Barcelona ’13 – Capítulo IV: Montjuïc y vuelta a casa

El último día de este finde en Barcelona arrancó igual de lluvioso que los dos días anteriores, pero nada ni nadie podía frenarnos. Por delante teníamos nuestras últimas horas en la ciudad, explorando Montjuic a fondo: el anillo olímpico, sus museos, el Pueblo Español y mucho más. Si sobraba tiempo, a última hora queríamos ir al Barrio Gótico para terminar de explorarlo, pues aún nos quedaban dos o tres cositas en el tintero. Eso sí, no podíamos estar hasta muy tarde, pues todavía nos quedaban seis horitas en coche de regreso a Madrid. Pero no hablemos todavía de la vuelta a casa, sino de lo mucho que tiene que ofrecer la Montaña Mágica. 🙂

barcelona

Vayamos por el principio. Montjuic es muy grande y dependiendo de lo que se vaya a ver conviene un medio de transporte u otro, pero para una visita general lo más recomendable es tomar el Metro hasta Plaza de España. Desde ahí se puede organizar una ruta por la flor y nata de Montjuic. Además, dicho sea de paso, la propia plaza es muy bonita. Fue construida para la Expo de 1929, pero desde entonces es uno de los grandes cruces de caminos de la ciudad. Lo de grande es literal, pues su 34000 metros cuadrados hacen que sea la segunda plaza más grande de toda España.

barcelona

En Plaza de España se cruzan la Gran Vía de las Cortes Catalanas (Gran Via de les Corts Catalanes), la Avenida del Paralelo (Avinguda del Paral·lel) y otras muchas calles, por lo que que conviene ir a primera hora para no sufrir un tráfico atronador que impida disfrutar del lugar. Hay bastantes edificios chulos alrededor de la plaza: las Torres Venecianas, la plaza de toros de Las Arenas (hoy en día centro comercial), la enorme fuente del centro de la rotonda…

barcelona

Montjuic es, junto al Tibidabo, la principal elevación de Barcelona. Eso ha hecho que desde tiempos inmemoriales haya sido un lugar de interés, especialmente por su ubicación para controlar el terreno y defender la ciudad. Su aspecto actual se debe, sin embargo, a la remodelación que sufrió para la Expo de 1929 y a los profundos cambios para los Juegos Olímpicos de 1992.

Hay, gracias a esos dos hitos, muchas cosas para ver y hacer. Conviene ir armados con un buen plano en detalle de la zona, pues si no se plantea previamente un recorrido lógico no dará tiempo a ir a la mitad de las cosas. Aun así, sobre el terreno hay muchas indicaciones, por lo que es imposible perderse.

barcelona

Lo primero que se suele ver (o lo último, depende de donde se venga) es la Fuente Mágica (Font Màgica de Montjuïc). También fue instalada con motivo de la expo de 1929 y, pese a sus casi cien años de antigüedad, sigue presentando uno de los espectáculos de luz y agua más impresionantes del país.

Conviene comprobar los horarios de funcionamiento, ya que van cambiando durante todo el año. En general suele ser justo después de hacerse de noche, durante un par de horas (de 19 a 21 en invierno o de 21 a 23 en verano, por ejemplo). Lo dicho: miradlo antes de ir, porque es un espectáculo que merece la pena.

barcelona

PALACIO NACIONAL – MNAC

La fuente está a los pies de una impresionante escalinata que conduce al Palacio Nacional (Palau Nacional), que, como no podía ser de otro modo, también surgió con motivo de la Expo del 29. Aparte de ser gigantesco, es uno de los edificios más bonitos de la ciudad. Su arquitectura neorenacentista recuerda a los grandes palacios de Italia. Es otro de los grandes iconos de Cataluña.

barcelona

El Palacio Nacional está en lo alto de Montjuic, aunque en el tramo más cercano a la ciudad. Eso hace que las vistas desde las escaleras o desde la propia entrada al palacio sean espectaculares. El día no estaba muy allá y, entre las nubes y el agua, no pudimos disfrutar como es debido de su impresionante panorámica. Sin embargo, tres años antes tuvimos la suerte de ver atardecer desde aquí, así que el recuerdo sigue siendo bueno.

barcelona

Subimos hasta allí no solo por las vistas, sino porque el palacio es, además, la sede del Museo Nacional de Arte de Cataluña (Museu Nacional d’Art de Catalunya). Se le suele conocer por sus siglas, MNAC, y en él se hace un repaso a los diferentes periodos artísticos del arte catalán: desde el románico hasta las vanguardias del siglo XX, incluyendo también amplísimas colecciones de dibujos, monedas o grabados.

