A Mariña Lucense ’09 – Capítulo XII: Alfoz, Mondoñedo y Lourenzana (día 15)

Último día en A Mariña Lucense, última excursión y última etapa del diario de viaje. En principio estaba pensado hacer esta ruta unos días antes, pero por diversas cuestiones se quedó para el final. El caso es que teníamos intención de ver varios pueblos de la zona central de la región, los cuales tradicionalmente han sido los de mayor importancia económica y cultural. Pero no adelantemos cosas y vayamos poco a poco.

El primer pueblo al que fuimos fue Alfoz, donde está el Castillo de Castro de Ouro, también conocido como Fortaleza Pardo de Cela porque fue ocupada por el famoso mariscal que se enfrentó a Isabel la Católica. Ésta construcción ha sido el principal emblema del concello desde siempre, pues aunque el castillo data del siglo XIII tiene su origen en un castro del siglo I. La pequeña fortaleza, en buen estado de conservación, es en la actualidad oficina de turismo y sala de exposiciones, aunque nosotros fuimos pronto y todavía estaba cerrada. Estuvimos curioseando un poco por los alrededores y vimos el “castelo” desde diferentes puntos de vista.

A Mariña Lucense 211 A Mariña Lucense 212

Justo al lado del castillo/fortaleza están la Iglesia Parroquial San Salvador Castro de Ouro y un pequeño cementerio en ruinas. El lugar estaba algo sucio, pues en los días anteriores se había celebrado un mercado medieval y todavía quedaban restos de los festejos.

A Mariña Lucense 213 A Mariña Lucense 214

A Mariña Lucense 215El enclave que visitamos está en lo alto de un pequeño monte, desde el cual se divisa perfectamente todo el entorno -nunca hay que olvidar la función de vigilancia que tienen este tipo de lugares-. Por cierto, buena parte de lo que se observa se enmarca en la Ruta Pardo de Cela, un itinerario cultural relacionado con el mariscal.

A Mariña Lucense 216También en Alfoz, aunque hay que coger el coche, se encuentra la popular Finca Galea. Es difícil definir este lugar, ya que es a la vez museo del agua, museo etnográfico, zona de paseo y casa rural. Lo dicho, no es fácil decir de qué se trata, aunque en el ambiente flota la paz y la tranquilidad. Hay que pagar entrada, pero como ahora vais a ver merece la pena.

Con la entrada te dan un folleto que marca el recorrido por Finca Galea, que dura más o menos una hora y media. A lo largo del recorrido se pueden ver diversos elementos relacionados con el agua, la naturaleza y la vida rural, dando un agradable paseo y más en un día tan bueno como el que nos había regalado A Mariña Lucense.

A Mariña Lucense 217 A Mariña Lucense 218

Motores, molinos de agua, puentes de madera… Ya decimos que es difícil explicar de que se trata Finca Galea, ya que no hay muchas cosas parecidas. Quizá lo más acertado sea eso de “Museo del Agua”, ya que todo está relacionado con los usos y el aprovechamiento del líquido elemento.

A Mariña Lucense 219 A Mariña Lucense 220

Lo bueno de Finca Galea es que a cada paso que se da puede aparecer un nuevo rincón sorprendente. Por ejemplo, el que estáis viendo aquí debajo, que recoge diversos troncos viejos con formas curiosas. Se trata de un conjunto de varios árboles fosilizados o quemados, los cuales parecen sacados de una película de Tim Burton.

A Mariña Lucense 221 A Mariña Lucense 222

Tampoco hay mucho más que decir, ya que la experiencia de pasear por un lugar que ofrece tanta magia y tanta paz es difícil describirla con palabras. Hubo momentos de todo tipo: para ver bichejos en el agua, para hacernos fotos, para ver objetos curiosos… Como ya hemos dicho el camino puede durar una hora larga, aunque si nosotros no hubiésemos ido a ver más cosas ese día seguramente habríamos estado más tiempo.

A Mariña Lucense 223 A Mariña Lucense 224 A Mariña Lucense 225 A Mariña Lucense 226

Aparte del agua y los árboles, la piedra también tiene un papel fundamental en Finca Galea. Hay varias construcciones que evocan el pasado, como un cromlech de inspiración prehistórica. Por cierto, los detalles están cuidados al máximo, y a mitad de camino está el baño… aunque no es un simple urinario, sino “A Cova dos Necesidades”. ¡Genial!

A Mariña Lucense 227 A Mariña Lucense 228 A Mariña Lucense 229

A Mariña Lucense 230La última parte de la visita es la más puramente etnográfica. Hay un antiguo molino (o muiño, en gallego) en el cual está explicado el funcionamiento de uno de los edificios comunitarios más importantes de toda la Edad Media. El pan, como ahora, era un alimento básico, y en este edificio podíamos ver como lo fabricaban nuestros antepasados.

Se trata de un molino de agua, y lo más interesante es que se puede ver su funcionamiento a la perfección. De hecho, el mecanismo está sujetado con un tope que se puede retirar por un momento para ver como se molía el grano (además, hay maíz dentro y sale harina al instante). El ruido del agua es ensordecedor, ya que baja con cierta fuerza -la cual es la encargada de mover la piedra, evidentemente-.

A Mariña Lucense 231 A Mariña Lucense 232

A Mariña Lucense 233Aún no sabemos cómo, en la entrada del molino, en un pequeño estanque, hay una barca de piedra flotando a sus anchas. Vale, viendo los enormes transatlánticos que hay igual parece poco sorprendente que una pequeña barca de piedra flote en el agua, pero seguimos sin encontrarle una explicación. Tampoco le encontramos explicación a la manía universal que tiene la gente de echar monedas al agua de los lugares que se visitan. Da igual donde se esté, por ejemplo también vimos esta costumbre en el Castillo de Bran, en Rumanía. ¡Que nos las den a nosotros si no las quieren!

Otra zona muy interesante que permite ver como ha sido la vida en Galicia en los últimos siglos es la pequeña capilla o capela que hay al final del recorrido. Como de costumbre, la religiosidad popular está muy apartada de la doctrinal, y en este pequeño edificio no hay más que un par de sillas, un pequeño altar y algunas figuras que seguramente servían para poner a la familia del pazo en contacto con sus creencias.

A Mariña Lucense 234 A Mariña Lucense 235

Justo al lado hay una pequeña vivienda en la que se pueden conocer las diversas estancias que las componían, todas ellas decoradas con los útiles y el mobiliario más prototípico. Destaca especialmente la Lareira, la parte principal de la cocina en la cual se preparaban los alimentos, se reunían para para calentarse y para hacer vida en familia.

A Mariña Lucense 236 A Mariña Lucense 237

En Finca Galea aún quedaba algo más que ver, como el Paseo dos Caladiños que discurre frente a una lámina de agua. También nos acercamos a ver el edificio que actualmente es casa rural, el cual tenía muy buena pinta. El caso es que aquí terminó nuestra visita a este lugar mágico, el cual recomendamos a todo el que quiera pasar una buena mañana.

A Mariña Lucense 238 A Mariña Lucense 239

Después de aquí, cogimos el coche para pasar un buen rato perdidos en la carretera. No teníamos claro si ir primero a Lourenzá o a Mondoñedo, así que conocimos todas las carreteras de la comarca -y, de hecho, se nos echó la hora de comer encima y tuvimos que parar para llenar nuestros estómagos-. El caso es que al final fuimos a visitar primero Mondoñedo, donde por error primero dejamos el coche en una zona bastante alejada del centro. Como de todo siempre se puede sacar algo positivo, gracias a ese despiste pudimos conocer el Santuario de la Virgen de los Remedios (o Santuario da Virxe dos Remedios). Esta ermita data del siglo XV, aunque no hay más que ver la fachada para comprobar que su estilo totalmente barroco se corresponde a la profunda reforma que se hizo de este edificio de la parte alta de la ciudad en el siglo XVIII.

A Mariña Lucense 240 A Mariña Lucense 241

 A Mariña Lucense 242El caso es que volvimos a coger el coche para, esta vez sí, ir al centro. Vamos, que lo dejamos en el aparcamiento que hay en la puerta de la Catedral de Mondoñedo. Este impresionante templo del siglo XIII es el principal edificio de la ciudad. Del exterior quizá lo que más destaque sea su enorme rosetón, en el centro de la fachada.

La catedral se puede visitar por dentro, pero como no abría hasta las cinco de la tarde (y aún quedaba una hora larga para eso) aprovechamos para dar una vuelta por el casco histórico de Mondoñedo. La visita comenzó ahí mismo, pues justo al lado de la catedral está el Palacio Episcopal, cuyo aspecto se debe a una reforma del siglo XVIII (la última que se le ha hecho). A unos pocos pasos está otro de los símbolos de la localidad: la Fuente Vieja. Ésta fue construida en 1548 en el emplazamiento de una anterior, y destaca que está rematada con un gran escudo imperial de Carlos I.

A Mariña Lucense 243 A Mariña Lucense 244

A Mariña Lucense 245También relativamente cerca está la casa natal de Álvaro Cunqueiro. El poeta es considerado unánimemente uno de los principales autores gallegos del siglo XX, y la localidad recuerda su gran obra con una placa que dice que “supo hacer de la realidad poesía y fantasía”. Para bien o para mal, los lugares con sentimiento nacionalista saben cuidar bien de todo lo relacionado con su cultura. Si esta fuera la casa natal de un escritor de Alcobendas o de Getafe, seguro que ya hubiese sido destruida hace muchos años para hacer un centro comercial o algo parecido.

El casco antiguo de Mondoñedo es realmente monumental, aunque bastante pequeño. De hecho, no hubo que andar casi nada para llegar al Seminario, el edificio más grande de la ciudad. Su fachada, construida con la característica pizarra oscura del país, tiene un frontón con una imagen de Santa Catalina. Este edificio es fruto directo del Concilio de Trento, en el cual se estipuló la creación de colegios eclesiásticos como este, que es de los primeros que se hicieron en España.

A Mariña Lucense 246 A Mariña Lucense 247

Pues sí, está tan cerca a la muralla que ésta no nos dejó en el resto del paseo. De un modo o de otro estuvo presente, ya fuera en tramos que se conservan perfectamente, en otros algo degradados o incluso en otros que han sido utilizados como muro para casas posteriores. Una pena, la verdad.

A Mariña Lucense 248 A Mariña Lucense 249

Y también muy cerca está la Iglesia Nueva o Igrexa Nova de Mondoñedo, que es la Iglesia de la Parroquia de Santiago. Está construida a finales del siglo XIX por el arquitecto Nemedio Cabreros, que la llevó a cabo en un estilo neogótico que recuerda bastante a la pequeña iglesia que habíamos visto unos días atrás en el puerto de Rinlo.

A Mariña Lucense 250 A Mariña Lucense 251

Se nos echaba el tiempo encima, así que pusimos rumbo a la plaza aunque, evidentemente, aprovechando para terminar de ver el casco antiguo. Pasamos por la puerta del edificio que alberga la sede del Concello de Mondoñedo, que en su hall tiene un enorme escudo en bloques de piedra.

A Mariña Lucense 252 A Mariña Lucense 253

La verdad es que daba gusto pasear por Mondoñedo. Todos los edificios están muy cuidados -a excepción de la muralla, eso sí-, perfectamente señalizados y puestos en valor. Pasamos por un convento, por la Casa de la Juventud (antigua sede de la Sociedad de Obreros Católicos), por la Casa de Lence… Bonito pueblo, bonito pueblo.

A Mariña Lucense 254 A Mariña Lucense 255 A Mariña Lucense 256

A Mariña Lucense 257Por cierto, ya de vuelta en la plaza nos encontramos con una estatua de Álvaro Cunqueiro, del cual acabábamos de ver su casa natal hace tan solo un rato. Aunque el escritor murió hace ya algunas décadas sigue estando muy presente para los vecinos del pueblo, a los cuales parece estar vigilando desde su asiento.

Pues nada, volvimos a la plaza de la Catedral para pasar a verla, porque en teoría habría a las 17:00… pero hasta tres cuartos de hora más tarde no se abrieron las pueblas. La impuntualidad es un problema endémico de España, que en este tipo de zonas parece acentuarse aun más. De todos modos, si se está en Mondoñedo hay que esperar pase lo que pase para ver la catedral, pues su interior es sencillamente impresionante. ¿Para que decir palabras que no van a estar a la altura pudiendo enseñaros estas imágenes?

A Mariña Lucense 258 A Mariña Lucense 259 A Mariña Lucense 260 A Mariña Lucense 261

A Mariña Lucense 262Con la visita a la catedral terminamos con Mondoñedo, para coger el coche nuevamente e ir a parar a nuestro último destino del viaje: Lourenzana (o, en gallego, Lourenzá). Dejamos el coche en una calle cercana al centro, junto a una bonita casa de estilo indiano, y nos fuimos a ver la zona más céntrica, que es a su vez la más interesante del pueblo. En esta ocasión no pudimos indagar por otras calles, aunque según vimos al ir y al volver con el coche todo parecía bastante moderno. Suele pasar con pueblos dinámicos desde el punto de vista económico.

Así, fuimos a la Plaza del Conde Santo, donde está el Mosteiro o Monasterio de San Salvador. Este enorme conjunto es el principal eje del pueblo, el cual vamos a enseñaros por partes. Lo primero que vimos fue el Ayuntamiento de Lourenzá, ubicado en la antigua Cámara Abacial. Suele estar abierto, así que aprovechamos para ver el interior (donde había unas figuras que podrían ser para fiestas de cabezudos o algo similar) y para acercarnos a la Biblioteca Pública, que hace las veces de Oficina de Turismo ya que ahí fue donde cogimos algún folleto informativo.

A Mariña Lucense 263 A Mariña Lucense 264

A Mariña Lucense 265Otra parte que se puede visitar es la Iglesia de Santa María, aunque hacerlo es toda una odisea (tuvimos que llamar varias veces, porque son visitas guiadas que no siguen un horario fijo y lo único que se puede hacer es ir a probar según la hora). Estuvimos un buen rato esperando, por lo que nos fijamos hasta en el último detalle de la plaza.

A Mariña Lucense 266La visita guiada, para la cual había que pagar, incluía varias cosas: la Iglesia de Santa María, el Museo de Arte Sacro, el Museo de la Faba… Pero bueno, vamos poco a poco. A la hora convenida por teléfono fuimos a la puerta de la iglesia, donde no había nadie. Poco a poco llegaron turistas, hasta que una media hora más tarde de lo previsto llegó la guía, que venía de hacer otra visita. Pasamos un grupo de más o menos treinta personas, y empezamos a recorrer las diferentes estancias de este enorme edificio de tres naves. El que no quiera andar que se abstenga.

El interior de la Iglesia es, en resumidas cuentas, una especie de museo de arte barroco gallego. Hay retablos de todos los tamaños y colores, y como es un estilo que tampoco nos gusta demasiado digamos que la visita fue correcta. Es curioso que no nos dejara hacer ninguna foto sin flash, algo que no tiene ninguna lógica. Y como las cosas que se prohíben sin motivo alguno no nos gustan, cada vez que la guía se daba la vuelta hacíamos fotos pensando en lo bonitas que quedarían en nuestra web.

A Mariña Lucense 267 A Mariña Lucense 268

El Museo de Arte Sacro recoge destacadas piezas de toda la región, ya que Lourenzá es y ha sido siempre uno de los principales núcleos del entorno. También se hace un repaso a la Historia de la localidad, por lo que esta segunda parte nos resultó bastante más entretenida que la primera.

A Mariña Lucense 269 A Mariña Lucense 270

La última parada de la visita -si os interesa insistidle a la guía, que si no se hace la loca y “se le olvida” ir- consiste en visitar el Centro de Interpretación da Faba. Esta legumbre ha sido uno de los principales cultivos de la ciudad desde que el mundo es mundo, y en este pequeño museo han querido recoger su Historia, sus modos de cultivo tradicionales y su distribución por el mundo. Es realmente interesante.

A Mariña Lucense 271 A Mariña Lucense 272

Quizá lo más destacado sea una cámara subterránea musealizada de manera muy vanguardista, en la cual el suelo hace de vitrina para distintos aperos agrícolas. Fue una visita bastante breve y con explicaciones muy sucintas, pero aun así mereció la pena.

A Mariña Lucense 273 A Mariña Lucense 274

A Mariña Lucense 275Lo malo es que estábamos con mucha morriña, ya que esta excursión suponía el punto y final de este viaje. Al día siguiente tocaba coger el coche y volver a Madrid, con la consiguiente depresión tras las vacaciones. A Mariña Lucense ha dejado muy buen recuerdo en nosotros, y desde luego es una zona de España a la que algún día volveremos.

Capítulo XIVolver a A Mariña Lucense ’09

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *