Candelario: la gran sorpresa de Salamanca

Después de haber ido a Candelario, en la Sierra de Béjar, solo hay dos reacciones posibles: “¡Qué preciosidad!” o “Cande… ¿Qué?”. Todo el que ha ido a este pequeño pueblo del sur de Salmanca queda enamorado para siempre y recomienda su visita a todo el mundo. Sin embargo, la realidad es que es un auténtico desconocido, o al menos entre nuestros amigos no era especialmente conocido.

No hay placer mayor para alguien que tiene un blog de viajes que escribir sobre un sitio precioso y que encima es relativamente poco conocido. Por eso, hoy nos damos un pequeño homenaje y os contamos cómo fue nuestra visita a Candelario, un pueblo que realmente merece la pena descubrir.

candelario-01OFICINA DE TURISMO, EL PUNTO DE PARTIDA

Siempre insistimos en lo importante de pasar por la Oficina de Turismo del destino que se va a visitar. En ocasiones te encuentras con gente con pocas ganas de trabajar, pero son las menos: en general es el punto de partida perfecto para conocer un lugar, ya que te dan información de primera mano, mapas que es difícil conseguir por internet y responden sobre la marcha a todas tus dudas.

En este caso, en la Oficina de Turismo de Candelario nos trataron de maravilla (y eso que llegamos a punto de cerrar). Nos dieron un plano, nos recomendaron excursiones y también sitios en los que comer. Por cierto, es el lugar perfecto para aparcar e iniciar la visita, ya que en los alrededores hay mucho sitio.

candelario-02EL PUEBLO MÁS BONITO DE LA SIERRA DE BÉJAR

Candelario es uno de esos sitios en los que la primera impresión te deja sin palabras: la montaña nevada al fondo, casitas blancas bien conservadas, olor a chimenea… Nos habían hablado muy bien, pero no esperábamos que fuera a sorprendernos tanto. Y es que la plaza en la que está la Ermita del Santísimo Cristo (del siglo XVI) es la mejor toma de contacto que se puede tener con el pueblo.

candelario-03El recorrido es bastante sencillo, ya que básicamente se empieza en la parte baja del pueblo, se sube por una calle y se baja por la otra. Lo que destaca de Candelario no es un edificio concreto, sino lo bien que se ha conservado el conjunto.

En ningún otro lugar de Salamanca se puede contemplar arquitectura típica de serranía en semejante estado. Casas de piedra, con pintura blanca y rematadas con balcones de forja: eso es lo que encontraréis paseando por sus calles. No hace falta más.

candelario-04En aproximadamente un par de horas se puede ver el pueblo de arriba a abajo, incluso menos si vais con algo de prisa… aunque este no es uno de esos lugares que se puedan visitar mirando el reloj. Aquí el tiempo se detuvo hace mucho tiempo, y el viajero lo que tiene que hacer es imbuirse de esa tranquilidad y disfrutar de la calma que solo se puede encontrar en un lugar como este.

candelario-05BATIPUERTAS Y REGADERAS

No se puede ir a Candelario y no prestar atención a sus dos elementos más característicos. El primero de ellos es la batipuerta, una singular manera de revestir el acceso a las casas. Se trata de una especie de puerta secundaria, que tenía por finalidad que la puerta principal quedase abierta. De esta manera, los artesanos podían trabajar y vender aprovechando la claridad del día.

¿Artesanos? Si, no lo hemos dicho hasta ahora, pero Candelario básicamente vivía de la industria chacinera (elaboración de embutidos). Sus casas tenían tres plantas: en la de abajo producían las chinas, en la del medio vivían y en la de arriba estaba la zona de secado.

Por eso, las batipuertas tenían mucho sentido. Tener la puerta de casa abierta hace que entre claridad y que se aireen las estancias, pero también puede hacer que pase un perro y se coma un jamón. Por eso estas puertas secundarias se popularizaron en Candelario, llegando hasta nuestros días como una de sus señas de identidad.

candelario-06El otro elemento representativo son las regaderas: pequeños canales de agua presentes en el lado derecho (según se sube) de las calles principales de Candelario. A parte del típico uso que cabría esperar (distribuir el agua entre vecinos, sus casas y sus huertas), las regaderas tienen otra función.

¿Recordáis lo que hablábamos de la chacinería y su impacto en la vida del pueblo? Pues bien, eso explica la presencia de estos canales, ya que en época de matanza era necesario un sistema que permitiese mantener unas condiciones de higiene mínimas en el pueblo.

Esa necesidad de agua se traduce también en un montón de fuentes: la de la Carretera, la Romana, la Hormiga… ¡Y así hasta 15!

candelario-07EDIFICIOS SINGULARES DE CANDELARIO

En la parte alta hay un par de edificios destacados que merece la pena mencionar. El primero es el Ayuntamiento, un gran ejemplo de arquitectura civil decimonónica. Tiene una bonita fachada y hoy en día sigue siendo utilizado como casa consistorial.

candelario-08El otro es la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un templo construido entre los siglos XV y XVI. Tiene elementos de estilos arquitectónicos muy variados, como mudéjar, barroco o churrigueresco.

candelario-09En cualquier caso, no hace falta buscar esos edificios: aparecen solos. Simplemente con subir arriba por una calle hasta que “se acabe el pueblo” y bajar por la otra se verá todo. Da gusto cuando los pueblos son tan fáciles de ver.

candelario-10SENDERISMO POR LA SIERRA DE BÉJAR

Por cierto, en la Oficina de Turismo nos recomendaron combinar el paseo por el casco histórico de Candelario con un pequeño desvío por el campo. Por la zona hay decenas de rutas de senderismo, pero hicimos la visita un domingo por la tarde y el lunes tocaba trabajar, por lo que no podíamos estar allí hasta muy tarde. Sin embargo, con media horita es suficiente para meterse en el bosque, ver el pequeño río Barquillo y conocer la cara verde de Candelario.

candelario-11El paseo no tiene pérdida: hay que subir hasta el Parking El Chorrillo, girar a mano izquierda por la carretera y girar por el primer sendero que se vea. Es un pequeño recorrido circular que deja de vuelta en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

candelario-12Nos encantó meternos por esta parte de Candelario, ya que nos gusta mucho ir a hacer senderismo pero por culpa del dichoso trabajo no lo hacemos tanto como nos gustaría. Y es que costumbres como esta nunca hay que perderlas, aunque sea en senderos exprés como este.

candelario-13Fue el final perfecto, no solo para la visita a Candelario sino para el finde en Salamanca. Nos da vergüenza reconocer que hasta los 27 años no hayamos ido a esa preciosa provincia, pero nos han quedado tantas cosas por ver que sabemos que volveremos más pronto que tarde. Mientras tanto, solo nos queda recomendaros visitar Candelario, un pueblo que seguro que os gusta tanto como a nosotros.

candelario-14Volver a Salamanca ’15

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