La tumba de Napoleón

Pocos personajes históricos han sido tan influyentes como Napoleón Bonaparte. Considerado por muchos el mejor militar de todos los tiempos, en poco más de diez años fue capaz de conquistar casi toda Europa. Su vida es interesantísima, no solo por lo que supuso para sus contemporáneos sino por todo lo que hay llegado a nuestros días. No obstante, todo tiene un final, y los días de gloria del mandatario francés terminaron hace un par de siglos.

Precisamente ese el tema que vamos a abordar en este post, su última parada. Aunque no sea un monumento tan importante como la Torre Eiffel o el Arco del Triunfo, la Tumba de Napoleón es uno de los grandes atractivos de París. En el viaje de 2007 no pudimos visitarla, pero en el de 2012 nos sacamos la espinita. Gracias a eso pudimos descubrir uno de los lugares más solemnes, ornamentados y ampulosos de la capital de Francia.

¿DÓNDE ESTÁ ENTERRADO NAPOLEÓN?

Empecemos situándolo en el mapa. El mausoleo de Napoleón está en el Palacio Nacional de los Inválidos (Hôtel National des Invalides), un conjunto formado por estancias religiosas, militares y civiles. En él, el tramo más destacado es la Iglesia del Domo (Eglise du Dôme), fácilmente reconocible por su cúpula dorada. Se encuentra a unos veinte minutos caminando de la Torre Eiffel, aunque tiene una parada de Metro bastante cerca.

El complejo fue construido en el siglo XVII, con la intención de que convertirlo en un lugar de retiro para soldados franceses retirados o heridos en combate (precisamente, de ahí viene el nombre de Les Invalides). Esta especie de asilo empezó a funcionar en 1674, y hasta 30 años más tarde no se terminaría la iglesia. Sin embargo, fue un siglo y medio después cuando se produjo la llegada de su huésped más ilustre: Napoleón Bonaparte.

UN POQUITO DE HISTORIA

Napoleón murió el 5 de mayo de 1821 en la Isla de Santa Elena, en la prisión en la que había sido recluido seis años antes. Aunque tradicionalmente se pensaba que la causa de su prematura muerte (51 años) se debió a un cáncer de estómago, enfermedad que habría heredado de su padre, estudios más novedosos consideran que podría haber sido envenenado. Sea como fuere, en la isla fue enterrado.

Sin embargo, Napoleón lo había dejado bien claro: deseaba ser enterrado a orillas del río Sena, en París. No fue hasta el año 1840 cuando el rey Luis Filipe I decidió el traslado, repatriando los restos mortales del antiguo emperador galo. Su llegada a la capital de Francia fue un evento multitudinario, con miles de personas en las calles. Pero no penséis que este proceso fue tan sencillo, pues no estuvo exento de polémica.

Como ya hemos dicho, la iglesia existía desde el siglo XVII. Por eso, cuando se decidió que Los Inválidos iba a albergar los restos mortales de Napoleón, hubo que hacer algunos retoques. Las obras duraron 21 años, hasta el punto de que hubo que modificar los cimientos del edificio. No se quería hacer cualquier cosa.

EL SARCÓFAGO Y SUS PROTECTORES

Y así es como llegamos al aspecto actual del edificio, que cada año recibe millones de visitantes. Napoleón fue enterrado de una manera sumamente pomposa, con el boato propio de una personalidad capaz de cambiar los designios del mundo entero. Su cuerpo está repartido en seis ataúdes distintos, todos ellos contenidos en un sarcófago de enorme dimensiones. Haced memoria, pues seguro que habéis visto esta imagen en los libros de Historia del colegio.

El sarcófago está elaborado en pórfido rojo, un material que ha sido utilizado como signo de nobleza desde época romana. Técnicamente responde al nombre de roca ígnea plutónica, un componente que no es especialmente fácil de encontrar y modelar, y que destaca especialmente por su durabilidad: algunos geólogos afirman que es prácticamente eterna. Está apoyado sobre una base de granito no menos importante.

Aunque el sarcófago es la parte más destacable, no hay que dejar de prestar atención al resto del conjunto, pues está ubicado en una preciosa cripta circular. A su alrededor hay doce estatuas que simbolizan sus principales campañas militares. Un final delicioso: el gran militar protegido por sus gestas más notorias.

Se podría hablar mucho más del resto del conjunto, pues otros grandes personajes están enterrados en el mismo edificio. Pero ese es un artículo centrado en la figura de Napoleón, lo demás lo tendréis que descubrir por vuestra cuenta. 😛

DE PARÍS A LA ETERNIDAD

Pocas cosas hay tan universales como la muerte: a todos nos llega y a todos nos embarga la misma sensación de desasosiego e incerteza al pensar en ella. No sabemos si Napoleón imaginaba para sí mismo un mausoleo como este, pero desde luego sus restos mortales descansan en un lugar hecho a su medida. No se nos ocurre un final mejor para uno de los personajes más influyentes de la Historia.

Cada vez es más fácil encontrar vuelos baratos a París, por lo que no hay excusas: si hacéis una escapada a la capital de Francia, no podéis dejar de pasaros por la tumba de Napoleón. No os defraudará.

DATOS PRÁCTICOS

  • La tumba de Napoleón abre todos los días del año, salvo excepciones:
    • Primer lunes de cada mes (excepto julio, agosto y septiembre)
    • 1 de enero
    • 1 de mayo
    • 1 de noviembre
    • 25 de diciembre
  • Horario de apertura:
    • Invierno (octubre a marzo): de 10 a 17 (domingos 17:30)
    • Verano (abril a septiembre): de 10 a 18 (domingos 18.30)
  • Precio:
    • Entrada general: 9€
    • Reducida: 7€
    • Gratuita: menores de 18 años o ciudadanos europeos menores de 25
    • Incluido en la tarjeta París Visite

Ir a París 2007Ir a París 2012

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *