Bajo Maestrazgo '10
Capítulo II: Cervera del Maestre y tarde playera en Peñíscola (día 1)
Como
ya dijimos en su momento, aprovechando las
vacaciones en Alicante
decidimos acercarnos a ver a nuestro amigo Juan, cuyo pueblo está
ubicado al norte de Castellón. No pudimos estar todos los días que
habíamos previsto, pero en un par de jornadas nos dio tiempo a conocer
sitios preciosos, recordar tiempos universitarios y disfrutar de la
playa.
El
pueblo de nuestro amigo, en el cual pasaríamos una noche, es
Cervera del Maestre. Se trata de una localidad pequeña con
mucha Historia, marcada profundamente por la presencia de la
Orden de Montesa. En la foto veis la Plaza del
Maestrazgo, al ladito de casa de Juan y en la cual están el
Ayuntamiento y el Hogar del Pensionista.
El viaje empezó pronto, pues salimos a primera hora de la mañana desde Benidoleig para llegar a una hora decente y poder aprovechar el día (el trayecto es algo menos de tres horas). Así, una vez dejamos las cosas fuimos a dar una vuelta por el pueblo. Uno de los edificios más destacables es la Iglesia de la Virgen de la Asunción, del siglo XVII. Su elemento más destacado es una torre campanario hexagonal, la cual es visible desde todo el pueblo.
Sin
embargo, el edificio con más presencia del pueblo es el Castillo
de la Maestranza de Montesa (conocido también como
Castillo de Cervera). Actualmente se conserva en un estado
ruinoso (han permanecido la muralla, parte de la torre de homenaje y
alguna estructura más), y de hecho no sabemos si es visitable o no:
simplemente subimos a dar una vuelta. El castillo está siendo sometido a
un proceso de restauración lamentable, pues no sólo han tenido la
desfachatez de no señalar las partes reconstruidas sino que lo están
haciendo sin ningún rigor histórico. Pésimo.
De todos modos, el Castillo de Cervera es muy bonito. Además, según nos dijo nuestro amigo Juan, en él y en sus inmediaciones se celebra anualmente un mercadillo medieval similar, por poner un ejemplo, al del castillo de Fuengirola. Como veis en las fotos hacía muy bueno... ¡Y mucho calor! De hecho, el paseo fue bastante cortito porque nos estábamos tostando.
Eso
sí, antes de abandonar el castillo no queremos dejar de destacar sus
impresionantes vistas, no solo hacia el pueblo sino a la campiña que lo
rodea. Siempre que podemos nos subimos a los lugares más altos de cada
sitio, pues es muy interesante ver a través de los tejados como se ha
configurado el medio urbano y como se ha adaptado al terreno.
Tras el cómodo paseo por Cervera del Maestre nos fuimos a comer y a descansar un poco, pues a la tarde nos esperaban unas interesantes horas de playa en la ciudad de Peñíscola. Es impresionante estar dándose un baño o tomando el sol con una imagen de fondo tan bonita. Eso sí, no fuimos a ver nada del núcleo urbano ya que teníamos previsto visitarlo al día siguiente.
Tras
los baños de rigor nos volvimos a Cervera del Maestre. Allí cenamos,
estuvimos otro buen rato recordando viejos tiempos y nos deleitamos con
el bonito atardecer que ofrece este pueblo. Las vistas son muy
interesantes, pues incluso a lo lejos se ven los primeros pueblos de
Cataluña. Eso sí, teníamos sueño y no nos acostamos excesivamente
tarde.
















