Costa Daurada y Terres de l’Ebre ’13 – Capítulo III: Cultura, deporte y gastronomía: Costa Daurada vía TBM (día 3)

Para cerrar el Travel Bloggers Meeting, la organización del evento ponía a disposición de todos los asistentes la posibilidad de disfrutar de un día de experiencias culturales y gastronómicas casi a medida. Y es que se habían creado 8 rutas (4 por Costa Daurada y 4 por Terres de l’Ebre) llenas de posibilidades, en las que se demostraba que esta zona del sur de Cataluña es mucho más que sol y playa: talleres de bonsai, baños entre atunes, rutas de senderismo, clases de jota, cata de vinagres, paintball… ¡De todo!

Nosotros elegimos la ruta número 8, denominada “Arte, músculo y punteria”. En ella estaba previsto hacer una visita al Centro Gaudí de Reus, actividades náuticas (catamarán y paddle surf), comer un restaurante frente al mar y un curso de iniciación al golf. ¿A que tenía buena pinta? Pues curiosamente fue la ruta que menos demanda tuvo, ya que solo nos apuntamos cuatro personas: Roser (www.sempreviaggiando.com), Verónica (www.viajandopor.com) y nosotros dos. Una pena, ya que nos hubiera gustado coincidir con más gente, pero también tenía su lado positivo, pues todo estaba hecho a medida de nuestros gustos. 🙂

No queremos empezar sin antes dar las gracias a Frank Bueno, del Patronat de Turisme de la Diputació de Tarragona – Costa Daurada, que nos acompañó durante todo el día. No solo era todo un profesional, sino además simpatiquísimo y con mucha paciencia (llegó a estar con seis cámaras colgadas del cuello a la vez). ¡Un placer!

La primera parada del día fue, como ya hemos dicho, en Reus. Allí teníamos previsto visitar el Gaudí Centre, un vanguardista museo imprescindible para conocer la obra de Antoni Gaudí: objetos que pertenecieron en vida al arquitecto, maquetas que se pueden (y deben) tocar, salas con efectos especiales… Una joyita.

A nosotros nos encantó, puesto que nunca habíamos profundizado demasiado en la obra de Gaudí y es un genio de esos a los que gusta descubrir. Además, habla por sí solo el hecho de que también sorprendiese a Roser y Verónica. Ellas, al vivir en Cataluña, tienen a Gaudí hasta en la sopa, pero aun así salieron encantadas. Resumiendo: que es un sitio que merece la pena.

Siguiendo las tendencias museológicas modernas, la pieza original no es lo más importante en el Gaudí Centre. Aquí el protagonista es el discurso, el hilo conductor que permite trascender más allá de un objeto o un mapa. Puede parecer una descripción demasiado pomposa, pero es justo lo que hay. Por ejemplo, abajo se ve una reconstrucción del obrador de Gaudí. Aunque fue destruido durante los bombardeos de la Guerra Civil, se conservaban fotografías que han permitido recrearlo. Quizá no sea el original, pero permite comprender las mil maravillas el carácter descuidado, casi ascético, del arquitecto en sus últimos años de vida.

Una de las cosas que más nos gustaron del Gaudí Centre fue subir a su azotea. Allí actualmente está el Gaudir Restaurant, uno de los establecimientos más glamourosos de la ciudad. Eso sí, merece la pena subir aunque no vayáis a comer/cenar en él, ya que desde arriba hay una panorámica muy bonita de la Plaza Mercadal (Plaza del Ayuntamiento) y sus alrededores.

Para poner el punto y final a la visita, nos invitaron a un vermut y un pequeño aperitivo. Hay que decir que nosotros nunca habíamos probado esta bebida, pero decidimos hacerlo ya que tiene una gran tradición en la ciudad. El vermut de Reus tiene fama internacional, por lo que hubiera sido un pecado no darle una oportunidad.

Tras visitar el Centre Gaudí, hicimos un paseo express por Reus. Sinceramente, esperábamos muy poquito de la ciudad: lo poco que sabíamos de ella nos llevaba a pensar que era el típico municipio industrial de escaso interés. ¡¡Qué error!! Reus es una localidad preciosa, con uno de los patrimonios modernistas más importantes de toda Cataluña. Definitivamente, había sido un acierto escoger esta ruta.

Para visitar Reus, lo mejor es seguir su ruta del modernismo: se trata de un itinerario que recorre su casco histórico y pasa por casi 30 edificios de este estilo arquitectónico. Hay obras de grandes arquitectos como Lluís Domènech, Joan Rubió o Pere Caselles, por lo que la calidad está asegurada. No pudimos hacer el recorrido completo, pero lo poco que vimos nos dejó encantados. ¡A Reus hay que volver!

Tras Reus, el resto del día lo íbamos a pasar muy cerquita del mar. Eso si, de camino a la playa hicimos una breve parada en medio de ninguna parte. ¿El motivo? Que en una rotonda habían conservado una caseta de piedra seca, famosas por servir para que los ganaderos catalanes se refugiasen por las noches, cuando llevaban a sus animales de un sitio a otro. La principal particularidad de este tipo de construcciones es que no utilizan cemento ni nada que se le parezca, simplemente son piedras encajadas al milímetro.

La siguiente parada la realizamos en el camping Els Prats Village, en Montroig – Miami Platja, que desde ese momento se ha convertido en un lugar al que queremos ir este verano. A nosotros nos encanta ir de camping, es una forma de viajar distinta, en comunión con la naturaleza y con muchas cosas que no te puede dar un hotel. Hay quien piensa que camping es sinónimo de turismo low cost, pero no es así. De hecho, Els Prats Village es un establecimiento de alta gama: piscina, médico, escuela náutica, bolera, pistas deportivas… Y encima en primera línea de playa.

Hicimos un recorrido por sus instalaciones, y la verdad es que quedamos encantados. Nos recordó a campings que hasta ahora nos han parecido los mejores, como el Gran Camping Zarautz en País Vasco o el Camping Aritzaleku en Navarra. ¡Nosotros tenemos que ir a este sitio!

Uno de los lugares más destacados del camping es el Windcat Center, una escuela de vela anexa en la que se pueden desarrollar todo tipo de actividades: windsurf, paddle surf, catamarán, kayak, BTT… Vamos, que en este camping es imposible aburrirse. Este era uno de los motivos que nos habían llevado hasta allí, ya que durante un buen rato podríamos darnos un chapuzón y practicar algunas de estas actividades.

Eso sí, antes de contaros nuestra experiencia como deportistas náuticos de élite, queremos enseñaros la playaza en la que está el camping. ¿Qué os parece? Normalmente la gente habla de las playas del sur de España, pero a nosotros siempre nos han parecido una pasada las que están en la cornisa cantábrica y en Cataluña.

Pues nada… ¡Al agua patos! Hay que decir que alguno tuvo más de un problema para ponerse el neopreno, pero al final conseguimos prepararnos para hacer un poco de deporte en el agua. Teníamos poquito tiempo, así que decidimos dividirlo en dos partes: la primera mitad, para navegar en catamarán; la segunda, para hacer un bautizo express de paddle surf.

Lo del catamarán no tuvo demasiada complicación, ya que teníamos a dos monitores excepcionales. Roser y Verónica fueron en una embarcación y nosotros en otra, lo cual nos permitió indicaciones más personalizadas y la posibilidad de gobernar nosotros mismos a los catamaranes. Parece fácil, pero hay que estar atentos a mil cosas: que si coge ese cabo, que si atentos a ese trocito de lana, que no vayas contra el viento… Aun así, fue una experiencia más que recomendable, y que no nos parece nada cara, pues un curso de dos días con instructor sale por unos 160€ para dos personas.

Aunque el catamarán había sido muy fácil, nos apetecía complicarnos la vida un poco, así que lo siguiente fue hacer un poco de paddle surf. Básicamente consiste en subirse de pie en una tabla de surf y moverse utilizando un remo. Parece sencillo, pero es muy difícil conseguir estabilidad y moverse con soltura.

Mientras que Verónica, Roser y Edu no parábamos de caernos, Eri demostró que se ha equivocado de profesión y que tenía que haber sido paddlesurfera. Desde el primer momento consiguió ponerse de pie, hasta el punto de que el monitor la enseñó algunos truquillos para girar más rápido o hacer maniobras que para los otros tres nos resultaba imposible. Esta actividad tampoco es nada cara: una hora sin monitor sale por 17€, o un bautizo de dos horas con monitor por 51€.

La verdad es que nos hubiéramos tirado todo el día en remojo, pero aún teníamos otras cosas que hacer. Lo siguiente era comer, pues después de toda la mañana por ahí ya nos rugían un poco las tripas. Para ello fuimos al Restaurante Calma Lounge, en plena playa de Miami Platja. Imaginad un chiringuito, pero en el que la caspa se cambia por sofisticación y los platos grasientos por comida de calidad. Un sitio en el que merece la pena comer.

Al privilegiado entorno en el que estamos se le unía un tiempo de escándalo, pues aunque las previsiones eran de lo más agoreras al final había salido el sol. Eso nos permitió disfrutar del Calma Lounge como tiene que ser: mirando al mar, con la brisa marina, con la temperatura suficiente para estar en manga corta…

¿Y qué podemos decir de la comida? Pues que todo estaba riquísimo. Desde el tataki de atún hasta platos más convencionales para un restaurante de playa (como unos calamares a la romana), nos pusimos hasta arriba. Incluso rematamos con un riquísimo helado artesano, lo cual se agradeció porque pegaba un poco de calor. Pinchad en las imágenes para verlas aumentadas, porque los platos tienen una pinta estupenda.

  

Para terminar con esa deliciosa comida, nos hicimos una foto en compañía del dueño del restaurante y de los responsables de turismo (tanto de Costa Daurada como de Montroig – Miami Platja). Nos encanta inmortalizar momentos tan chulos como este, siempre sonreiremos al recordar lo bien que lo pasamos ese día.

La última actividad del día estaba alejada del mar, pero también nos interesaba mucho. En La Figuerola Resort Pitch & Putt íbamos a hacer un bautismo de golf, en un campo espectacular que está entre las montañas. El conjunto tiene también campo de golf, cafetería, tienda y más cosas, por lo que puede ser ideal para pasar un fin de semana dándole a este deporte.

Aunque el golf parece fácil, nada más lejos de la realidad. Pese a que el dueño de La Figuerola Resort nos dio una auténtica masterclass, teníamos que estar pendientes de tantas cosas que los primeros tiros fueron para olvidar: pies en paralelo, rodillas flexionadas, movimiento de hombros…

Lo bueno de La Figuerola Resort Pitch & Putt es que es perfecto para gente que, como nosotros, no tiene ni idea de golf. Usar el campo de prácticas y un putting green con varios hoyos es gratis, y únicamente se paga por alquilar los palos (2€), el carro (2€) y por cada cesta con bolas (1€). Más barato imposible. Además, tiene un campo de  Pitch & Putt (la distancia máxima es inferior a 120 metros) que también es de lo más asequible.

La experiencia fue inolvidable. Aunque al principio la sensación de ridículo flotaba en el ambiente (nadie era capaz de hacer un disparo decente), poco a poco fueron saliendo buenos tiros. La sensación de darle bien a la pelota (haciendo el swing correctamente, golpeando a la bola en su sitio y viendo como se levanta) es fantástica. Nos encantó este bautizo de golf, nos parece una experiencia fantástica para novatos en este deporte o para gente que quiere perfeccionar su técnica.

 

Fue el broche de oro perfecto para un día inolvidable. Desde Gaudí hasta el Golf, pasando por los deportes náuticos, por la comida y, por supuesto, por la compañía: todo había salido a pedir de boca. Estábamos todos cansadísimos después de todo el Travel Bloggers Meeting, pero las sonrisas de oreja a oreja hablaban por sí solas.

