El Mirador de la Memoria: la reparación de la Guerra Civil en el Valle del Jerte

Tres años. Eso fue lo que duró la Guerra Civil Española (de 1936 a 1939) y ese fue también el tiempo que tardó el escultor Francisco Cedenilla en crear el Mirador de la Memoria (2005-2008), un conjunto escultórico que rinde homenaje a los olvidados de la Guerra Civil y la Dictadura. Fue encargado por la Asociación de Jóvenes Comarca del Jerte, que sufragaron el coste de dicha obra mediante una subvención recogida en la Ley de la Memoria Histórica. Está en el término municipal de El Torno, un pueblo del precioso Valle del Jerte (suponemos que no hacen falta las presentaciones, pero se trata de una de las comarcas más icónicas del norte de Extremadura) y tiene una importancia extraordinaria, ya que en España no somos especialmente dados a recordar todo lo ocurrido entre 1936 y 1975.

En el marco del #TBMPlasencia hicimos una ruta que nos llevó a conocer este monumento tan singular y que tanto nos impactó. Por eso, en este artículo os vamos a contar todo sobre él: cómo se hizo, el atentado que sufrió, qué representa, cómo fue la Guerra Civil en el Valle del Jerte y cómo llegar a él.

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EL VALLE DEL JERTE Y LA GUERRA CIVIL

Evidentemente no vamos a hacer un tratado sobre la Guerra Civil en el norte de Extremadura, pero desde luego es muy importante dar algunas pinceladas para entender el simbolismo de este monumento. Y es que la zona vivió muchos episodios sangrientos durante la contienda entre el bando golpista y el republicano. Varias unidades militares se dieron cita en el Jerte, destacando especialmente el XIV Cuerpo del Ejército Guerrillero.

Sin embargo, muchos libros de Historia coinciden en destacar principalmente la presencia de maquis en la zona. Tanto fue así que la toponimia quedó impregnada. ¿Veis la foto de abajo? Pues de las tres montañitas, la del medio es conocida como el Canchal del Maqui. Hoy en día es un recurso turístico al que se puede llegar haciendo senderismo, pero sin duda refleja la actividad de estos combatientes en el Valle del Jerte.

guerra-civil-valle-jerteLOS OLVIDADOS DE LA GUERRA

Teniendo en mente el apartado anterior de este artículo, resulta especialmente significativo que en diciembre de 2008 se inaugurara el Mirador de la Memoria, un conjunto escultórico elaborado por el artista Francisco Cedenilla. Aunque es un tema que hay que tratar con respeto, no está de más poner una pequeña nota de humor: en la zona la obra es conocida como Los Hombres de Paco, en referencia al nombre del autor y a la popular serie que triunfaba en Antena 3 por aquel entonces.

Está formado por cuatro individuos que reflejan el miedo y las dudas que generó este conflicto bélico a lo largo y ancho de todo el país. Cuatro figuras humanas que recogen todas las edades y sexos: joven, adulto, anciano, hombre y mujer. El escultor ha dejado claro en varias entrevistas que no quería reflejar ninguna clase social, lo cual es todo un acierto ya que el miedo es un sentimiento universal.

memoria-historica-jerte-1Por cierto, la frase de la placa (A los olvidados de la Guerra Civil y la Dictadura. En estas sierras el olvido está lleno de memoria. “Sierra y libertad”) fue consensuada por los jóvenes de la asociación que encargó la obra. Fue un trabajo muy loable, ya que durante 7 años hicieron reuniones bajo las Jornadas de Estudio sobre la Resistencia Antifranquista.

mirador-memoria-el-tornoHERIDAS DE BALA, HERIDAS DE IGNORANCIA

Pese a que el autor estuvo tres años trabajando en la obra, no fue terminada hasta unas horas después de su inauguración. Fue en diciembre de 2008: al poco de presentarse la obra, las tres figuras con apariencia de varón fueron tiroteadas con un arma de caza. Aunque en un primer momento se habló de repararlas, finalmente los agujeros quedaron como ejemplo de que el odio es más persistente de lo que queremos creer.

