Hervás, un pueblo que llega al corazón

Tras la guía para visitar el Valle del Ambroz, con este post comenzamos los relatos del fantástico fin de semana que pasamos en esa comarca del norte de Extremadura. No lo vamos a hacer día a día, como es habitual, sino pueblo a pueblo: descubrimos tantas joyas que pensamos que es mejor que cada rincón tenga su propio artículo. Eso sí, el orden va a ser cronológico, así que la primera parada de esta bonita ruta por el Valle del Ambroz es Hervás. Esa fue nuestra puerta a este paraíso extremeño.

Tal y como hemos reconocido, poco o nada sabíamos del Valle del Ambroz antes de esta escapada. Sin embargo, lo poquito que nos sonaba es que en Hervás está una de las principales juderías de España, al menos una de las que mejor se conservan. De hecho, la localidad fue una de las principales impulsoras de Caminos de Sefarad, la Red de Juderías de España. Pero más adelante hablaremos de eso. De momento, solo podemos recomendaros encarecidamente que sigáis leyendo, pues en Hervás hemos descubierto una auténtica joya.

panoramica-hervas

Unas dos horas y media tardamos desde la puerta de nuestra casa, en Alcobendas (norte de Madrid) hasta el centro histórico de Hervás. En el GPS pusimos directamente la dirección de la Oficina de Turismo (Calle Braulio Navas 6). No se puede llegar hasta ella, ya que está en una zona peatonal, pero sí a calles de los alrededores en las que es relativamente fácil aparcar.

Sea como fuere, os recomendamos encarecidamente visitar esta oficina. No solo obtuvimos toneladas de información sobre Hervás, el Valle de Ambroz y los alrededores, sino además todo tipo de recomendaciones basadas en nuestros gustos. En ese sentido tenemos que dar las gracias a Miriam, la responsable de la Oficina de Turismo, pues en pocos sitios de información turística hemos encontrado a alguien que haga tan bien su trabajo. ¡Enhorabuena!

hervas-1

Según salimos de la oficina, ya con el correspondiente mapa de Hervás en nuestro poder, empezamos a recorrer el pueblo. Teníamos mucho interés en él, ya que es el principal municipio del Valle del Ambroz. Fue fundado en el siglo XII, y recorrer sus calles es dar un paseo por episodios históricos de todo tipo: desde los orígenes templarios del lugar hasta su participación en la revolución de los cantones, pasando por otros sucesos como su paso de Salamanca a Cáceres. Aun así, si por algo destaca Hervás es por su pasado, presente y futuro hebreo, del cual hablaremos cuando os enseñemos las pequeñas calles de la judería.

Antes hay que hacer mención a la Plaza de la Corredera, a poquitos pasos de la Oficina de Turismo. Aunque luciría más sin todos esos coches aparcados, sigue siendo uno de los rincones más interesantes de Hervás. Tiene una fuente de piedra del siglo XVI (hoy convertida en rotonda) y muchas muestras interesantes de arquitectura civil. Conviene fijarse en detalles como los balcones o las arcadas, aunque a nosotros sobretodo nos pareció bonita en su conjunto.

hervas-2

No hay que caminar  ni cinco minutos para llegar a la Iglesia de Santa María de la Asunción de las Aguas Vivas, en una de las partes altas del pueblo. Hay que decir que Hervás se asienta sobre un terreno relativamente escarpado, por lo que no es recomendable pasear por sus cuestas con tacones o calzado incómodo. Volviendo al templo, es uno de los edificios más antiguos de la ciudad. Su elemento más destacado es la torre, la cual hizo las veces de atalaya durante varios siglos.

La pena es que solo se puede visitar por dentro los domingos, un poquito antes o un poquito después de la misa (suele ser a las 12:30). Vamos, que nos quedamos con las ganas. Aun así, es un lugar muy chulo para curiosear un poco y disfrutar de la ciudad con un poco de altura.

hervas-3

Casi sin darnos cuenta nos habíamos metido de lleno en la judería de Hervás. ¿Cómo lo supimos? Aparte de la cartelería que hay que todos los accesos al barrio judío, en él prácticamente no hay una sola casa sin una estrella de David o una inscripción en hebreo.  La comunidad judía de Hervás fue especialmente numerosa entre los siglos XIII y XV. Incluso tras su expulsión en el año 1492, el barrio fue capaz de mantener sus señas de identidad: calles estrechas, balconadas, algunos soportales… Quizá los edificios más reconocibles se hayan perdido, pero han perdurado en los nombres de las vías (sin ir más lejos, pasamos por la calle de la Sinagoga).

