Picos de Europa '08
Capítulo III: Peña Tú, Covalanas y El Mirón
El
segundo día del viaje comenzó con el
reencuentro con un viejo conocido,
el ídolo de Peña
Tú. Además, no solo nos reencontramos con el ídolo, sino con la
dura subida que lo precede (no apta para cardiacos). Ya arriba
gozamos de una explicación que, como en todo lo relacionado con este
viaje, se realizó desde el punto de vista artístico. En este caso lo que
más nos llamó la atención fue el aprovechamiento de una formación
natural (la peña en sí), pues a partir de ahí se ha hecho una obra de
arte que es casi indestructible, a raíz de que nuestros antepasados
realizaron su trabajo en una cara que suele estar protegida del viento y
de la lluvia.
Desde ahí fuimos a ver otro conjunto de cuevas, el formado por Covalanas y El Mirón, a los cuales también habíamos ido anteriormente. Bueno, en realidad solo conocíamos Covalanas, porque el Mirón solo está abierta para arqueólogos o espeleólogos previa solicitud. En este caso pudimos acceder a ella, para lo cual había que recorrer un sendero escarpado y lleno de zarzas, pero mereció la pena -y no solo por las vistas de la cueva, que como se ve en la foto de abajo a la derecha eran espectaculares-.
En el acceso a las cuevas había un curioso monumento en honor de Carlos V, que según reza conmemora el paso del emperador en 1558 por ese mismo lugar camino de su retiro en Yuste. Por otro lado, las escarpadas montañas deben ser un paraíso para los aficionados al alpinismo, pues había un montón de gente subiendo y bajando la montaña.
Estas fueron las últimas cuevas que vimos. Nos esperaba un viaje de vuelta a Madrid un tanto complicado, no solo por la lluvia sino por la poca pericia del conductor del autobús. Bueno, lo que nos daba miedo de él no era como conducía, que también, sino que en cada cueva a la que íbamos el se quedaba abajo tomando cerveza. Llegamos sanos y salvos, aunque años después hablamos con gente con la que habíamos coincidido en este viaje y todos recordaban el trayecto de vuelta como la ocasión en la que más cerca habían estado de la muerte.














