Esquilleu '06
Capítulo III: La excavación de la cueva de Esquilleu
Todos los días, a las 8 en punto, había que levantarse para poder ponernos en camino a y media o nueve como muy tarde. Teníamos un despertador personal: las cacerolas. Si no te despiertas con ese ruido es que realmente eres una marmota. Tras el desayuno, nos dirigíamos a orillas del río Deva, el cual teníamos que cruzar, para poder luego escalar, literalmente, la montaña, donde se encontraba la cueva. Lo más complicado fue cuando tuvimos que subir un gran saco de geotextil (elemento empleado en la cubrición de lo excavado para que no se deteriorase hasta las próximas campañas) y el motor que nos permitía tener luz. Era un camino largo y difícil, pero bueno, el deporte y aventura estaba asegurado.
Una vez arriba, comenzaba la distribución de los distintos trabajos a realizar en el yacimiento. Había dos labores principales, una arriba en la cueva, que consistía en continuar la excavación de dos zonas de prospección (extracción de materiales óseos, lítica, carbones...) y otra en el río donde se cribaban y clasificaban los materiales conseguidos. Para poder llevar los enormes sacos de éstos, disponíamos de una tirolina que enlazaba la cueva con el río, y de la que más de uno se acordará (Edu casi se rompe los dedos de una mano en un percance en el que acabó en urgencias). Recordamos también el día en los que los restos del huracán "Gordon" hicieron acto de presencia: piedras desprendiéndose y remolinos de arena dentro de la cueva nos impedían trabajar.
Tras un descanso para comer, por la tarde se hacía una rotación: los que por la mañana habían estado cribando se subían a la cueva y viceversa. Las labores continuaban hasta las 7 aproximadamente, ya que nos teníamos que duchar 15 personas y hacer la cena. Pero antes había que contemplar el espectáculo que nos brindaba todos los días la naturaleza.
La
mayoría por la noche se iba de copas a Potes y no volvían hasta altas
horas de la madrugada. Nosotros, al ser nuestra primera excavación
estábamos muertos tras unos duros días de trabajo, así que optábamos por
la cama y dormir el mayor tiempo posible. Según parece tenemos un sueño
bastante profundo, pues al llegar la gente nunca nos despertó.























