La vida a bordo de un crucero

Hace casi un año que nos embarcamos en nuestro primer crucero. Nunca nos habíamos visto en una igual, por lo que a la hora de preparar las maletas y el planing de nuestras excursiones, tuvimos que mirar mucha información, pues no queríamos que se nos escapase nada. Además, se nos agolpaban las dudas: ¿Cómo serán las habitaciones? ¿Y los horarios de las comidas y de las cenas? ¿Cómo es el día a día en un crucero? Estas y otras preguntas para primerizos que se marchan por vez primera en un barco de estas características, os las responderemos en este artículo. ¡Embarcamos!

FACTURAR

Bien, empecemos por el principio. Ya tienes todos los papeles preparados (tarjetas de embarque, pasaportes y DNI, seguro médico de viaje (para cubrir los gastos de cualquier eventualidad que pueda suceder, como por ej. la anulación de la reserva)… y las maletas, muy importante. Facturar es súper sencillo, ya que si habéis viajado en avión, esto será pan comido. Os recomendamos hacerlo (si podáis) de manera online, pues así os evitaréis largas colas en su momento.

En la terminal de llegadas, habrá varios mostradores donde unos chicos muy majos te tomarán los datos y le pondrán un identificador a tu maleta para poder llevarla a la puerta de tu camarote. Puedes facturar desde primera hora de la mañana, pero debes tener presente que hasta casi una hora antes de partir, no tendrás acceso a nada que haya en tu equipaje, debes “sobrevivir” con tu bolso de mano, por ello, siempre se recomienda echar un bañador y unas chanclas de repuesto, porque así, nada más subir al buque podrás disfrutar de sus instalaciones al momento.

A la vuelta sucede los mismo, la noche anterior se debe dejar en la puerta la maleta ya hecha, para que cuando vayáis a desembarcar sea todo mucho más sencillo. En esta ocasión, al llegar al puerto de destino, se recogen los equipajes a través de las cintas transportadoras y ¡listo!

LOS CAMAROTES

Como en cualquier hotel, los camarotes pueden ser de muy diversas clases y, por tanto, de muy diferentes precios. Los hay con balcones, sin balcones, familiares, dobles, sencillos… Todos ellos disponen de baño propio, televisión, armario y escritorio. En nuestro caso, lo cogimos de interior y, sinceramente, no se estaba nada mal. Las camas eran súper cómodas, el baño, aunque algo pequeño, nos hacía perfectamente el apaño, pues apenas íbamos a la habitación más que para dormir y ducharte.

Es importante que sepáis que todos están atendidos por un camarero, es decir, una persona se encargará de hacer las camas, limpiar y recoger todo. Son amabilísimos y siempre tienen detalles que hacen que tu estancia a bordo sea una experiencia única.

LOS BUFFETS Y RESTAURANTES

Si hay algo que nos entusiasma es la gastronomía y, la verdad, la comida a bordo es bastante buena. Posee una enorme variedad, pues está pensado para todo tipo de público. Pensad que en un crucero hay gente de todas las edades y de todas las nacionalidades, por lo que encontraréis verdaderos manjares de cualquier país.

Además del buffet libre, en todos los cruceros dispondréis de varios restaurantes en los que cenar de menú o a la carta. Como existen dos turnos (uno a las 20:00 y otro a las 22:00 aproximadamente), para poder entrar es necesario concertar previamente uno de ellos, pero no os preocupéis que os lo preguntarán cuando adquiráis el crucero. En nuestro caso, nos gustó mucho el restaurante, y algunos de sus platos, diseñados por el chef Paco Roncero, estaban deliciosos.

También, y abiertos casi las 24 horas, hay distintos bares donde tomarte refrescos o una copa, incluso en nuestro barco teníamos un pequeño establecimiento donde había comida rápida todo el tiempo: pizzas, hamburguesas, perritos, sándwiches… ¡Qué locura!

LAS PISCINAS

Lo que más gusta a la gente. Se ponen hasta arriba, principalmente el primer día (que suele ser sólo de navegación) y el último (hay que aprovechar). Dependiendo del barco, tendréis unas piscinas que parecerá más un parque acuático, como este de Disney, u otros más normalitos, como el nuestro. En cualquier caso, siempre se disfruta.

El primer día, presentando tu tarjeta (aquella de la que os hablamos aquí), te darán una toalla para la piscina. Esto es estupendo, pues no tendrás que preocuparte de llevarte la tuya (que normalmente se lleva a la playa) y tendrás más espacio en la maleta. Imagínate: tú en tu hamaca, tomando el sol después de darte un bajito en la piscina, disfrutando de un mojito y del mar. ¡Relax total!

DISCOTECA, TEATRO Y CASINO 

Llega la noche y ¡comienza la fiesta! Durante todos los días del crucero, podrás asistir y participar en numerosas actividades. Habitualmente, después de cenar en el teatro ofrecen dos pases de un espectáculo temático, desde historias de amor a musicales como Mamma Mía. También, diversos grupos ofrecen música en directo de todo tipo: pop, rock, canción española, etc. Puedes ver en el diario de a bordo cuál es el que más te interesa y ver dónde y cuándo toca.

A partir de las doce de la noche, la discoteca abre para darle “marcha” al cuerpo o, si por el contrario, prefieres subir la adrenalina de otra forma, el casino es uno de los lugares más entretenidos del barco. Puedes jugar al póker (de hecho se hacen torneos), a la ruleta o a juegos más tradicionales como participar en carreras de fórmula 1, combates de boxeo, dar al castor…  Además, las fiestas temáticas hacen las delicias de todos los viajeros: la noche del capitán, hawaiana, ibicenca… Un sinfín de posibilidades.

OCIO DIURNO

Por el día, tampoco creas que estarás aburrido. Cierto que hay momentos en los que te apetece estar tranquilo en la piscina, sin embargo, para aquellos culos inquietos hay muchas actividades que hacer. Si te gusta el deporte, podrás practicas escalada en el rocódromo, jugar al pádel o al tenis, y si te gusta más hacer músculo, el gimnasio es tu lugar. Los que prefieren las manualidades, que no se desesperen, pues todos los días, tanto por la mañana como por la tarde, se organizan sesiones en los que una profesora te guía para elaborar todo tipo de cosas. Nosotros hicimos flores de papel, bolsos pintados a mano, cajas scrapbooking, pulseras… ¡Ah! Y si no te ha dado tiempo a comprar un detalle, en las tiendas podrás encontrar el regalo perfecto.

Volver a Crucero por el Mediterráneo ’16

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *