País Vasco '08
Capítulo IV: Más playa y Getaria (Día 3)
La
mañana del tercer día fue idéntica a la del segundo, es decir, bajamos
nuestra montañita y pasamos unas horas en la playa. Por ser lo mismo
que hemos contado en el Capítulo
III, pasaremos directamente a lo que hicimos a la tarde: ir a
visitar Getaria, el pueblo que se ve desde la playa
de Zarautz en torno a un promontorio con forma de pequeño ratón.
En vista de lo difícil que es aparcar en Zarautz, lo que hicimos fue esperar hasta las 19:30 -pasamos la tarde entre siestas y ver por la tele las olimpiadas- para coger el coche e ir a la zona más céntrica y aparcar en zona azul. Como esta acaba a las 20:00, pagamos un euro de parking que nos daba aparcamiento para toda la tarde-noche sin problemas (a partir de las 20:00 no había ni un sitio libre).
Dejamos el coche en la zona baja de la ciudad, al ladito del puerto. A pesar de ello, eso fue lo último que vimos, así que nos subimos a la zona alta para ver la parte vieja del pueblo. El primer edificio por el que pasamos fue la Iglesia de San Salvador, un templo de origen medieval hecho en estilo gótico que en la actualidad es Monumento Nacional. La calle pasa, a través de una arcada, por debajo del templo, y hacer ese trayecto es increíble. Además, a pesar de que ha sufrido diferentes incendios a lo largo de la historia, está en buen estado. Al lado de ella hay una excavación arqueológica que se puede ver a través de visitas guiadas, pero no tuvimos esa suerte. ¡Una excusa para volver a este bonito pueblo!
Lo
mismo que dijimos de Zarautz se puede decir de Getaria: quizá lo más
bonito sea pasear sin rumbo fijo entre sus callejuelas. El hecho de que
eligiésemos agosto para visitar Euskadi nos permitió conocer un montón
de fiestas o "aste nagusias", y por eso las calles de Getaria estaban
especialmente llenas de gente. La mayoría de los cascos viejos que vimos
estaban atestados de bares para tomar pintxos, los cuales eran de todos
los gustos, tamaños y colores. Desde luego, ir al País Vasco en verano
para adelgazar es imposible, pues todo tiene una pinta...
Getaria, como tantos otros pueblos costeros, está construido en diferentes niveles o terrazas, por lo que nosotros fuimos a la parte superior del pueblo para tener la mejor perspectiva posible. Desde ahí, como se aprecia en las fotos, se puede ver tanto la zona histórica como la zona portuaria/playera.
El personaje ilustre de Getaria es Juan Sebastián Elcano, el marinero vasco que participó en la primera vuelta al mundo. En la carrera habíamos estudiado cosas sobre él en un par de asignaturas, pero desconocíamos su origen, por lo que fue una sorpresa "encontrarnos" con este amigo histórico.
Getaria es un pueblo muy pequeño, se puede hacer una visita turística en 2-3 horas, pero aun con todo merece la pena. Es precioso, está bien integrado en el entorno y tiene mucha vida. La última parte del día la dedicamos a ver la zona del puerto, en la cual estaba montada una pequeña feria en la que pudimos saciar uno de nuestros pocos vicios: ¡el algodón de azúcar! Quizá el tópico de que los vascos son muy brutos esté alimentado por el tamaño de sus algodones de azúcar.
Después de todo eso volvimos a nuestro campamento base. De camino a "casa", desde el coche, vimos que al lado de la carretera hay un "paseo marítimo" que une Zarautz con Getaria, y la verdad es que estaba lleno de gente. Es un paseíto que ida y vuelta debe acumular varios kilómetros, pero la gente del lugar parecía más que acostumbrada.


