hervas-4

Tal y como hemos dicho, Hervás fue una de las grandes impulsoras de la Red de Juderías de España. En base a ella se han desarrollado proyectos como RASGO, que apuestan por el turismo de calidad: cartelería informativa por todo casco antiguo, eventos culturales a lo largo del año, mantenimiento…

Además de una excelente política para poner en valor la judería, hay que destacar que la materia prima era buena. Y es que el barrio judío de Hervás es una maravilla. Puede que no tenga grandes edificios, pero pasear por sus callejuelas fue un regalo para los sentidos. Teníamos más o menos una ruta marcada, pero hay que reconocer que fue difícil no escaparse y curiosear en cada callecita.

hervas-5

En todo el Valle del Ambroz nos dio la sensación de que la gente va un paso por delante en lo que se refiere a gestión del patrimonio turístico: son conscientes de que ese es su presente y su futuro, por lo que han apostado fuerte por ofrecer un producto de calidad. Y eso, en una judería como la de Hervás, se traduce en infinidad de edificios históricos restaurados y aprovechados para los nuevos tiempos: hoteles, tiendas, restaurantes… Quizá en este pueblo se hayan pasado un pelín con los motivos hebreos, pero sea como fuere hay que reconocer que todo está cuidado con detalle.

hervas-6

Por si todo lo que os hemos dicho hasta ahora os parece poco, hay que destacar que Hervás está de moda. Y es que la judería se clasificó en segunda posición en el concurso Mejor Rincón de la Guía Repsol 2013. Un hito que ha llevado bastante turismo al pueblo y del cual están muy orgullosos. Aunque el reconocimiento se lo llevó la judería en general, el espacio más destacado es el que se ve en la foto de abajo: aproximadamente una decena de casas mirando al río, enseñando su entramado de madera en la fachada como principal seña de identidad. No nos negaréis que es un rincón con mucho encanto.

hervas-7

Ya que estábamos por allí bajamos un poquito al río, pues vimos que se podía acceder a la misma orilla. Hay que moverse con cuidado, ya que no es una zona adaptada, pero no se corre ningún riesgo. Nosotros estamos acostumbrado al asfalto y a la vida de ciudad, por lo que siempre que vemos un río no podemos evitar curiosear un poco por los alrededores. Y ese es el denominador común en el Valle del Ambroz: casi todos los pueblos están atravesados por un pequeño río.

hervas-8

El rincón que os hemos enseñado en los párrafos anteriores está en la zona baja de la judería, por lo que lo mejor es bajar hacia él por una calle y subir por otra. De este modo no os perderéis ni un rinconcito de Hervás… o quizá si. Parece mentira que en un pueblo tan pequeño sea así, pero nos fuimos con la sensación de que paseando por allí unas horas más hubiéramos descubierto muchos sitios chulos. Definitivamente, Hervás mola.

hervas-9

Queremos enseñaros dos detalles. Por un lado, las rutas que la Oficina de Turismo ha diseñado por la ciudad. Hay tres diferentes, cada una con una duración distinta: una, dos y tres horas. Dependiendo del tiempo que se tenga conviene hacer una u otra, aunque nosotros os recomendamos que, si tenéis tiempo, hagáis una ruta a vuestra medida. Y es que ni la más completa pasa por todo, así que lo mejor es que miréis bien el mapa y tracéis un recorrido acorde a vuestros intereses.

hervas-10

Otro detalle que nos gustó mucho, no solo de Hervás sino de todo el valle, fue encontrarnos con un montón de casas con el típico entramado de madera en la fachada. Es un tipo de construcción que no deja indiferente: o te encanta o te parece horrendo. Nosotros somos del primer grupo, y después de nuestro viaje por el oeste de Francia nos hemos vuelto auténticos fans de esta arquitectura. Pensábamos que solo la veríamos en Bretaña y resulta que en el norte de Extremadura es muy frecuente.

hervas-11

Los últimos coletazos de nuestra ruta, ya fuera de la judería, nos llevaron hacia la Iglesia de San Juan Bautista de la Concepción. Generalmente es conocida como la Iglesia del Convento porque en realidad forma parte de un antiguo conjunto fundado por los Padres Trinitarios a mediados del siglo XVII. Su fachada nos resultó muy familiar y, aunque en el momento no supimos identificarla, resulta que es una réplica de San Nicolás de Valladolid. Tampoco pudimos verla por dentro, pues su horario es igual de restringido que el de la otra iglesia de Hervás.

hervas-12

Lo que si pudimos visitar fue el Museo Enrique Pérez Comendador – Leroux. Abre de martes a domingo y la entrada es gratuita. Está ubicado en un palacete barroco del siglo XVII, la Casa de los Dávila, y en la actualidad tiene un montón de usos (aparte del museo también es biblioteca, escuela de música y tiene un jardín abierto al público).

