Aldeanueva del Camino

Justo en el centro del Valle del Ambroz está Aldeanueva del Camino, la que fue nuestra segunda parada recorriendo este encantador rincón de Extremadura. Se trata de un pueblo pequeño, de esos que posiblemente no tengan demasiadas cosas para ver pero en los cuales siempre es bonito hacer una parada. Fue una visita breve, de alrededor de una hora, pero suficiente para conocer el casco histórico de esta preciosa localidad. Sigue leyendo si quieres saber qué ver aquí y compartir con nosotros un montón de buenas sensaciones.

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Aunque actualmente Aldeanueva del Camino tiene alrededor de 800 habitantes, aproximadamente 2000 años de historia impregnan hasta el último rincón del pueblo. Fue uno de los muchos asentamientos romanos que surgieron al amparo de la Vía de la Plata: lugares en los que el viajero podía descansar tras una larga jornada de viaje. Durante la época musulmana de la Península Ibérica pegó un cierto bajón, llegando incluso a despoblarse totalmente, pero tras la reconquista volvió a llenarse de vida. Quizá ahora esté en horas bajas, pero durante el siglo XX podía equipararse en importancia a Hervás o Baños de Montemayor gracias a su potente industria del pimiento.

Sea como fuere, hoy es un lugar encantador y por el cual siempre merece la pena pasear. Eso sí, hay que reconocer que podría estar mucho más preparado para recibir al viajero: no hay mapas por el pueblo, apenas hay señalización, no se sabe muy bien donde aparcar… Nosotros fuimos a ojo, buscando el Ayuntamiento, que resultó estar en una placita muy mona y en la cual dejamos el coche. Por cierto, está en la calle de Severiano Masides 18, por si queréis poner la dirección en el GPS.

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Por el pueblo vimos varias piedras como la de la foto de abajo. Resulta que sirven para indicar el recorrido de la antigua Vía de la Plata de tres maneras distintas: señales amarillas, cuando se está siguiendo el camino transitable moderno; señales azules, cuando se está en el camino original; y señales de los dos colores, cuando ambos senderos coinciden. Es la única manera de saber que se está siguiendo esa antigua vía de comunicación, ya que dentro de Aldeanueva del Camino (como es obvio) el trazado está muy renovado.

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Si sois de esas personas que solo disfrutan en ciudades gigantes como Nueva York o Londres, posiblemente Aldeanueva del Camino os sepa a poco. Sin embargo, a nosotros nos gusta disfrutar también de las pequeñas cosas, y paseando por la calle principal (Severiano Masides) descubrimos un montón de casitas muy bonitas, de esas que nos recuerdan cómo es la vida fuera del asfalto y el ruido.

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Casas con balcones de madera, grandes portones, preciosa rejería en cada ventana, olor a leña, escuchar el silencio… Sensaciones maravillosas. Aunque echamos de menos algún panel explicativo con la historia del pueblo, no vamos a negar que nos encantó descubrir una a una sus pequeñas calles. No nos cruzamos con nadie por la calle, pero nos pareció un sitio de lo más acogedor.

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A pesar de que destaca por el conjunto, Aldeanueva del Camino también tiene algunos edificios destacados. Sin ir más lejos, muy cerquita del Ayuntamiento está la Iglesia Parroquia de San Servando. Nos quedamos con ganas de verla por dentro, pero como en tantos otros templos del Valle del Ambroz solo es posible hacer la visita antes de la misa. Una pena.

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Ahora os enseñamos más lugares destacados de Aldeanueva del Camino, pero antes un pequeño paréntesis para disfrutar de sus estampas más rurales. Según nos alejamos del ayuntamiento, el pueblo se fue transformando y el asfalto dejó paso al color verde. En la foto no se aprecia demasiado, pero, al estar en medio del valle, las montañas se veían preciosas a un lado y a otro.

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Volviendo al patrimonio, la gran referencia del pueblo es su Puente Romano. No es que no nos gustase, pues está perfectamente conservado, pero esperábamos bastante más. Y no lo decimos por el propio puente, sino más bien por su entorno: no hay un punto desde el que se pueda hacer una foto sin cables, el río está sucísimo, estaban en obras por todas partes… Entendemos que este último punto es coyuntural, pero desde luego el pueblo podría hacer mucho más por el puente. ¿Qué mal haría un cartelito explicando su historia y lo importante que fue para el desarrollo de Aldeanueva del Camino?

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Otro lugar de visita obligada es la Plaza del Mercado, Hoy puede parecer una plaza de pueblo más, aunque sin duda es uno de los grandes lugares de reunión de la localidad. No obstante, entre los siglos XVII y XVIII se celebraba aquí el mercado semanal más importante de ganado vacuno de toda Extremadura. Sin duda, esa es la explicación de que exista una plaza tan grande en un pueblo tan pequeñito.

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Y, aunque hemos dicho que podría parecer una plaza más, en nuestra opinión no lo es. Junto a la calle Severiano Masides, es el lugar de Aldeanueva del Camino en el que más muestras de arquitectura civil hay. Casitas para todos los gustos y todos los colores, además de un par de bares y un parquecito muy mono.

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Por último, no queremos olvidarnos del que sin duda fue uno de los edificios que más nos sorprendió de este viaje. Nos referimos a la llamativa Iglesia Parroquia de Nuestra Señora del Olmo, un sorprendente edificio del siglo XV construido en estilo gótico de transición. No son muchos los edificios de esta época que se conservan en España, por lo que la visita es obligada. Por lo visto la Capilla Mayor es muy interesante, pero no pudimos verla.

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Lo que nos dejó sorprendidísimos fue su curiosa torre rectangular. En los ocho años que llevamos viajando juntos podemos haber visto más de 1000 iglesias, y nunca habíamos encontrado una torre tan peculiar. Por un lado parece que va a caerse con la más mínima brisa, pero por otro recuerda a un castillo con el típico matacán. Nos dejó sin palabras.

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Y para terminar nuestro pequeño paseo por Aldeanueva del Camino, queremos hacer una mínima mención a todo lo que no hicimos en el pueblo: tapeo en sus bares, comprar productos típicos como pimentón o embutido, hacer una ruta de senderismo… Vamos, el mejor ejemplo de que es un lugar pequeñito pero con mucho que ofrecer.

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Nuestros pasos por el Valle del Ambroz siguieron ese mismo día hacia Abadía, pero esa es una historia que os contaremos en el siguiente capítulo.

Capítulo IIValle del Ambroz ’13Capítulo IV

9 pensamientos en “Aldeanueva del Camino

  1. Es una pena ciertamente como refleja el artículo que se dejen sin cubrir tantos aspectos necesarios para que un pueblo espectacular y con mucha gente amable y hospitalaria con tantas posibilidades de mejorar , las autoridades competentes lo dejen sin una buena promoción que seria inportamtisimo para un pueblo tan especial para mi y mi familia y sobre todo sus gentes

    • Nosotros vimos muchas carencias, pero lejos de percibirlas como algo negativo las vimos como una oportunidad para seguir mejorando. El trabajo de DIVA (el consorcio que se encarga de la promoción turística del Valle de Ambroz) es muy bueno, sobretodo con los fondos de los que disponen… Ojalá volvamos dentro de unos años y nos encontremos al pobre puente romano en mucho mejor estado!!

  2. Pingback: Abadía, la belleza de la ruina dispersa | www.eduyeriviajes.com

  3. Es mi pueblo, el mas bonito del mundo y parte del extranjero. Fuera bromas es un pueblo muy bonito, tranquilo, y en tiempo del pimenton huele de maravilla.

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