Aunque algunos bloggers todavía hicieron actividades el lunes, la mayor parte nos tuvimos que ir el domingo por la tarde, tras las actividades. En nuestro caso, nos esperaban más de cinco horas hasta Alcobendas, con un gran cansancio y con lluvia. Sin embargo, había sido un fin de semana espectacular y el esfuerzo merecía la pena. ¡Ah! Una frikeza que nunca os hemos enseñado: en la AP2 (la carretera por la que volvimos) está el Arco del Meridiano de Greenwich, una especie de monumento del meridiano cero. Que muchas veces se ven cosas en la carretera y no se habla de ellas.

Como conclusión final, solo podemos decir que el Travel Bloggers Meeting es una experiencia que todo blogger de viajes debería vivir al menos una vez en la vida. A nosotros nos ha quedado un recuerdo imborrable, lleno de experiencias fascinantes y de gente con la que esperamos seguir en contacto toda la vida. ¡Nos vemos en el TBM del próximo año!

Capítulo II – Costa Daurada y Terres de l’Ebre ’13

14 pensamientos en “Costa Daurada y Terres de l’Ebre ’13 – Capítulo III: Cultura, deporte y gastronomía: Costa Daurada vía TBM (día 3)

  1. Pingback: Costa Daurada y Terres de l’Ebre ’13 – Capítulo II: El día grande del #TBMCatSur (día 2) | www.eduyeriviajes.com

  2. Qué rabia me da no haber podido asistir al TBM. No hago más que leer experiencias de los que estuvisteis y se me ponen los dientes largos!!! Pues vuestra ruta estuvo muy bien, no entiendo que tuviera tan poco éxito de participación.
    Saludos

    • A nosotros también nos sorprendió que tuviese tan poquita gente apuntada: una visita a Reus, deportes náuticos, golf, comida en la playa… No sé, tenía buena pinta. Encima luego se superaron las expectativas, así que no podemos estar más contentos 🙂

      A ver si hay suerte y te vemos en el próximo TBM! ^^

  3. Había tantas rutas chulas, que yo creo que la gente al final se decantó por las primeras y no vio las últimas…. xD

    De toda vuestra ruta lo que más me hubiera gustado es el golf, que tiene buena pinta ese campo jeje

    Me alegra que os gustara la primera experiencia y a ver si llegan muchas más y podemos coincidir en las siguientes 🙂

    Saludotes!!!

    • Suena un poco antisocial, pero el hecho de ser poquitos también fue positivo, ya que era más fácil organizarlo todo y (quitando los transportes) el 99% del tiempo estuvimos haciendo cosas.

      No sabemos cuando será, pero este encuentro hay que repetirlo! 🙂

  4. ¿Así que hay filón con Eri y paddle surf? jejeje Que gracia me ha hecho.
    Por cierto si os lee Babyboom se os cae el pelo… Con la paliza que estuvo dando todo el finde con que Reus era una maravilla… y va a resultar que es verdad.
    Bueno chicos, espero volver a veros antes que en el próximo TBM.
    Un saludo 😉

    • La culpa es de Adela por haber insistido poco jajaja Pero claro, daba a elegir entre modernismo y fútbol: ¡no vendió bien su producto! 😛

      Lo mismo decimos: un besote muy gordo y a ver si nos vemos pronto ^^

    • Hola Bea! Desde luego la ruta 7 tenía una pinta genial, ese baño con delfines tuvo que ser inolvidable 🙂 De todos modos, las ocho opciones eran muy interesantes, seguro que nadie ha vuelto a casa con malas sensaciones. Un besazo! 🙂

  5. Y el próximo viaje es a….. Reus. 🙂 En serio, me encanta esta visión de romper con los prejuicios y visitar justamente aquellos destinos donde más supuestas razones hay para no visitarlos. No tenéis agujetas después de tantas actividades?!

    • Jajaja los primeros días tuvimos un poco de agujetas, sobretodo por el golf. Es lo que tiene ser tan torpes 😛 Y sí, te recomendamos ir a Reus, es una ciudad increíble ^^

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