Las Agujas de Cleopatra

París, Londres y Nueva York tienen muchas cosas en común. Es fácil escribir un artículo en el que estas tres ciudades estén unidas, ya sea por grandes temas (como sus maravillosos museos) o por pequeñas curiosidades. En este caso, queremos hablaros de las Agujas de Cleopatra (Cleopatra’s Needle), un conjunto de tres obeliscos egipcios con más de 3000 años de antigüedad. Seguramente vayáis a París por la Torre Eiffel, a Londres por el British Museum y a Nueva York por la Estatua de la Libertad (entre otras muchas cosas), pero estas muestras descontextualizadas del esplendor del Antiguo Egipto no deben pasar desapercibidas.

UN POQUITO DE HISTORIA

Nada tiene que ver el origen de las Agujas de Cleopatra con su destino final. En primer lugar, habría que hablar de cuándo se construyeron. La que está en París fue esculpida en época del faraón Ramsés II (1279 – 1213 a. C.) y ubicada originalmente en el Templo de Luxor, donde aún está su pareja. Por otro lado, las de Londres y Nueva York están relacionadas entre sí: se tallaron bajo el mandato del faraón Tutmosis III (1479 – 1425 a. C.) y fueron concebidas como un conjunto, primero para ser ubicadas en Iunu y más tarde en Alejandría. Eso hace que en algunos sitios solo se consideren Agujas de Cleopatra a las de Londres y Nueva York, y no a la de París.

Nosotros sí pensamos que es un trío y no un pareja, más que nada porque cuando se habla de las Agujas se hace por su desplazamiento fuera de Egipto. Y es que, a comienzos del siglo XIX, los mandatarios egipcios decidieron regalar estos tres monumentos a los gobiernos de Francia, Reino Unido y Nueva York como agradecimiento por su amistad.

El transporte desde la costa de Egipto a París, Londres y Nueva York fue colosal, diseñándose específicamente barcos que pudieran sortear condiciones muy concretas: la imprevisibilidad del Mediterráneo, la dureza del Atlántico, las estrecheces del Sena… Tampoco fue sencillo el montaje, pues no hay que olvidar que hablamos de tecnología de hace dos siglos. En cualquier caso, desde que se pusieron en sus lugares actuales no se han movido, convirtiéndose en un reclamo turístico de primer orden para ciudades que, de por sí, cuentan con un montón de atractivos para el viajero.

 LA AGUJA DE CLEOPATRA EN PARÍS

La primera de las tres Agujas la vimos en el viaje a París de 2007, y cinco años más tarde la visitamos en compañía de nuestros respectivos padres/suegros en el viaje a París de 2012. El obelisco está ubicado en la Plaza de la Concordia, muy cerquita de lugares tan interesantes como el Museo del Louvre o la Iglesia de la Madeleine. Está en un sitio muy destacado, pero lamentablemente el enorme tráfico de la zona hace que la mayoría de los viajeros se tenga que conformar con una foto como esta.

París

LA AGUJA DE CLEOPATRA EN LONDRES

En el viaje a Londres de 2011 visitamos la segunda de las Agujas de Cleopatra. Es fácil encontrarla, pues está en el corazón de la Ciudad de Westminster. De hecho, nosotros nos cruzamos con el obelisco de casualidad, mientras caminábamos por la orilla del Támesis en busca del Palacio de Westminster. Está muy cerquita (aunque en la otra orilla) del London Eye, la enorme y popular noria de la capital británica.

Londres 24

LA AGUJA DE CLEOPATRA EN NUEVA YORK

Por último, en el viaje a Nueva York de 2012 tachamos de la lista la tercera y última Aguja de Cleopatra. También nos la encontramos de casualidad, en este caso caminando por Central Park. Es fácil llegar a ella, puesto que está al ladito de uno de los puntos más famosos del enorme parque neoyorkino: el Castillo Belvedere. Este obelisco está especialmente desgastado, pero aun así es impactante encontrarse con algo como esto en la ciudad de los rascacielos.

Nueva YorkHaber podido ver con nuestros propios ojos las Agujas de Cleopatra es uno de esos logros viajeros de los que estamos especialmente orgullosos. Y vosotros, ¿Sabíais que existían estos obeliscos? ¿Los habéis visitado?

