Cómo organizar un presupuesto de viaje

Cuando la madre de Edu habla de los viajes que hacemos se refiere a nosotros como “dos hormiguitas”. Con esto quiere decir, a su manera, que pese a tenerlo todo para no viajar (estudiantes, trabajo basura y encima hipotecados a 45 años) no renunciamos a nuestra pasión. Para esto seguimos una receta doble: todo lo que podemos ahorrar va destinado a viajar y cuando salimos de aventura llevamos un presupuesto ajustado al máximo. Sobre este segundo aspecto se centra este artículo en el que os enseñaremos cómo organizar el presupuesto de un viaje para gastar lo menos posible y disfrutar al máximo.

El punto de partida a la hora de elaborar un presupuesto puede ser en dos direcciones. Por un lado, se puede empezar a organizar en base al dinero que se tiene. Por ejemplo: hemos ahorrado 400€ y vamos a ver a dónde podemos llegar con eso. Por otro lado, está la fórmula de buscar el destino y organizarlo todo con un tope presupuestario. Esto sería: tenemos un puente libre y queremos ir a Londres, pero no gastar más de 400€. Ambas formas son válidas, aunque nosotros solemos ir por una fórmula mixta: tenemos destinos a los que queremos ir y sabemos cuanto nos podemos gastar. Hay sitios que se descartan automáticamente porque los vuelos son carísimos o porque el país tiene unos precios prohibitivos y así, poco a poco, se llega a un primer momento en el que tenemos claro a dónde y por cuánto.

Dinero
Leis, la moneda de Rumanía

A partir de ahí comienza toda la planificación, que debe ser muy estricta. En realidad, en general se suelen saber la mayoría de los gastos de un viaje antes de ir al sitio ya que suelen corresponder a los vuelos y al alojamiento. A partir de ahí habría que destinar partidas presupuestarias a entradas a museos y monumentos (algo que también se puede estimar sacando información de webs como la nuestra), transporte, comidas y gastos varios como souvenirs. Este último apartado es el más peligroso y en el que más se puede recortar.

Por ejemplo, supongamos que queremos gastar como tope 400€ y ya nos hemos comido la mitad entre vuelos y alojamiento. Antes de empezar a sufrir, habría que ponerse a buscar descuentos, que en casi cualquier sitio hay: por ser estudiante, por ser mayor, por ser ciudadano de la UE si se está en Europa… Las posibilidades están ahí, pero muchas veces son poco publicitadas y eso hace que paguemos de más.

En cuanto a vuelos no hay mucho que decir: se pilla una buena oferta o no se pilla. Lo que si se puede es ahorrar en alojamientos. El hotel tiene que estar adaptado al tipo de viaje: por ejemplo, si nuestra idea es tostarnos diez días en la playa quizá merezca la pena gastarse más dinero en comodidades. Pero para las típicas escapadas de fin de semana a capitales europeas el hotel no es más que el sitio en el que se va a dormir. ¿Qué más da que la habitación tengo 200 metros cuadrados si sólo vas allí a dejar la maleta, a ducharte y a dormir? Con que esté limpio y bien ubicado debería bastar, y por tanto al alojarnos en un sitio con menos pretensiones nuestro presupuesto se verá tremendamente aliviado.

Belgica 164 Londres 08
Youth Hostel Van Gogh (Bruselas) y clink78 (Londres)

En cualquier caso, como en tantos otros aspectos de la vida, la clave está en saber buscar. Obtener un buen alquiler de vacaciones no solo significa hospedarse en un sitio cómodo y a buen precio, va mucho más allá. Cuando uno está contento con su alojamiento, también está de mejor humor. Por eso, conoce la ciudad de manera distinta y quizá cambie totalmente el panorama de un viaje.

Las comidas también se llevan mucho dinero. Cuando empezábamos a viajar juntos fuimos a París y todo el mundo nos decía que comer allí era carísmo. Y si, lo es si quieres cenar en el restaurante de la Torre Eiffel a la luz de las velas. Por el contrario, nos topamos con infinidad de posibilidades en las que comer a buen precio. En general hay que tratar alejarse un poco de lo más turístico y empezarán a aflorar establecimientos más económicos. Nosotros pensamos una cosa: los estudiantes no tienen dinero, y en todos los sitios hay estudiantes. Por tanto, si vas a un lugar X allí tiene que haber un sitio en el que el presupuesto de un estudiante permita comer… ¡Sólo hay que encontrarlo! Además, siempre nos quedará la comida rápida como alternativa barata para llenar el estómago: hamburgueserías, pizzerías, kebabs…

Rusia 315 Casablanca y Rabat 107
Kentucky Fried Chicken (San Petersburgo) y shawarma (Rabat)

Sin embargo, en todo presupuesto que se precie debe haber una norma básica: disfrutar. Lo que se gasta con gusto escuece menos. Quizá si tenemos que comer en un McDonalds por 7€ porque no vemos otra cosa nos parezca una puñalada. En cambio si entramos en otro sitio que nos gusta y nos cuesta 8€ se nos quede la sensación de haber disfrutado a buen precio. Esto es fundamental: sarna con gusto no pica. Y no es una cosa ceñida únicamente a la comida, sino que es aplicable a todos los ámbitos de un presupuesto de viaje.

Por tanto, en conclusión, aunque debe haber una planificación exhaustiva y tenemos que tratar de ahorrar en cada gasto que hagamos es posible hacer viajes baratos si le echamos tiempo y ganas.

4 pensamientos en “Cómo organizar un presupuesto de viaje

  1. Me encanta vuestro blog, y los consejos que dais respecto a todo. Voy a seguir leyendoos para aprender un poco más! que mañana mi chico y yo nos vamos a Granada! Un buen trabajo!!

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