El museo abre de 10 a 19 de martes a sábado, y los domingos de 10 a 14:30. La entrada cuesta 10€, aunque hay descuentos para estudiantes. Otro de esos sitios en los que conviene madrugar, pues en las horas centrales del día hay muchos grupos organizados.

barcelona

No vamos a hablar todo lo que deberíamos de este museo, no por falta de espacio sino porque nos gustó tanto que queremos dedicarle un post aparte. Solo podemos decir que es una visita imprescindible, un museo perfecto en todos los sentidos y con una colección de lo más completa.

Mención aparte merecen los fondos de arte románico. Sus pinturas murales de entre los siglos XI y XIII, además de infinitos ejemplos de tallas en madera o piezas de orfebrería, hacen que se pueda decir sin dudar que esta es una de las mejores colecciones del mundo.

barcelona

Lo dicho, ya os enseñaremos a fondo del MNAC porque superó todas las expectativas. De lo que si vamos a hablar largo y tendido es del Pueblo Español (Poble Espanyol). ¿Adivináis? ¡Si, construido para la Exposición Internacional de 1929! Se trata de un greatest hits de la arquitectura popular española, pues a lo largo de casi 50.000 metros cuadrados se han reproducido 117 edificios, calles y plazas de toda la geografía española (a escala). Es uno de esos lugares de interés que, pese a haber nacido para morir (en principio se iba a desmontar tras la Expo), sobrevivió a causa de su increíble éxito.

Abre todos los días en un horario amplísimo, desde las 9 de la mañana hasta las 20:00 (lunes), las 00:00 (martes, miércoles, jueves y domingo), las 3:00 (viernes) y las 4:00 (sábado). Cuesta 11€ por persona, aunque hay una entrada nocturna que sale por 6.5€.

PUEBLO ESPAÑOL

barcelona

Que conste que no todo fue bonito en lo referente al Pueblo Español. El mejor ejemplo es el nombre, pues en origen se iba a denominar Iberona. Sin embargo, el dictador Primo de Rivera obligó a darle el nombre actual. Pese a todo, nada impide que cada año reciba más de un millón de visitantes.

barcelona

El principal espacio del Pueblo Español es la Plaza Mayor, aunque nosotros no la vimos en todo su esplendor, pues estaban montando un enorme escenario. Aun así, es muy significativo de lo que realmente es este lugar: más allá de un museo al aire libre o de un montón de réplicas de edificios, se trata de un pueblo con vida propia. Hay tiendas de artesanía, restaurantes, museos (incluyendo cuadros de Miró, Dalí o Picasso), teatros y discotecas. Además, con relativa frecuencia se celebran eventos culturales como conciertos u obras de teatro.

barcelona

Algunas calles son temáticas, en función de la procedencia de los edificios: la calle Mercaders está dedicada a construcciones de Cataluña, la calle Príncipe de Viana a edificios de Navarra, la Plaza de la Hermandad y sus alrededores son típicamente andaluces…  Al final hay edificios de 15 comunidades autónomas, algunos claramente reconocibles y otros simples casas blasonadas. Hay que reconocer el trabajo de sus creadores, pues recorrieron más de 1600 pueblos durante el proceso de construcción.

barcelona

El problema que le vemos es que, al haberse convertido en una especie de ciudad enfocada al turismo, todo lo que veáis dentro del Pueblo Español tiene un precio prohibitivo. Los restaurantes son carísimos, las tiendas (artesanales, eso si) rozan la estafa y todo parece pensado para sacarle la pasta al guiri. Es una pena, pero es la sensación que nos llevamos después de que nos intentasen vender tabletas de chocolate por 5€ o pulseras por 10€. ¿Lo bueno se paga? De acuerdo, pero a un precio razonable. Y aquí no había nada con una buena relación calidad/precio.