Sin ninguna duda, la obra nos impactó tanto por esos dichosos agujeros. Y no todo fueron sensaciones oscuras: en el hombro de una de las esculturas, aprovechando la “herida” de bala, un pajaro ha hecho un nido y allí alimenta a sus crías. Una bonita metáfora: hasta en la más profunda de las desgracias pueden volver a brotar cosas nuevas.

mirador-memoria-valle-jerteEL MEJOR MIRADOR DEL VALLE DEL JERTE

La visita nos parece 100% recomendable para cualquier tipo de público, os interese el tema de la Guerra Civil en España o no. Y si nos vais a decir eso de “yo soy totalmente apolítico” o “no hay que remover el pasado”, igualmente insistimos en la visita. ¿Sabéis por qué? Pues porque el Mirador de la Memoria es el mejor mirador del Valle del Jerte. Suponemos que desde lo alto (por ejemplo desde el Canchal del Maqui) habrá una panorámica aun más privilegiada, pero el gran público no se hace una ruta de cinco horas caminando por el monte para sacar una foto.

Por eso, os recomendamos pasar por allí, ya que su ubicación hace que se vea absolutamente todo el valle: desde Tornavacas hasta el embalse.

mejor-mirador-valle-del-jerteINFORMACIÓN PRÁCTICA: CÓMO LLEGAR AL MIRADOR DE LA MEMORIA

¿Os llama la atención el sitio? Pues ahora solo queda que lo visitéis. Para llegar hasta él, lo mejor es que pongáis en el GPS cualquier dirección de El Torno (el pueblo al que pertenece). Así, subiendo desde Plasencia, acabaréis pasando por la CCV51, una estrecha carretera comarcal que pasa a los pies del monumento.

Son unos 20 minutos de trayecto con unas vistas estupendas, hasta que se llega a un pequeño aparcamiento de tierra en el que podéis dejar el coche sin problemas. El monumento está al aire libre, así que no hay ni horario de visita ni que pagar entrada.

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Queremos dar las gracias de todo corazón a Alberto Rubio, ex-presidente de la Asociación de Jóvenes del Valle del Jerte, por los datos aportados a este artículo. Gracias a él es mucho más preciso y será de ayuda a futuros viajeros que acudan al Mirador de la Memoria Histórica.

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7 pensamientos en “El Mirador de la Memoria: la reparación de la Guerra Civil en el Valle del Jerte

  1. Enhorabuena por el reportaje. Aunque al final siempre que se escribe algo sobre este conjunto escultórico se dejan flecos que con el tiempo tienen que aclararse. El autor de la conjunto escultorico es Francisco Cedenilla, el encargo de la obra corrío a cargo de la Asociación de Jóvenes Comarca del Jerte (como aparece en la placa), así como estos jóvenes sufragaron el coste de dicha obra a través de una subvención de Presidencia del Gobierno acogida a la Ley de memoria Historica del presidente Zapatero. La frase que está en la placa fué consensuada entre los jóvenes de dicha asociación, los cuales desarrollaron una serie de encuentros anuales (durante 7 años) con el título de “Jornadas de Estudio sobre la Resistencia Antifranquista” por lo tanto esta frase si que tiene un sentido político. Siento que este tipo de información no sea de fácil acceso cuando se intenta escribir sobre el mirador de la memoria, pero lo que si es cierto es que los que hemos estado recuperando la memoria de nuestros abuelos no vamos a dejar que se “mal escriba” la nuestra.
    Un saludo.
    Alberto.
    Expresidente de la Asociación de Jóvenes del Valle del Jerte.

    • Estimado Alberto,

      muchas, muchísimas gracias por todos los datos aportados. Somos historiadores y nos ha parecido un privilegio poder saber más de este lugar gracias a una persona que lo conoce tanto. Hemos editado el artículo, no solo para darte las gracias en él (por supuesto que también lo hemos hecho) sino para corregirlo, y que quede clara la gran labor de la asociación en un lugar como este.

      Un abrazo enorme.

      • Muchas gracias, esta obra ha sido un trabajo colectivo muy grande. Estamos encantados de que haga disfrutar y recordar, porque la memoria es un derecho. Mi más sincero agradecimiento.

  2. Con mucho conocimiento de causa. Esta asociación no encargó para nada la obra escultórica. Les vino llovída del cielo y su significado se tragisverso por intereses de esta asociación el cual se apropió de la obra.
    La obra la realizó el escultor con la intención de colocarla en otro lugar, próximo al lugar donde se encontraron los restos humanos del abuelo del escultor. Que fue en las cercanías de un pueblo que se llama Pepino (Toledo).
    Durante varios años la familia del escultor estuvo buscando los restos del abuelo fusilado en la guerra Civil que estaba enterrado con otros cuatro cuerpos.
    Para poder sufragar gastos,la familia tuvo que formalizar una asociación y poder acogerse a la subvención.
    Una vez encontrado los restos tras varios años de búsquedas por el campo, el escultor decidió crear una obra en homenaje a todas las víctimas inocentes que ni siquiera sabían que estaba pasando y les sorprendió una guerra. No tenían ni idea de política y la gran mayoría era analfabeta. Vivían el día a día y sólo les preocupaba llevar comida a casa. Gente que vivía en el campo y muchos sufrieron represalias por envidias y rencillas entre vecinos anteriores a la guerra. Víctimas de aquella época negra de España en la que se veían obligados a satisfacer al bando que estuviese ocupando su pueblo. Ósea les pilló en el medio de todo.
    Para finalizar, el escultor no pudo ubicar su obra en Pepino, donde se encontraron los restos, ni en Talavera de la Reina porque el Ayuntamiento no lo vio conveniente por la connotación que tenia la obra.
    Francisco Cedenilla buscó otros lugares, ya que la subvención que le dieron exigía como requisito que la obra se realizase y se ubicarse en algún lugar, para luego justificarlo.
    Al final, Francisco conoció a la Asociación Amigos del Jerte, cuyos miembros se interesaron por la escultura y movieron los trámites con el Ayuntamiento del horno para que se ubicarse.
    Una vez conseguido los permisos y el lugar para situar la estatua, Francisco Cedenilla trasladó las esculturas desde Madrid donde estaba su taller hasta el torno. Allí las montó y nadie de la Asociación le ayudó.
    El monumento fue inaugurado por el artista ,aparte de la inauguración que hizo la Asociación otro día distinto . Ese mismo día las esculturas fueron tiroteadas, fue posteriormente a la inauguración, mientras el artista estaba explicando en la casa rural el proceso y significado de su obra.
    Luego posteriormente la Asociación Amigos del Jerte pso un cartel con un epitafio distinto al que le puso el autor.

    • Estimado Luis, muchas gracias por tu comentario y tus apreciaciones sobre esta obra. Esperamos que toda esta polémica sea el punto de partida para que no se comentan más atropellos como ese. ¡Un saludo!

  3. Sobre la tergiversación que esta asociación ha hecho del sentido de la obra, creo conveniente indicar que junto con los disparos realizados por algún exaltado, es el mayor atentado al sentido del monumento.
    Y desde luego, aunque no afea el feliz encuentro entre una poderosa obra con un entorno, como se suele decir, incomparable, si supone en cierto modo un modo de agresión comparable a los citados disparos.
    ¿No es función del creador también bautizar a su criatura, darle en palabras el significado exacto de lo que él y solo él quiere transmitir?
    ¿En nombre de quién y con qué objetivo se pretende utilizar la sensibilidad de alguien que de la nada crea algo que antes no existía para apropiarse de una parte significativa de la creación, su título?
    ¿No es acaso el título una parte importante, en ocasiones esencial de lo que el artista quiere transmitir?
    ¿de verdad que es más malo pegarles un tiro?
    En definitiva me gustaria transmitir que para que el creador no sienta traicionado o pervertido el uso que de su obra se hace necesario corregir el error inicial y que la obra se denomine exactamente como el creador la concibió. Todo lo demás no más que otra forma de atentado, quizá más sutil que un disparo, pero que altera sin duda mucho más que los disparos, el sentido de la obra

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