hervas-13

El museo es lo que más nos interesó como viajeros, ya que recoge buena parte de la obra de dos grandes artistas del siglo XX: el escultor hervasense Enrique Pérez Comendador y la pintora francesa Magdalena Leroux. Aunque es una especie de homenaje a su vida y la exposición permanente cuenta con objetos de todo tipo (desde muebles hasta exlibris), sin duda lo que más destacan son las obras de Pérez Comendador y Leroux.

hervas-14

El museo nos encantó por varios motivos. En primer lugar, aprendimos mucho sobre dos grandes figuras de las que, sinceramente, sabíamos bastante poco. En segundo lugar, hay que destacar que se trata de un espacio especialmente didáctico. El mejor ejemplo es la foto de abajo, en la que está la pieza final al lado de su boceto y de realizaciones previas. Por último, no podemos olvidarnos del personal del museo: sencillamente encantador. En España cuesta encontrar museos en los que el personal sea simpático y esté preparado, pero aquí sin duda nos topamos con grandes profesionales.

hervas-15

En Hervás hay dos museos más: el Centro de Interpretación del Ferrocarril (el cual no visitamos porque en Baños de Montemayor íbamos a participar en las Jornadas del Ferrocarril) y el Museo de la Moto y el Coche Clásico. Realmente visitamos este museo el último día del viaje, pero hubiéramos tenido tiempo de verlo el primero (simplemente no nos apeteció) y por eso lo ponemos en este relato. Está a las afueras del pueblo, pero es fácil llegar a él ya que está muy señalizado.

Abre todos los días (en verano de 10:30 a 21:00 y en invierno el horario es algo más pequeño, aunque mínimo de 10:30 a 13:30 y de 16:00 a 19:00). Ojito, que la entrada es carísima: 10€ por persona. Lo justifican porque es una institución que no recibe subvención alguna, pero igualmente nos pareció bastante cara.

hervas-16

Eso si, solo nos hicieron falta diez minutos para comprobar que haber pagado la entrada fue un acierto. En su interior, divididos en ocho pabellones, encontramos decenas de vehículos de todo tipo: coches, motos, sidecars, equipos militares, carruajes, cochecitos de bebé… Cada pieza tiene una ficha explicando su procedencia, y muchas tienen cartelería aparte para aprender más sobre ellas.

hervas-17

No somos los típicos locos del motor, pero hay que reconocer que ya hemos visitado varios museos como este (nos vienen a la mente el Autoworld de Bruselas o el DDR Motorrad Museum de Berlín, entre otros muchos) y siempre nos han gustado. En este caso, nos sorprendió gratamente, ya que no esperábamos encontrar vehículos de épocas y procedencias tan diferentes: desde enormes Cadillacs hasta coches fúnebres en madera del siglo XIX. Totalmente recomendable pese al precio.

hervas-18

Una última cosa sobre  el Museo de la Moto y el Coche Clásico de Hervás. La exposición permanente está dividida en ocho pabellones, pero el que realmente no os podéis perder es el número seis. Sobre el techo se ha montado una estructura de metal que hace las veces de mirador, regalando al viajero las mejores vistas que se pueden obtener de Hervás y del entorno. En realidad, solo por esto ya merecería la pena entrar al museo, aunque no se tenga el más mínimo cariño por los coches.

hervas-19

Pasamos una mañana entera recorriendo Hervás, por lo que decidimos comer allí. En general en todo el Valle del Ambroz se come de maravilla, pero este pueblo destaca especialmente por su gigantesca oferta gastronómica. Hay para todos los gustos, desde restaurantes de lujo hasta modestos kebabs. Nosotros comimos en el Restaurante La Parrilla, muy cerquita de la Plaza de la Corredera.

hervas-20

¿Qué podemos decir de él? Nos gustó tanto que le vamos a dedicar un artículo propio, pero vaya por delante que es el mejor restaurante en el que hemos comido en nuestra vida. No lo decimos por decir, desde que tenemos la web hemos tenido la suerte de probar infinitos lugares por toda España, incluyendo aquellos en los que los mejores chefs del mundo se entregan a los fogones (sin ir más lejos el día anterior habíamos comido en el que Arzak tiene en Madrid). Pues bien, en ninguno de ellos encontramos una comida tan rica, una decoración tan exquisita y un trato tan sumamente acogedor. Tienen un menú de temporada que vale 22€ por persona y que es un auténtico regalo para el paladar. Ya hablaremos largo y tendido de La Parrilla de Hervás, pero si estáis en el pueblo merece la pena ir allí.

hervas-21

Y eso fue todo lo que vimos en Hervás. Es un pueblo diez que nos llegó al corazón, por lo que en este artículo hemos tratado de transmitiros nuestro amor por un sitio tan encantador. Realmente merece la pena acercarse allí. Si queréis más información, aquí va la web oficial de turismo de Hervás y la web oficial de turismo del Valle del Ambroz.