barcelona

Por suerte, mirar es gratis. Entre otras cosas, entramos al famoso taller de vidrio Sanjuán, en la Plaza de la Hermandad. Su horno, además de tener una temperatura que oscila entre los 1200 y 1500 grados centígrados, no se apaga nunca. Es uno de los poquitos hornos artesanales que quedan en España, pues la mayoría han sucumbido ante la producción industrial.

barcelona

En definitiva, el Pueblo Español está muy bien para pasear y curiosear, pero deberían ajustar sus tarifas al mundo real.

ANILLO OLÍMPICO

Después de ver el Pueblo Español, fuimos a una de las zonas más representativas de Montjuic: el Anillo Olímpico. Fruto directo de los Juegos Olímpicos de Barcelona ’92, para llegar hasta aquí hay un buen paseo, aunque también se puede coger la línea roja del Barcelona Bus Turístic.

barcelona

Aquí están algunos de los espacios deportivos y para eventos más importantes de la ciudad. Especialmente famoso es el Palau Sant Jordi por sus conciertos, aunque también por su peculiar estructura. Fue diseñado por Arata Isozaki, que se inspiró en el caparazón de una tortuga. Tiene una gran capacidad, entre 17.000 y 24.000 en función del tipo de evento que sea. Muy cerquita están las populares Piscinas Bernat Picornell.

barcelona

El exotismo arquitectónico, y quizá la frivolidad, viene dado por la Torre de Telecomunicaciones de Montjuic. Lleva el inconfundible sello del polémico Santiago Calatrava, que desarrolló esta gigantesca torre de acero de 136 metros de altura. Su silueta evoca la figura de un deportista con la antorcha olímpica. Aunque realmente es una torre de telecomunicaciones, su importancia también viene dada desde el ámbito artístico. Es un gran icono de Barcelona, hasta el punto de que el trofeo al ganador del Gran Premio de España de motociclismo es una réplica a escala de la torre.

barcelona

Muy cerquita del Anillo Olímpicoe está el Castillo de Montjuic. Es una antigua fortaleza militar que hoy en día sirve, básicamente como mirador hacia Barcelona. Para llegar hasta él hay un teleférico que cuesta casi 10€ ida y vuelta, desde el cual también hay unas vistas espectaculares. Eso si, nos tuvimos que quedar con las ganas ya que no teníamos demasiado tiempo libre.

barcelona barcelona

Por supuesto, no se puede hablar del Anillo Olímpico sin hacer mención al Estadio Olímpico Lluís Companys. No se debe a los Juegos del 92, sino a la Expo de 1929. Para mucha gente de nuestra edad, es uno de los primeros lugares que asociamos mentalmente al deporte, pues en él vimos por televisión los primeros grandes hitos deportivos. ¿Quién no vio en su momento el mítico oro en 1500 metros lisos de Fermín Cacho? ¡Carrerón!

barcelona

No sabíamos si se podía visitar o no, o cuanto costaba. La primera sensación que nos dio es que estaba cerrado, ya que subimos hasta él desde el Palau Sant Jordi y todas las puertas estaban cerradas a cal y canto. Desde un lado había una rendija en la que se veía parte del césped, y prácticamente ya nos conformábamos con eso. Más o menos contentos nos íbamos de camino al autobús…

barcelona

…hasta que, de pronto, vimos una gran entrada. ¡Qué ilusión! ¡Encima era gratis! Pasamos y pudimos ver uno de los estadios más representativos de Europa. Tiene Categoría 4 por la UEFA, la máxima calificación para un recinto deportivo. Nos pareció espectacular, fue toda una sorpresa poder verlo por dentro.

barcelona

ÚLTIMAS HORAS EN BARCELONA

Sin darnos cuenta, se nos estaba echando encima la hora de comer. En Montjuic quedaban algunas cosas por ver, pero básicamente habíamos tachado de la lista todo lo que nos interesaba. Así, cogimos de nuevo el Barcelona Bus Turístic en dirección al centro. Nos apetecía pasear una última vez por las Ramblas y por el Barrio Gótico, así que fuimos allí a apurar nuestras últimas horas en la ciudad.

Lo primero que vimos fue un mercadillo de antigüedades, muy cerquita del Monumento de Colón (aunque en el lado opuesto a Las Ramblas). Estaba muy chulo en cuanto a las cosas que vendían, incluyendo algunas antigüedades de la Guerra Civil. Incluso Eri se compró un anillo. ¿El problema? Que los vendedores eran muy bordes, parecía que les molestaba que estuviésemos allí comprando. Muy mal.

barcelona

Dimos un último paseo por Las Ramblas, el definitivo para comprobar que esta arteria está animada a cualquier hora del día, sin importar si hace un sol de justicia o si está lloviendo. Nos encanta pasear por este tipo de sitios, ojalá los tuviésemos más cerca de nuestra casa.

barcelona

Para la comida, tiramos de una opción low cost. En este caso, fuimos por primera vez a una de las cadenas de comida rápida que más han crecido últimamente, expandiéndose por distintos países de todo el mundo. Nos referimos a Wok to Walk, una cadena especializada en comida asiática. Eliges tu base (tallarines, arroz o verduras), tu complemento (pollo, ternera, gambas y hasta 14 opciones distintas), la salsa y te dan la comida en una caja, con palillos y todo. Muy europeo. En Barcelona hay dos o tres establecimientos, nosotros fuimos al que está al lado del Mercado de la Boquería.

barcelona barcelona

Una vez comimos, pusimos rumbo rápidamente al Barrio Gótico. Ya habíamos estado por allí el viernes, pero entre el cansancio y la lluvia nos habían quedado algunas cosillas por ver.

La primera parada fue en la Basílica de Santa María del Pino (Basílica de Santa Maria del Pi), un templo del siglo XIV. Estaba cerrado, por lo que tuvimos que conformarnos con la fachada. Aun así, es impresionante: tiene uno de los rosetones más bonitos que hayamos visto en España.

barcelona

También estuvimos investigando un poco por las murallas. Ocurre como en Madrid: no se conserva el trazado completo, pero es fácil seguir sus huellas. Hay que reconocer que es la única comparación que se puede hacer con la capital, pues las murallas de Barcelona están infinitamente mejor conservadas.

barcelona

Fuimos también a la Plaza de Ramón Berenguer el Gran. Siendo sinceros, hay que decir que llegamos por error, pues en realidad estábamos buscando otra cosa. Sin embargo, los viajes muchas veces tienen estas cosas: te equivocas de calle y acabas descubriendo un lugar que te hubiera dolido perderte.

barcelona barcelona

En realidad, nuestro objetivo era la Plaza del Rey. Esta plaza es el máximo exponente del Barrio Gótico de Barcelona, una especie de Times Square del mundo medieval catalán. La plaza está completamente rodeada por edificios góticos y renacentistas de gran valor, incluyendo el Palacio Real Mayor (antigua residencia de los condes de Barcelona y de los Reyes de Aragón), la Torre del Rey Martín (un auténtico rascacielos medieval lleno de arcos), el Palacio del Lloctinent y la Capilla de Santa Ágata. También merece ser mencionada la Casa Padellàs, actual sede del Museo de Historia de Barcelona (Museu d’Història de Barcelona).

barcelona

Fue el final de nuestro viaje. La plaza nos dejó sorprendidos, no solo por lo bonita que era sino por no haberla visto en anteriores viajes a Barcelona. Desde luego, no se nos ocurre una imagen mejor para despedirnos de la ciudad.

Estábamos muy cansados y teníamos seis horas de coche por delante, pero había merecido la pena. Barcelona es un lugar único, de las ciudades más bonitas y más animadas culturalmente que hay en Europa. Nosotros ya podemos presumir de conocerla bastante bien, algo de lo que nos enorgullecemos enormemente. ¿Y tú? ¿Cuando piensas ir allí?

Capítulo III – Volver a Barcelona’13

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *