2012, el año más viajero de nuestra vida

Berlín, Estambul, una ruta en coche por el sur de Benelux, París, un finde en Manchester y Liverpool, Oporto, Nueva York y un circuito por la Grecia continental. Se dice pronto, pero durante el 2012 hemos viajado ocho veces fuera de España, lo que hace que, sin ninguna duda, este haya sido el año más viajero de nuestra vida.

Hoy, 31 de diciembre, hacemos balance de todas las experiencias vividas en los últimos 366 días (no hay que olvidar que este año ha sido bisiesto). Muchos lugares, muchas personas y muchas sensaciones hemos conocido a lo largo del año, que en su conjunto han hecho que ya no seamos los mismos. Viajar es sinónimo de cambio, de abrir la mente, y desde luego no nos podemos quejar de como nos ha ido en 2012.

El año empezó con el viaje a Berlín, en el propio mes de enero. En un primer momento la capital de Alemania nos decepcionó un poco, ya que era incluso más gris de lo que pensábamos. Sin embargo, con el paso del tiempo, el recuerdo ha ido variando y ahora solo hablamos maravillas de Berlín. Al margen de lo más evidente (la Puerta de Brandeburgo, el Reichstag o la Isla de los Museos), guardamos muchísimo cariño al partido que vimos del Hertha de Berlín en el Estadio Olímpico. También nos gustó mucho el Museo de los Videojuegos.

Tres meses después, en abril, hicimos un viaje a Estambul. Turquía ponía el toque musulmán de estos doce meses, tras tres años seguidos yendo a Marruecos. De la ciudad del Bósforo nos llevamos el recuerdo de las mezquitas más bonitas del mundo, el olor a té negro y el ruido de los bazares. Poco más hace falta decir de un sitio al que todo el mundo debería ir al menos una vez en la vida.

En junio hicimos dos viajes. El primero de ellos nos llegó a recorrer el sur de Benelux. Alquilamos un coche en el aeropuerto de Charleroi y en seis días visitamos cuatro países: Bélgica, especialmente ciudades de la Región Valona; Luxemburgo, demostrando que pese a ser un Estado pequeñito tiene mucho que ofrecer; Alemania, a través de tres ciudades del oeste; y Países Bajos, con una breve incursión por Maastricht. El corazón de Europa a través de un intenso road tour.

El otro viaje de junio consistió en un fin de semana en París en compañía de nuestros padres/suegros. Fueron 48 horas a tope, en las cuales pudimos revisitar los principales atractivos de la ciudad gala: la Torre Eiffel, el Museo del Louvre, la Catedral de Notre Dame… Aunque parezca mentira, hubo tiempo para descubrir sitios a los que todavía no habíamos ido, como la tumba de Napoleón.

Pasado el verano, ya en septiembre, hicimos una pequeña escapada a Manchester y Liverpool. En este caso, los compañeros de viaje fueron nuestros amigos. Nos costó años cuadrar fechas, pero por fin conseguimos viajar todos juntos y, en vista de cómo salió, seguro que esta es la primera de muchas aventuras. En otras 48 horas de infarto exprimimos al máximo dos ciudades cargadas de rock, fútbol y ese toque british que tanto nos gusta.

Y el tercer fin de semana viajero del año no nos llevó a un sitio muy lejano, pero si inolvidable. Estamos hablando del viaje a Oporto que hicimos en el primer fin de semana de octubre. La ciudad portuguesa, lejos de achicarse por los problemas económicos a los que los ineptos políticos europeos están sumiendo al país, ofrece todavía su mejor cara. Su animado paseo marítimo, sus iglesias y su baratísima gastronomía fueron varios de los alicientes del viaje.

En ese mismo mes de octubre llegó el que hasta ahora ha sido nuestra aventura más lejana. Durante diez días cruzamos el charco y disfrutamos de un intenso viaje a Nueva York, incluyendo una excursión a Washington, en el que quedamos enamorados para siempre de LA ciudad. Glamour, tiendas, un musical en Broadway… Quizá no sea el tipo de viaje que solemos hacer, pero desde luego volveríamos encantados a la Gran Manzana. El viaje en si fue caro, pero ni los vuelos a Nueva York, ni comer allí ni las compras fueron tan duras para nuestro bolsillo como esperábamos.

Nueva York

Por último, el año se cerró hace poco más de un mes, con una ruta en coche por la Grecia continental. El Peloponeso, el norte del país y, por supuesto, Atenas, nos permitieron conocer la cuna de una de las grandes civilizaciones europeas. Solo podemos decir que nunca olvidaremos este viaje.

Como veis, 2012 ha sido un año fuera de lo normal en cuanto a viajes se refiere. Ha supuesto muchos sacrificios (sobretodo a nivel económico), pero nuestras condiciones laborales eran idóneas para poner hacer algo así. Seguramente no podamos repetir un año como este, pero por ganas no será.

Ahora afrontamos un 2013 lleno de incertidumbre, en el que los últimos cambios laborales hacen que, de momento, no podamos decir eso de “viaje a la vista”. Eso si, tened por seguro que, en cuanto podamos, volveremos a echarnos la mochila a la espalda y a recorrer mundo.

¡Feliz (y viajero) 2013! 🙂

8 pensamientos en “2012, el año más viajero de nuestra vida

  1. Muchas felicidades pareja por este año que acaba y por el nuevo que llega que seguro que estará lleno de nuevos viajes. Os invitamos a conocer nuestro nuevo blog, se que tengo que dedicarle mas tiempo espero que el 2013 me lo permita. Gracias a vosotros en Octubre del 2012 pillamos los tickets de tren para Rusia. Bueno, espero seguir en contacto.
    Saludos desde Canarias.
    Javier y Deborah

    • Feliz año a vosotros también! 🙂 El blog está genial, ya lo conocíamos y estamos deseosos de que sigáis con los textos del oeste de EEUU… pues es un viaje al que le tenemos muchas ganas 😛

  2. ¡Pues un estupendo año en materia de viajes! Y alguno de esos destinos tengo bastantes ganas de conocerlos.
    Espero que el 2013 sea igual o mejor 😀
    Un saludo

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