Después de comer seguimos nuestra ruta, la cual nos llevó a Aldeanueva del Camino… pero eso es una historia que contaremos en el siguiente capítulo.

Capítulo IVolver a Valle de Ambroz ’13Capítulo III

blogonbrand

24 pensamientos en “Hervás, un pueblo que llega al corazón

  1. Pingback: Guía para visitar el Valle del Ambroz | www.eduyeriviajes.com

  2. ¡Anda! No sabía yo que había ese tipo de edificios de madera y ladrillos en el norte de Extremadura. Como os pasó a vosotros, yo lo había visto en Toulouse y pensaba que en España no había…
    Muy interesante la entrada y muy bonita la población.
    Un saludo 😉

    • Nos quedamos muy sorprendidos, aunque tampoco lo hemos dicho muy alto para no parecer unos ignorantes jeje En realidad, en Hervás encontramos edificios que recordaban a sitios distintos de todo el mundo… Ya haremos un post en su momento, ya 🙂 Un besote Helena!

  3. Hervás en el corazón.Hervás en la mirada.Hervás en la nostalgia. Hervás en el aliento fresco del aire en los pinares.Hervás entre valles,castaños,sáuces y álamos viejos. Hervás jugando al escondite entre los surtidores de sus rios y arroyos.Hervás en el corazón.Hervás siempre.

    • Esa es la conclusión: HERVÁS SIEMPRE 🙂 Desde que pusimos un pie en el pueblo nos sentimos parte de él (y él de nosotros), una sensación que no solo no nos ha abandonado sino que día a día se hace más fuerte. Volveremos pronto ^^

  4. Algun dia tengo que visitar esa zona, magnifica la forma de comentar todo lo que visteis del Valle y los alrededores, leyendo los comentarios nos trasladamos con la mente a esos entornos,FELICIDADES

  5. En Hervás estuve hace algunos años, precisamente porque todo el mundo decía que era un pueblo precioso y que tenía una gran judería. No sé si fue el estado de ánimo de aquel día, pero a mi no me gustó demasiado. Voy a tener que darle otra oportunidad 😉

    • A nosotros nos ha pasado eso con algunos destinos. Viajar tiene también que ver con el estado de ánimo, si ese día no era especialmente bueno… Nosotros te recomendamos volver, seguro que no te decepciona!! 😀

  6. Preciosa y muy interesante localidad. He pasado varias veces cerca de ella pero nunca hemos parado a visitarla. Sin duda la próxima vez que vayamos por esa zona no la dejaremos pasar.

    Conoceís el segundo Mejor Rincon del 2013 según la guía Repsol, ya es hora de que conozcaís el primero, jeje. La Cueva de Pozalagua en mi tierra, en la comarca bizkaina de Encartaciones. Hay que barrer para casa, jeje
    http://goikoviajes.wordpress.com/2013/01/11/de-pueblo-en-pueblo-enkarterri-capitulo-12/

    • Pues ya es hora de que vayas a Hervás, realmente merece la pena 😛 Seguro que te encanta! ^^

      Y no, no conocemos la Cueva de Pozalagua 🙁 Para este año va a ser complicado, pero leyendo tu post ha quedado claro que HAY QUE IR en 2014 jeje Que conste que Euskadi es posiblemente el lugar del mundo que más nos guste, así que ya nos has dado la excusa perfecta para volver 😀

  7. Pingback: Abadía, la belleza de la ruina dispersa | www.eduyeriviajes.com

  8. Pingback: Restaurante La Parrilla (Hervás), la mayor sorpresa gastronómica de nuestra vida | www.eduyeriviajes.com

  9. Pingback: La Garganta | www.eduyeriviajes.com

  10. Con tanta información que os dieron en la oficina de turismo se les olvidó deciros que en el pueblo hay muchos artistas…y en el barrio judio …….

  11. Muchas gracias por el extraordinario reportaje que habéis realizado de vuestra visita por el Valle del Ambroz y muy particularmente, como hervasense, por todo lo que se refiere a Hervás. Siento que no pudierais visitar El Convento por dentro. Es una verdadera joya que seguro os habría encantado.
    Gracias.

    • Hola José! Muchas gracias por tus palabras, siempre nos ayuda a seguir adelante con el blog. Tenemos pendiente volver para estar más tiempo por allí, poder entrar al convento y hacer más rutas de senderismo, pues merece mucho la pena detenerse en este lugar. ¡Saludos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *