Asturias '07
Capítulo VIII: Museo del Jurásico de Asturias
Era
de esperar que en un viaje nuestro no faltase un museo puro y duro, y
eso fue lo que fuimos a ver en Colunga. Este concejo,
hoy famoso porque uno de sus municipios, Lastres, se ha
convertido en el escenario de la serie Doctor Mateo
(rebautizándolo como San Martín del Sella),
alberga uno de los mejores museos de la Península Ibérica: el
Museo del Jurásico de Asturias. También conocido como
MUJA, se trata de una institución que recoge todo lo
relacionado con los dinosaurios en el entorno asturiano, desde las
pisadas que hay grabadas en algunas rocas hasta restos fosilizados de
animales. El edificio es como una especie de triple óvalo en el que se
va haciendo la visita sin ninguna pérdida. Por su buena musealización
nos recordó a otros museos que nos han gustado, como
Altamira.
Ya desde el exterior la visita es entretenida, pues en los alrededores hay un buen puñado de recreaciones de dinosaurios al más puro estilo Parque Jurásico, desde brachiosaurus (los de cuello largo) hasta triceratops (los de tres cuernos). Todo el mundo se ponía a hacer el tonto al lado de las figuras, y nosotros no podíamos ser menos.
Ya en el interior, el centro de interpretación ofrecía una visión local (esta época desde el punto de vista de la cornisa cantábrica) y general, ambas de carácter científico pero con un vocabulario claro y conciso. Vamos, que parece que la función divulgativa predomina sobre la científica, lo cual es un acierto desde el punto de vista de la musealización, pues ello explica la gran afluencia de público: si un tema atractivo se presenta de manera agradable, el resultado es positivo seguro.
Entre las piezas había elementos de todo tipo: restos óseos fosilizados, nidos de animales, huellas enmarcadas en la arena...
Eso sí, hay que decir que buena parte del material expuesto no era original, sino réplicas de uso divulgativo. No es algo que se pueda señalar como negativo, especialmente si se tiene en cuenta que así se pueden exponer las piezas mucho más cerca al público. En el interior también se reproducen algunos hábitats de dinosaurios, lo cual es interesante.
En definitiva, una visita más que recomendable que corrobora que la pasión por los dinosaurios no ha desaparecido ni mucho menos. En España hay varios centros relacionados con esto, y quizá el MUJA, junto con Dinópolis en Teruel, sea de lo más representativo.

