11 pensamientos en “Las Agujas de Cleopatra

  1. Sabía del de la plaza de la concordia…un triste intercambio por un reloj que nunca llegó a funcionar (está en la ciudadela de Saladino).
    Y a mi, personalmente, me gustaría que éste obelisco volviera a su lugar de origen…pertenece a un templo cuya pareja está aun en la entrada. Ver los dos obeliscos de Ramses II juntos me gustaría…pero en fin…son esos regalos que se hacen entre mandatarios…

  2. Que vuelvan los obeliscos a su lugar de origen es complicado. Cualquier devolución, por pequeña que sea, haría que empezara una cascada enorme de reclamaciones, pues los museos occidentales están llenos de “cositas” traídas de todo el mundo.

    • Ya, pero los egipcios dudo que reclamaran todo, puesto que ayuda al intercambio de culturas. A ellos les sobran las esculturas y no estan en contra de difundirlas.
      Pero algo tan importante como el obelisco de Luxor…eso quema mas.
      Y sobre todo la Piedra Rossetta! eso si que les fastidia, y lo entiendo…es un símbolo de su cultura, que permitió entender el lenguaje de sus antepasados…sería un gesto devolversela. Y a veces esos gestos implican una compensación en forma de otrosobjetos o colecciones…

      Te lo comento por que de eso estuvimos hablando con el guía, y lo entendimos perfectamente…

      Por ejemplo, a los paises que ayudaron en el traslado de Abu Simbel, se les recompensó con pequeños templos (que hubieran acabado bajo agua). Como el templo de Debod en Madrid.
      Ese no te lo van a reclamar, por que fue un gesto de agradecimiento por ayudar a preservar uno de sus grandes tesoros.
      Pero esos dos grandes simbolos que te comento…les quema bastante.

      Por el resto…tienen tantas esculturas y vestigios que dudo que los reclamaran xD les sobran y de hecho no tienen espacio para todo…

      • Es un tema serio. Nosotros somos historiadores, y durante la carrera debatimos miles de veces sobre esto: ¿qué hay que devolver y qué no? ¿es justo que los países occidentales se queden lo que expoliaron? ¿y que se les exija devolver cosas que sin su custodia quizá hubieran desaparecido? Desde luego entendemos las posturas de unos y otros.

        Lamentablemente, parece uno de esos grandes temas sin arreglo a corto y medio plazo 🙁

    • Si que la tienen si xD y alguno de ellos un tanto “mosqueante” jejeje y es que el guía nos dijo que no les había gustado que su “dirigente” decidiera regalar el obelisco deLuxor (uno de los templos mas importantes) a cambios de un simple reloj…(que encima nunca funcionó xD)
      Si hubiera sido otro obelisco…pero justo ese no les hace ni gracia….

      • Jesús, la historia es muy chula (sobretodo el transporte y todo eso). A nosotros nos hizo mucha ilusión haber visitado las tres! 🙂

        Y normal que se enfaden los egipcios. Es como si ahora le diese a Rajoy por regalarle los leones de la Alhambra a la señora Merkel… aunque al ritmo que vamos todo se andará XD

  3. Sigo aquí, que si no se hace muy peque jeje
    Me refiero, que al ser Historiadores sabeis bien del tema de disputas por ambos bandos 😉 hay gente que no sabe que el hecho de que la piedra Rossetta esté en el British mosquea en Egipto…
    Como bien decís, ambas partes tienen razón en cierto grado, y supongo que tendrán queintentar valorar la situación actual, dejar el pasado del expolio y decidir como personas….¿dificil, verdad? U.U

    El transporte de estas mega construcciones siempre son impresionantes!!

    Si no habeis ido a Egipto teneis que ponerlo en la lista, eh!! 😉

  4. Tenemos muchas ganas de ir a Egipto, de hecho deberíamos haber ido ya. Marruecos y Turquía nos han encantado, así que entre pirámides seguro que nos sentimos como en casa. Ya te preguntaremos cuando por fin nos decidamos! 🙂

    Y si, es un tema muy serio. La piedra Rossetta de Egipto y los frisos del Partenón de Grecia quizá sean los ejemplos más típicos, pero es algo que ha pasado por todo el mundo… y sigue pasado. Fíjate cuando el Odissey extrajo del mar unas monedas de un naufragio español, el lío diplomático que se montó fue curioso.

    Es muy difícil llegar a un entendimiento. Nos recuerda a temas como Israel-Palestina, a todo el mundo le gustaría una solución pero que se acabe el problema parece algo tan lejano… 🙁

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *