesia de San Juan de los Reyes de Toledo). Se trata de una galería en la que destacan las tracerías ojivales con dobles arcos polilobulados que es de los mejores ejemplos del gótico flamígero en el interior de España. En cierto sentido recuerda a la Galería del Rey del Castillo de Olite, aunque la de Manzanares nos pareció más espectacular. Mención aparte merecen las vistas del embalse de Santillana.

Manzanares 17 Manzanares 18

Desde la Galería de Guas se puede dar la vuelta completa al perímetro del castillo, disfrutando de sus cuatro torres, de las impresionantes vistas de la Pedriza, y también, en uno de los laterales, de los restos de una antigua capilla que no se ha restaurado. Para salir de aquí hay que descender por una angosta escalera de caracol que cuenta con un cartel de advertencia para claustrofóbicos, por lo que si no os gustan los espacios cerrados podéis pedir ayuda al personal del castillo para bajar por una ruta alternativa.

Manzanares 19 Manzanares 20 Manzanares 21

Aunque la parte superior del castillo es la más espectacular también es la más triste, pues pone punto y final a una visita increíble. A nosotros nos encantan los castillos, habremos visitado decenas dentro y fuera de España, y la verdad es que el de Manzanares el Real nos dejó muy buen sabor de boca.

Sin embargo, en el pueblo hay más cosas aparte del palacio-fortaleza. Teníamos hambre y un rico picnic preparado en el coche, pero mapa en mano decidimos acercarnos primero a la Fuente de las Ermitas, ya que pillaba de camino. Se trata de los restos arqueológicos de una fuente con abrevadero, caseta distribuidora de agua y varios canales, que pese a que fue restaurada en los años 90 del pasado siglo en la actualidad está en un estado próximo al abandono: pintadas, malas hierbas, agua encharcada… Una pena, la verdad, puesto que eso no ayuda en nada ni a ponerla en valor ni a conservarla.

Manzanares 22 Manzanares 23

Manzanares 24El caso es que las tripas no paraban de rugir y por eso pusimos rumbo al coche, donde teníamos una mochila con el típico picnic dominguero: enormes bocadillos de tortilla de patata, mandarinas y chocolate. Para dar cuenta de tan interesante picnic fuimos al Parque Real, al lado de la Oficina de Turismo, donde hay merenderos, sombra y fuente.

Con el estómago lleno y las pilas recargadas tras una especie de siesta despiertos, en la que estuvimos un rato sentados al sol disfrutando de un aire limpio que en nuestra ciudad no encontramos, decidimos volver al camino. A lo lejos venían unas nubes con mala pinta y queríamos terminar de ver Manzanares el Real.

Justo al lado de la Oficina de Turismo visitamos la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves. Bueno, eso de visitamos es un decir ya que en realidad la vimos por fuera ya que… ¡Estaba en obras! Allá donde vamos tenemos que toparnos con edificios en restauración, es nuestro destino. En cualquier caso, los andamios no impedían ver que esta iglesia de fines del siglo XV es bellísima. Mención aparte merecen los nidos de cigüeña del campanario (de hecho, la foto de abajo a la derecha la hicimos a primera hora del día, pues fue lo primero que nos llamó la atención).

Manzanares 25 Manzanares 26 Manzanares 27

En Manzanares el Real las distancias no son un problema, y tras unos pocos pasos llegamos al Puente Medieval (también conocido como Puente Viejo o Puente de la Cañada Real). Aunque fue una de las primeras construcciones de la villa su aspecto actual responde a las reconstrucciones de los siglos XVI-XVIII, pues su importancia como lugar de paso de la Cañada Real Segoviana obligaba a su constante mantenimiento. Aunque no hay nada confirmado, su construcción se atribuye a Juan de Herrera y a Juan Bautista de Toledo.

Manzanares 28 Manzanares 29

Tras cruzar el puente y cruzar una carretera llegamos al Castillo Viejo, cuyo origen no está claro aunque hay documentos que apuntan a que ya existía a mediados del siglo XIV. El caso es que sólo se ha conservado su estructura cuadrangular, porque pudo ser utilizado como cantera para levantar el Castillo de los Mendoza. Ha sido excavado y restaurado, pero en la actualidad está bastante dejado y salvo que seas un loco de la Historia como nosotros no te va a interesar demasiado…

Manzanares 30 Manzanares 31 Manzanares 32

…aunque bueno, bien pensado merece la pena subirse a él para disfrutar de las vistas que ofrece. Si se mira a un lado está la Pedriza en todo su esplendor, mientras que si se echa un vistazo en otra dirección hay una buena panorámica del pueblo, con el castillo y la iglesia sobresaliendo como pueden entre los edificios modernos.

Manzanares 33 Manzanares 34

Manzanares 35Con eso poníamos punto y aparte al pueblo, aunque ya subidos en el coche vimos un cartel que anunciaba un Museo Etnológico que no habíamos visto en ningún folleto turístico. No lo pensamos y tomamos esa calle. No lo encontramos, pero aún así fue una buena idea ya que así visitamos la coqueta Plaza del Pueblo, donde está el Ayuntamiento.

Manzanares 36Lo último que fuimos a ver fue la Ermita de la Virgen de la Peña Sacra, a la cual hay que ir en coche o dando una buena caminata. El caso es que no llegamos, pues el camino estaba algo embarrado y sabíamos de antemano que estaba cerrada, por lo que cuando tuvimos una buena vista como la de la foto decidimos “abortar misión”.

Todavía quedaban horas de sol y decidimos ir a visitar algún pueblo de los alrededores. En la Oficina de Turismo nos habían dado una interesante carpeta con información sobre los pueblos de la zona, y tras ver las distintas opciones nos decantamos por Soto del Real básicamente por dos motivos: era pequeñito y estaba en el camino de vuelta a casa.

Manzanares 37De un sitio a otro tardamos poco más de diez minutos, y al llegar a Soto dejamos el coche junto a unas viviendas del siglo XIX que aparecían en nuestro mapa turístico. No son gran cosa, pero ponen de manifiesto que desgraciadamente el pueblo no ha sabido conservar demasiados ejemplos de viviendas tradicionales.

Manzanares 38Andando un poco llegamos a la Plaza de la Villa, donde se encuentra la Casa Consistorial. La plaza nos recordó en cierta manera a lo que ocurre en nuestra ciudades de origen, Alcobendas y Getafe: aunque fue fundada hace muchos siglos presenta un aspecto totalmente renovado. Pese a que se iba poniendo mal tiempo había buen ambiente.

Y siguiendo con el itinerario marcado por el folleto turístico llegamos al Parque del Río, una gran fresneda que es punto de encuentro para los sotorrealeños. Antaño era el típico bosque fuera del casco urbano, pero con el tiempo la ciudad ha crecido hasta integrarlo en su entramado. Por cierto, muy cerquita está expuesta la Losa de Sepulcro, un gran trozo de piedra tallado de origen tan antiguo como incierto.

Manzanares 39 Manzanares 40

El edificio más destacado de todo Soto del Real es la Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción, un pequeño y bonito templo construido en piedra. Data de mitad del siglo XVI y por encima de la arquitectura destacan las decenas de nidos de cigüeña que se han establecido a lo largo de todo su tejado. Es una imagen curiosa y una auténtica seña de identidad.

Manzanares 41 Manzanares 42

Muy cerca de la Iglesia está el Puente Románico. Es de origen medieval y se ha utilizado desde antiguo para sortear el pequeño arroyo Chozas. Pese al paso de los años y a la modificación de los alrededores este pequeño puente de estilo románico ha sabido conservar su naturaleza a las mil maravillas.

Manzanares 43 Manzanares 44 Manzanares 45

Manzanares 46El colofón a este ligero pero agradable paseo lo pusieron las antiguas escuelas, un edificio de comienzos del siglo XX en el cual ha estudiado la práctica totalidad del pueblo. A nosotros que nos dedicamos a la educación nos gustó inspeccionar un poco el conjunto, pero probablemente para alguien ajeno a esa actividad no le diga nada.

Desde ahí, con unos pocos pasos, cerrábamos un recorrido circular que nos traía de vuelta al coche. Había sido un día genial en el que conocimos dos pueblecitos de la sierra madrileña tan interesantes como Manzanares el Real y Soto del Real. Las nubes nos respetaron y esperaron a que llegásemos a casa para ponerse a llover, por lo que se puede decir que todo salió a pedir de boca. Un día magnífico.

En definitiva, con este artículo queremos animaros a coger unos vuelos baratos a Madrid y conocer los muchos atractivos que ofrece la comunidad. La capital está muy bien, pero también merecen la pena Alcalá de Henares, Aranjuez, San Lorenzo del Escorial, Chinchón… y, por supuesto, no hay que olvidarse de Manzanares el Real y Soto.

Capítulo IVolver a Manzanares el Real y Soto del Real ’11

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *