De nuevo en Alicante ’11 – Capítulo III: Parque Natural Peñón de Ifach (día 4)

En este viaje no teníamos otra intención que estar tumbados en la playa todo el día, aunque había una excepción. Cuando el año pasado estuvimos en Calpe disfrutamos de sus playas y recorrimos su casco histórico, pero nos quedamos con ganas de subir al Peñón de Ifach (técnicamente el Parque Natural del Peñón de Ifach). En esta segunda ocasión quisimos resarcirnos y a los pocos días de estar en Alicante dedicamos una tarde a recorrerlo.

Alicante 05Llegar a él no tiene ninguna complicación, ya que está indicado por todas partes con las típicas señales de color morado. Además, a los pies del inicio del recorrido hay un aparcamiento perfecto para dejar el coche. No está vigilado ni nada por el estilo, pero es una zona muy transitada y en la que no parece que vaya a haber ningún problema.

Alicante 06Hay que decir que, pese a que no fue declarado parque natural hasta 1987, el Peñón de Ifach es uno de los accidentes geográficos más característicos del litoral alicantino. Sus 332 metros de altura y su particular relieve forman uno de los acantilados más impresionantes de toda la costa de España, y por tanto es una visita obligada.

Y ahora respondamos a algunas preguntas. ¿Cómo es la visita al Peñón? ¿Se sube hasta arriba del todo? ¿Puede hacerse con niños? Vamos por partes. Visitar el Parque Natural del Peñón de Ifach es una moneda con dos caras: la familiar y la montañera. El recorrido más frecuente y accesible sube hasta más o menos la mitad del peñón, permitiendo disfrutar de la naturaleza, de unas vistas excepcionales y de un túnel por el que se sube con una cuerda. A partir de ahí no es recomendable ir con niños, puesto que se convierte en un trazado de montaña algo peligroso si no se tiene experiencia: cordales para sortear desniveles, piso irregular, barrancos sin barandilla… Es el más exigente pero también el que permite subir hasta la misma punta.

Alicante 07Huelga decir que en ambos casos es necesario llevar un calzado adecuado: nada de ir en chanclas de dedo como decenas de guiris con los que nos cruzamos -o como la madre de Edu, dicho sea de paso-. Botas y palos de andar (no sabemos si tienen un nombre específico, nosotros le llamamos así a los típicos palos de plástico que acaban en pincho que se venden en Decathlon y que sirven como punto de apoyo, para abrir camino y para pinchar cacas) sería el material ideal, pero al menos playeras. ¡Por muy cerca que está la playa que nadie vaya en chanclas!

Alicante 08Nosotros hicimos el recorrido más sencillo por dos motivos: no llevábamos la ropa adecuada y no esperábamos que fuese un trazado tan exigente. Por tanto de esta primera parte de la subida al peñón es de la que vamos a hablar, que a su vez está divida en dos partes: hasta el Centro de Visitantes y hasta el tunel.

Alicante 09Tras andar poco más de cinco minutos ya se empieza a disfrutar del primer activo de la subida al Peñón de Ifach: las vistas. El recorrido se hace yendo de un lado a otro, por lo que a veces se mira hacia la ciudad -como en el caso de la fotografía de la derecha- y otras hacia el mar. En ambos casos hay unas panorámicas preciosas.

Alicante 10Además de ser un paraje natural excelente también tiene un puntillo cultural, pues en mitad de la subida está la excavación arqueológica a la Pobla Medieval de Ifach, dirigida por el MARQ (Museo Arqueologico de Alicante). Tenían anunciadas actividades con niños pequeños, así que quien sabe si puede ser una opción chula para el futuro.

Alicante 11Como ya hemos dicho, también hay miradores con vistas hacia el mar. ¿Qué podemos decir? Hacía un día sencillamente espectacular y no podía quedar una imagen más idílica: mar transparente, barquitos, buzos… El Mar Mediterráneo en toda su esencia, sólo faltaba la musiquita de Estrella Damm. La típica foto que en invierno te pone nostálgico.

Alicante 12Y así, de mirador en mirador, llegamos al Centro de Información (centro de recepción de visitantes, oficina de información o cómo lo queráis llamar). Allí un chico muy amable nos dio unos folletos, nos informó del recorrido más a fondo y nos metió suficiente miedo en el cuerpo como para no plantearnos subir arriba del todo.

A partir de ahí la parte fácil se complica un poco, no por dificultad sino por dureza: las cuestas se vuelven cada vez más incómodas y empinadas. Además, a pesar de no ser un día demasiado caluroso ya llevábamos un rato caminando, por lo que estábamos sudando. A eso había que sumarle el calzado de la madre de Edu (foto de abajo a la derecha), con lo que os podéis imaginar que el ritmo se ralentizó mucho.

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Alicante 15A pesar de todo no dejamos de subir. Quizá es un consejo que podemos dar a la gente que no hace habitualmente senderismo: no se trata de llegar a un sitio obligados, sino de llegar por gusto. En este caso nos apetecía subir y no teníamos ninguna prisa, por lo que hacer una parada cada dos minutos o ir muy despacito no era un problema. Estábamos en un pequeño oasis de paz y tranquilidad, a solo unos metros de las típicas playas abarrotadas, y por tanto había que disfrutar del momento. Ya habría tiempo para descansar otros días…

¿Qué os parecen las vistas? Cuanto más arriba se sube del Peñón de Ifach más bonita es la panorámica que se puede contemplar. En un día como este, sin apenas nubes, nuestras retinas estaban recibiendo unos colores azulados propios de una postal. Quizá a estas alturas algunos miembros del grupo ya estaban muy cansados, pero seguro que les estaba mereciendo la pena.

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Alicante 19El final de la parte fácil de la subida al Peñón de Ifach viene dada por un túnel bastante escarpado. Aunque después de él no se puede avanzar si no se va bien equipado merece la pena agarrarse a las cuerdas de los laterales, hacer un esfuerzo y subir, pues pocas veces podemos atravesar a pie el interior de una montaña.

Alicante 20Al salir del túnel nos topamos con la típica serie de carteles que no deja lugar a dudas. “camino muy peligroso”, “senda muy peligrosa”, “no continuar sin el calzado adecuado o con niños”… Hay ocasiones en que las advertencias son más bien simbólicas y no hay peligro real, pero en este caso podemos confirmar que hay que andar con mucho cuidado. A partir de este cartel el paseo se convierte en un recorrido de montaña, en el que el trazado es muy irregular, hay que salvar desniveles agarrados a cuerdas y la caída por los barrancos puede ser realmente dramática.

Alicante 21La verdad es que intentamos continuar, pero tras unos pocos metros comprobamos que no había nada que hacer. Sin botas y palo de andar allí no se podía continuar -o al menos no se podía sin una mínima seguridad-, así que decidimos darnos la vuelta. Ya no era sólo cuestión de ir sin ropa adecuada, también había que tener en cuenta que en el grupo hay gente que no se lleva bien con las alturas y por tanto no tenía ningún sentido pasar un mal rato. De todos modos no había problema alguno, abajo esperaba una playa magnífica y unos buenos helados.

Eso sí, que conste que esto no es un “adiós”, sino un “hasta luego”. El Peñón de Ifach queda en la lista de sitios pendientes, y por tanto algún día volveremos bien equipados con la intención de subir hasta la cima y gritar bien alto que a nosotros no se nos resiste nada de lo que nos propongamos.

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